INVESTIGACIÓN PENAL
La Policía ya tiene identificadas a otras cuartas personas que estarían involucradas en el homicidio del sargento Jorge Martínez.
Un menor de 16 años fue acusado ayer de ser el autor del crimen del policía Jorge Martínez, asesinado en la madrugada del pasado martes en los accesos a Montevideo en el marco de una rapiña.
El adolescente había sido detenido el jueves luego de un procedimiento policial del Departamento de Investigación de Hechos Complejos de la Policía en el barrio 19 de abril.
Ayer el fiscal de Adolescentes de 2° Turno, Ricardo Chiecchi, lo imputó por la presunta autoría de un delito de homicidio muy especialmente agravado. La Justicia determinó la internación del menor a una dependencia del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) como medida cautelar hasta el dictado de su sentencia final. Según informó la Fiscalía General de la Nación en su cuenta de Twitter, el fiscal Chiecchi tiene ahora 30 días para presentar la acusación con la medida socio educativa definitiva.
Fuentes ministeriales indicaron a El País que la Policía ya tiene identificadas a otras cuartas personas que estarían involucradas en el homicidio de Martínez. Una de ellas, un hombre de 18 años, es quien conducía la moto desde donde partieron los disparos que efectuó el menor ahora imputado para robar la moto en la que viajaba Martínez.
El ministro del Interior Jorge Larrañaga convocó ayer a una conferencia de prensa para expresarse sobre el homicidio de Martínez. “Por parte de Fiscalía se procedió a la formalización de un adolescente de 16 años por el delito de homicidio muy especialmente agravado con una medida cautelar de dos años y luego, de juicio correspondiente, poder enfrentar una sentencia de hasta diez años por un hecho de estas características”, indicó el ministro.

Larrañaga hizo hincapié en “el esfuerzo que realizó y está realizando la Policía, Hechos Complejos, Brigada de Droga de Montevideo y Zona IV de Jefatura de Montevideo. Un trabajo que abarcó incluso y abarca a la (Guardia) Republicana para buscar también a otras personas que están reclamadas por la Justicia y que tenemos plenamente identificadas y que seguramente en las próximas horas vamos a encontrar”.
Larrañaga manifestó en cómo la Ley de Urgente Consideración (LUC), a su juicio, tuvo buenos resultados en este caso. En ese sentido el jerarca dijo que, previo a ella, “ante un episodio de esta naturaleza” la medida cautelar era un año. Ahora la mínima es de dos, agregó. Este hecho, además, puede ameritar una sentencia de reclusión de hasta diez años, comentó y señaló que sin la LUC la pena máxima era de cinco años.
Huella fue clave.
El ministro del Interior explicó que el trabajo de la Policía Científica para dar con el presunto autor del crimen de Martínez fue clave. El mismo martes en que Martínez fue asesinado la Policía montó un intenso operativo por aire y tierra en el barrio 19 de abril, donde se sospechaba que estaba el menor ahora imputado. En ese entonces los efectivos no lograron dar con el paradero del adolescente, pero sí encontraron la moto que le fue hurtada al policía. “Las huellas de los palmares de esta persona, sometida a medidas cautelares y que seguramente irá al Inisa, fueron registradas por la Policía Científica en la moto propiedad el sargento Jorge Martínez”, explicó el ministro.
Al otro día del crimen la Policía también logro encontrar el arma reglamentaria que los delincuentes le habían robado a Martínez. Lo que aún resta hallar es el arma que el delincuente usó para dar muerte al agente. “Se está trabajando con Hechos Complejos y con las brigadas correspondientes para que con la identificación y detención de las personas requeridas poder seguramente también alcanzar ese resultado”, explicó el secretario de Estado sobre este último punto.
El crimen.
Martínez tenía dos hijos. Todas las mañanas se subía a su moto y manejaba desde Vista Linda, donde está ubicada su casa, hasta la intersección de las rutas 1 y 5. Es que ahí se encuentra la sede de la Zona Operacional IV de la Jefatura de Policía. Y ahí era donde Martínez, desde hace aproximadamente 28 años, se desempeñaba como investigador policial.
En la madrugada del pasado martes Martínez no llegó a la sede de la Zona IV. Cuando estaba en el trayecto final de su recorrido diario, en la ruta 5 frente a la planta de Conaprole, fue abordado por dos delincuentes que le dispararon para hacerse de su moto. Cerca de las 5 de la mañana el agente fue hallado tirado al costado de la ruta sin su vehículo ni su arma de reglamento, por un móvil policial que patrullaba la zona. De ahí fue trasladado hasta un centro asistencial en el Cerro.
A las 6 se constató su fallecimiento como consecuencia de dos heridas de arma de fuego. Dos balas quedaron en su chaleco. Martínez llevaba una campera arriba del chaleco antibalas y no estaba uniformado. Por eso desde ese mismo instante se descartó que haya sido rapiñado con el fin e hacerse de su arma. Ese mismo día el ministro del Interior y el jefe de Policía de Montevideo, Erode Ruiz, se hicieron presentes en la sede de Zona IV. “Estamos de luto frente a este vil asesinato”, indicó Larrañaga.