"Empezó la guerra": imputan a un joven por ataque a bebé en Malvín Norte y Fiscalía explica el "posible" móvil

Una de las hipótesis que exploran los investigadores es que el ataque se deba a la venganza de una muerte que, hasta el momento, estaba caratulada como suicidio.

Patrulleros de la policía. Foto: Estefanía Leal.
Camionetas de la Policia participando de operativo policial de noche en zona rural del departamento de Montevideo, ND 20210513, foto Estefania Leal - Archivo El Pais
Estefania Leal/Archivo El Pais

Hace diez días, una balacera interrumpió la cena de una familia en Malvín Norte y resultó herido un bebé de seis meses que recibió un tiro en la cabeza. El niño se encuentra internado. En tanto, la investigación avanza, y la Justicia imputó, a pedido de la Fiscalía de Homicidios de 2do Turno, a uno de los presuntos atacantes. De la audiencia judicial, a cuyo registro accedió El País, surgen detalles de cómo ocurrió el hecho y el "posible" —en palabras de la fiscal— motivo del crimen.

El jueves 7 de mayo, en el apartamento del complejo de viviendas donde ocurrió el hecho, había dos adultos (la madre del bebé y la abuela) y tres menores (el bebé, su hermana de tres años y un hermano de su madre de 13). "Estábamos comiendo. Acabábamos de bañar a los niños y les estábamos dando de comer", declaró una de las adultas en Fiscalía.

Era poco antes de las 22 horas y en ese preciso momento "dos o tres personas" —no se ha logrado aún determinar cuántas— se pararon frente al apartamento y dispararon varias veces hiriendo al bebé de seis meses. La bala ingresó por detrás de la oreja y se alojó en la cabeza.

La Fiscalía sostuvo que el niño corrió riesgo de morir y que hasta ese momento (la audiencia ocurrió en la tarde del martes 12 de mayo) todavía no estaba fuera de peligro.

El bebé, que inicialmente fue atendido en el Hospital Pasteur, tuvo fiebre, lo que impidió que fuera operado en seguida. En cuanto su estado lo permitió, fue sometido a una intervención quirúrgica en el Pereira Rossell, donde se logró extraer parte del proyectil, aunque no totalmente.

Hubo varios testigos que declararon con su identidad reservada y afirmaron que el joven de 21 años que resultó imputado por el crimen fue uno de los atacantes. Dieron su nombre y lo describieron físicamente. Además, ya lo conocían "del barrio".

A su vez, las fiscales indicaron que hay una teoría "posible" —mas no confirmada— sobre cuál sería la causa del hecho. La teoría apunta a que en el grupo de Facebook de vecinos del complejo de viviendas un usuario publicó que el hermano de la madre del bebé había sido autor de un homicidio cometido hace un año. Sin embargo, aclaró la Fiscalía, la muerte mencionada en la publicación se investiga como un suicidio.

La publicación, informaron, fue realizada el mismo día del ataque al bebé, media hora antes del crimen. Además, agregaron que se incautaron celulares a familiares del investigado y se hallaron chats entre su madre y otra persona que resultaron de interés.

Allí, la madre del imputado contaba que, tras la balacera, su hijo había vuelto corriendo a su casa y había obligado a ella y a sus hermanos a dejar la vivienda porque decía que iban "a balear su casa". Aseguró que también les dijo que "empezó la guerra". En tanto, el interlocutor de la mujer le contestó que si a su hijo lo buscaba la policía iban a intentar ver si tenía pólvora en las manos, por lo que le aconsejó que orinase sobre ellas para borrar los rastros.

El juez Eduardo Pereyra aceptó la solicitud de la Fiscalía e imputó al hombre como coautor de tentativa de homicidio especialmente agravado por haberse cometido en presencia de menores de edad (la pena mínima si fuera hallado culpable es de 15 años y la máxima es de 30). Además, decidió enviarlo a prisión preventiva por 180 días mientras continúa la investigación.

La fiscalía alegó —para pedir que fuera preso— que, una vez cometido el crimen, el joven huyó de su casa y se llevó a su familia con él. Si bien se fueron a la casa de su abuela, que es relativamente próxima al lugar. Su finalidad era escapar de la Justicia, argumentaron. Aparte del riesgo de fuga, entendieron que, si el imputado permanecía en libertad, podría entorpecer la investigación, dañar a las víctimas secundarias o incluso podría ser un peligro para la sociedad (riesgo que se presume cuando la persona es reincidente, como en este caso).

Tanto la Fiscalía como la Brigada de Homicidios trabajan para identificar al resto de los participantes.

Imputado por el asesinato de niño de un año y medio

Este martes también fue imputado un hombre por el encubrimiento del homicidio de un niño de un año y medio asesinado en el barrio Colón el 27 de abril.

El padre del niño iba en su auto rojo con su hijo en la falda, cuando, en determinado momento, fue atacado a disparos. Mientras que el hombre recibió tiros en el brazo y en el hombro izquierdo —por lo que estuvo internado algunas horas, pero quedó fuera de peligro—, al niño la balacera le costó la vida.

El ataque provino de un auto que horas después fue hallado por la Policía en el barrio Verdisol. El vehículo estaba en condiciones, lo que permitió que la Policía Científica pudiera analizar la presencia de material biológico que, eventualmente, pudiera servir para hacer un cotejo de ADN.

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