CASO DE LA COCAÍNA A ALEMANIA

Jerarca del MGAP dice que falta personal para combatir el tráfico de droga en el puerto

Un jerarca declaró a la fiscal de Estupefacientes, Mónica Ferrero, que el MGAP carece de suficiente personal para realizar los controles a contenedores en el puerto de Montevideo.

Vista aérea del puerto de Montevideo. Foto: Fernando Ponzetto
Un contenedor cargado con 4.500 kilos de cocaína mezclada con soja puso otra vez a Uruguay en las noticias internacionales. Foto: Fernando Ponzetto.

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El pasado 3 de septiembre, la fiscal de Estupefacientes, Mónica Ferrero, interrogó a un jerarca del Ministerio de Ganadería sobre la operativa de controles a contenedores con productos del agro que salen del puerto de Montevideo.

Ferrero investiga el envío a mediados de junio de 2019 de 4.500 kilos de cocaína pura dentro de un contenedor con soja con destino a Hamburgo, Alemania. Como faltaba el certificado sanitario, la Aduana de Hamburgo abrió el contenedor y encontró 220 bolsos deportivos con cocaína. Fue la mayor incautación de esa droga en la historia del puerto alemán.

El jerarca del Ministerio de Ganadería dijo a Ferrero que, en casos de cargas generales, el 90% de los contenedores se inspeccionan en el puerto en base a una evaluación de riesgo, aleatoria y a las condiciones operativas de la terminal portuaria. “Sería imposible realizar una inspección del 100% de las cargas”, explicó.

La siguiente es la declaración ante la fiscal Ferrero por parte del jerarca de Ganadería:

Ferrero: En el caso que me ocupa a mí, el productor que exporta la soja dice que hizo la fumigación.

Testigo: No puedo decir que la hizo o no. Por información enviada por la Sección Puerto, el 7 de junio (de 2019) ingresaron dos contenedores (al puerto capitalino). Fueron abiertos, se sacaran muestras de soja y éstas fueron enviadas al laboratorio para analizar su calidad alimentaria.

Ferrero: ¿Quiere decir que no venían con precintos?

Testigo: Se abrieron y se colocaron los precintos (de la naviera y del MGAP) en el puerto.

Ferrero: ¿Y qué pasó con el tercer contenedor con el problema (carga de cocaína)?

Testigo: Como se trabajó en forma aleatoria y los dos contenedores antecesores fueron abiertos y no tenían problemas, el tercero no fue inspeccionado. No se abrió y se precintó (con el plástico del MGAP).

Ferrero: Tenemos evidencias que ese contenedor llegó al puerto con precinto de la naviera. Y con cartelería que se había fumigado. ¿Esa cartelería debe darla la firma de fumigación?

Testigo: Por supuesto.

Ferrero: Y acá venía puesta la cartelería.

Testigo: No le puedo contestar en forma certera. No trabajo en el puerto.

Ferrero: ¿Usaron a su favor la aleatoriedad en los controles para enviar el cargamento con drogas o se dieron cuenta de la mecánica?

Testigo: Siempre existió aleatoriedad. Por más que uno adopte medidas de control, quien está buscando sortear, birlar o evadir los controles, va a estar dos pasos delante nuestro. (...) Por razones de recursos tenemos que priorizar las inspecciones. Tenemos recursos cada vez más menguados. La gente se jubila y no se llenan esos cupos. No podemos estar en cinco lados distintos. De todos los pasos de frontera de Uruguay, el puerto de Montevideo es el lugar de mayor movimiento.

Ferrero: En el documento único aduanero (DUA) dice que los tres contenedores con soja salieron de Los Cerrillos. En realidad el último (con la droga) se cargó en otro lugar (San José). Dice (el DUA) que se fumigó pero no se sabe quien.

4500 kilos de cocaína incautada en un contenedor que provenía de Uruguay en el puerto de Hamburgo. Foto: Policía alemana
4500 kilos de cocaína incautada en un contenedor que provenía de Uruguay en el puerto de Hamburgo. Foto: Policía alemana

Testigo: El contenedor iba a Bélgica. No es un destino que requiera obligatoriamente la presencia de un inspector (de Servicios Agrícolas) en el lugar. Es imposible saber si fue fumigado.

Ferrero: A la Aduanas ya sabíamos que (el despachante de Aduanas) tenía que haber avisado que un tercer contenedor no cargó soja en Los Cerrillos sino que lo hizo en otra planta. ¿Al Ministerio de Ganadería debió avisar el despachante de ese cambio?

Testigo: Debió avisar.

Ferrero: Pero el exportador de la soja dice que él fumigó. No tiene conocimiento para ello.

Testigo: No.

Ferrero: ¿Cómo fumigó? ¿El exportador tiró algunas pastillas de sulfuro?

Testigo: Si se realizó eso, es una acción poco feliz. No se sabe qué protector utilizó para esa tarea. No se sabe si usó algún método de protección. Usted misma puede tirar unas pastillas de sulfuro para dentro de un contenedor como si fueran caramelos. A eso lo veo mal. Digo que fumigué el contenedor y pongo unos carteles para que no lo abran. Esos carteles lo debe dar una empresa registrada de fumigación.

Ferrero: En este caso el formalizado (Martín Mutio) dijo que él tiró las pastillas y que la cartelería le dio otra persona.

Testigo: Es una acción peligrosa fumigar un contenedor. Podría producirse la situación de que se olviden de poner los carteles y que luego inspectores abrieran los contenedores. Son circunstancias peligrosas y delicadas.

Evalúan cambiarle la carátula al empresario

El Tribunal de Apelaciones deberá determinar si el empresario Martín Mutio (32) debe ser imputado como autor de un delito de comercialización de estupefacientes en lugar de asistencia al narcotráfico.

La fiscal especializada Mónica Ferrero entendió, en una audiencia judicial realizada el 25 de octubre, que existían “hechos nuevos” que ameritaban el cambio de tipificación -pasar de asistencia a coautoría de tráfico de drogas-, como los cheques dados por Mutio por el supuesto pago del silo y la declaración de una persona que dice haber cargado la droga con el empresario. La Fiscalía alegó que Mutio vendió contenedores de soja en forma verbal, sin contratos. Y agregó que éste dejó abandonados seis o siete recipientes cargados de soja en Europa.

El abogado de Mutio, Florencio Macedo, señaló que la investigación de la fiscal carecía de “hechos nuevos” y señaló que la droga pudo cargarse en alta mar mediante el sistema de “gancho viejo”.

La jueza Beatriz Larrieu no hizo lugar al planteo de Ferrero.

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