Organismos revisan procedimientos en busca de fallas tras asesinato de Jonathan, de 15 años, en manos de su padre

Desde el Poder Judicial dijeron a El País que la jueza Rossana De Fraschini ordenó que INAU interviniera y se diera cuenta a Fiscalía, pero posibles errores administrativos frenaron el caso.

Operativo policial.
Operativo policial.
Foto: Fernando Ponzetto/Archivo El País.

La muerte de Jonathan Correa, de 15 años, en manos de su padre conmocionó a todo el país. El asesinato a golpes, que el hombre luego intentó ocultar tirando el cuerpo de su hijo en una cuneta, llevó a conocer que el joven creció en un ambiente de violencia que ya había sido denunciado. Distintos organismos estatales se encuentran revisando procedimientos internos para encontrar cuáles fueron las fallas que no permitieron llegar a tiempo a atender la situación del adolescente de 15 años.

"No es momento todavía de generar evaluaciones de qué podríamos haber hecho mejor. Sí está claro que había denuncias de la institución educativa, las que se hicieron el año pasado. Estaba muy claro que era una situación que la institución venía siguiendo, con un desenlace que no era el que nadie quería", afirmó este lunes en rueda de prensa el presidente de ANEP, Pablo Caggiani, quien aseguró que la denuncia "no tuvo la resolución que esperaba el sistema educativo".

A partir de su declaración se pudo conocer que la UTU de Flor de Maroñas, a la que asistía Jonathan, presentó una denuncia policial a fines de noviembre de 2025, luego de que algunos docentes y compañeros lo vieran con hematomas en su cuerpo.

"La denunciante manifestó haber constatado posibles lesiones en las rodillas del adolescente, lo que motivó la denuncia ante una posible situación de violencia doméstica", comunicaron desde el Ministerio del Interior a El País.

En ese momento se encontraba de turno el fiscal de Violencia Doméstica y de Género Luis Pacheco, quien dispuso indagar a los padres y recoger la declaración de familiares. Fuentes de Fiscalía dijeron a El País que el caso no volvió a ser asignado a Pacheco, por lo que actualmente se encuentran en una investigación interna para determinar qué ocurrió tras esas actuaciones.

Por otra parte, desde el Poder Judicial aseguraron que, tras la denuncia presentada por el centro educativo, la jueza Rossana De Fraschini ordenó que el INAU abordara la situación, que se informara a Fiscalía y que se elevaran antecedentes. "El juzgado puede oficiar al INAU directamente o la Policía informar al INAU la resolución que tomó la jueza. Las dos vías son válidas", explicaron, pero aseguraron que esto "nunca se llegó a tramitar como causa judicial porque no se elevaron los antecedentes como dispuso la jueza". Por este motivo, se entiende que pudo haber existido una falla administrativa.

Desde el Ministerio del Interior aseguraron que "se investigan las actuaciones" y que se está revisando "si existe una orden que recaiga en la Policía", para así determinar posibles responsabilidades.

INAU, por otra parte, insistió en conversación con El País que al instituto "no llegó ninguna notificación". "No intervino porque no tenía conocimiento de la información", aseguraron las fuentes del organismo.

A estas horas se encuentran indagando si existe algún registro de denuncia anterior a 2015, cuando Jonthan todavía asistía a un centro CAIF.

Desde el Ministerio del Interior aclararon que "no existen 14 denuncias como se dijo", sino que solo se tiene registro de tres. Una de ellas es la presentada por la UTU en noviembre. Otra fue realizada tras la muerte de Jonathan con respecto a situaciones de violencia que también vivía su hermana de nueve años (lo que ya fue asignado a una Fiscalía).

La tercera denuncia fue presentada en abril de 2024 por la madre del adolescente, quien manifestó ser víctima de violencia doméstica. En ese momento se dispusieron medidas cautelares de prohibición de comunicación y acercamiento con respecto al padre de Jonathan, aunque luego del plazo de 180 días no volvieron a ser renovadas.

El diputado nacionalista Pedro Jisdonían dijo a El País que presentó cuatro pedidos de informe (a UTU, INAU, Fiscalía y Ministerio del Interior) para determinar "dónde estuvo el fallo".

"Había denuncias, golpes y estaba todo el mundo al tanto. Terminó en un desenlace horrible por inacción del Estado", concluyó el legislador.

Además

Inddhh: "Esta muerte era evitable"

La Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (Inddhh) publicó este martes un comunicado haciendo referencia al asesinato de Jonathan y señalaron su muerte como "evitable".

"Este hecho, profundamente doloroso, visibiliza la falla transversal del Estado y confirma la necesidad urgente de reformar el sistema de protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes", dice el comunicado.

"Desde sus primeros años, se denunció la situación de violencia que padecía sin que el Estado haya logrado llegar a tiempo para proteger su vida y su integridad", continúa el escrito, en el que la institución remarca las "graves debilidades del sistema" en cuanto a protección de la infancia y la adolescencia.

Además, pidieron no centrar la atención en un único organismo, sino que se trata de una "red institucional" que involucra a múltiples oficinas del Estado.

"El horror de este hecho nos interpela porque esta muerte fue el punto final de una vida de sufrimiento en soledad y desamparo institucional", concluye el comunicado en el que también se insiste en que se "asuma con premura la conducción de una reforma del sistema de protección en su conjunto".

Lo asesinó a golpes e intentó esconder el cuerpo

El padre de Jonathan fue formalizado el pasado viernes por reiterados delitos de violencia doméstica agravados y un delito de homicidio especialmente agravado. Según relató la fiscal de Homicidios Sabrina Flores durante la audiencia, a la que accedió El País, el hombre llevaba tiempo ejerciendo violencia física sobre el adolescente. En la noche del jueves, a raíz de una discusión entre ambos, el padre lo habría golpeado con puños y patadas.

De la autopsia surge que también lo golpeó con un objeto que pudo haber sido "un cable o un cinturón". Luego de la golpiza, el agresor se fue a acostar y mandó a su hijo a hacer lo mismo. Durante la madrugada el hombre se despertó y vio que el adolescente no respondía y que parecía ya no tener signos vitales, por lo que intentó esconder el cuerpo arrojándolo a una cuneta.

"Eran tantas las lesiones internas que no se pudo constatar dónde había iniciado el sangrado", expresó el equipo fiscal durante la audiencia y describió que el cuerpo del joven había quedado "morado" de tanta violencia prolongada en el tiempo.

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