Los mensajes encriptados de Lacalle Pou y el escenario político para 2030, según el análisis de Adolfo Garcé

Barajando nombres para las próximas elecciones, el politólogo afirmó que Gabriel Oddone "no puede ser candidato a la presidencia" y sugirió a Fernando Pereira como opción.

El politólogo Adolfo Garcé pasó este lunes por En Clave País para descifrar los mensajes del expresidente de la República Luis Lacalle Pou durante su discurso el domingo por los 190 años del Partido Nacional, analizar el escenario gobierno-oposición durante la discusión de la Rendición de Cuentas y dar su pronóstico para las elecciones 2030.

El líder nacionalista hizo una reaparición en la arena política con “un discurso maduro” que evitó ser “electoralista” y “de aplauso fácil”, algo a lo que podría haber visto tentado a hacer, opinó Garcé.

Fue “apropiado” teniendo en cuenta que Yamandú Orsi apenas cursa su segundo año de gobierno. El politólogo piensa que, más cerca de las elecciones, es esperable encontrarse con “otro Lacalle Pou” al visto el domingo.

¿Referencias al gobierno?

Si bien entiende que hubo pocos mensajes directos al gobierno, y que incluso esquivó comparaciones, Garcé comentó sin seguridad que “puede ser” que las diferenciaciones que Lacalle Pou hizo entre poder y autoridad hayan sido una crítica “encriptada”. No obstante, recordó que “a veces le gusta colocarse en ese lugar reflexivo, conceptual, casi de teoría política”.

También analizó la posibilidad de una referencia al “lento” gobierno actual cuando el dirigente celebró que la ciudadanía exija cada vez respuestas más rápidas a los problemas que aquejan a la sociedad. Sin embargo, Garcé dijo que esa postura en general es “muy Lacalle” porque “ahí también uno puede escuchar la voz del padre”.

“Lacalle Pou como presidente pisó el acelerador, capaz más rápido de lo que le hubiera convenido, y se crió escuchando a su padre hablar del sentido de urgencia y de los primeros 100 días”, rememoró.

Luis Lacalle Pou en el acto por los 190 años del Partido Nacional.
Luis Lacalle Pou en el acto por los 190 años del Partido Nacional.
Foto: Ignacio Sánchez.

Sí subrayó que existió un mensaje importante y “muy bueno” al sistema político en general en cuanto a su pedido de “cuidar las formas” y evitar agravios. Afirmó que ese es el lugar que “corresponde” a quien es expresidente.

“Lo vivo diciendo sobre el presidente Orsi, lo más importante que hace es no agraviar, porque es muy fácil construir capital político agraviando (...). Las palabras construyen realidades, y él (Lacalle Pou), como Orsi, está ayudando a que vivamos un poco más en paz”, sostuvo.

Por eso, Garcé entiende que las palabras de Lacalle Pou fueron, en este caso, directas a la interna del Partido Nacional. Quizá incluso para algunas figuras que suelen incitar la polémica, aunque no las haya mencionado.

“La barrera que no hay que cruzar en la política es la del odio. Tiene que haber una frontera entre los que piensan distinto, pero otra cosa es la grieta y el abismo. Los discursos de odio cavan fosas que son difíciles de cruzar”, advirtió.

El politólogo Adolfo Garcé
El politólogo Adolfo Garcé
Foto: Darwin Borrelli

Preguntas que quedan abiertas

El líder blanco reflexionó sobre varios conceptos y cuestionó el tinte negativo a la palabra “ideología”. A su vez, el uso de la palabra “libertad” fue transversal durante todo el evento, siendo mencionada por varios participantes al uso del micrófono. En ese sentido, a Garcé le pareció “bien que haya sido genérico”, pero espera más respuestas en los próximos años.

“¿Acelerar hacia dónde?, ¿además de libertad, qué más? ¿libertad en qué sentido?”, se preguntó. Y continuó: “¿Estamos frente a un Lacalle que va hacia la socialdemocracia, para muchos tibio? ¿O va a haber un Lacalle más liberal como le pide mucha gente?”.

El politólogo ve que es más frecuente en su discurso el concepto de “sensibilidad social”, pero en este momento evita describir cómo lo aplicaría de manera concreta. Consultado más adelante, opinó que ahora Lacalle Pou si tendrá más posibilidad de atraer a “frenteamplistas desencantados” que en las pasadas elecciones, cuando ese rol fue relegado a otros candidatos de la Coalición Republicana.

Luis Lacalle Pou saluda a la militancia en el acto por los 190 años del Partido Nacional.
Luis Lacalle Pou saluda a la militancia en el acto por los 190 años del Partido Nacional.
Foto: Ignacio Sánchez.

Sobre la breve mención durante la alocución a que su gobierno tuvo errores “como toda obra humana”, "falta que responda", para Garcé, "cuáles fueron en su opinión". Lo mismo en cuanto a su promoción de la unión y si él mismo considera que lo pregonó con el ejemplo en términos de vínculos con la oposición.

Si bien había expectativas de que Lacalle Pou diera señales sobre la postura de la Coalición en cuanto a la negativa de aprobar la Rendición de Cuentas del gobierno, para Garcé "el domingo no hubo ninguna señal en ese sentido".

Tampoco sobre qué piensa de las propuestas de un lema único para las próximas elecciones, que, aunque ya figuras políticas dieron su opinión, “la palabra de Lacalle Pou será decisiva”.

Negociación “difícil”

Al pasar a la discusión de la Rendición de Cuentas y los últimos debates en Diputados, Garcé consideró que la oposición no dará marcha atrás con su definición de no aportar los votos necesarios. En ese escenario interpretó que el mensaje hacia Cabildo Abierto y el Frente Amplio es “arreglense entre ustedes”, cosa que se complejiza cuando negociar con ese partido “es difícil”.

Guido Manini Ríos y Álvaro Delgado.
Guido Manini Ríos y Álvaro Delgado.
Foto: Ignacio Sánchez.

Planteó además que parte del problema puede haber comenzado en el gobierno anterior, cuando el Frente Amplio, siendo oposición, tampoco acompañaba iniciativas del tipo. “Cada vez los bloques están más abroquelados. El Frente Amplio tratando de gobernar solito e ignorar a los otros; y a la Coalición, cuando le tocó gobernar, haciendo lo imposible para no pactar con el Frente”, afirmó.

En tal sentido, cuestionó que “la política uruguaya ha minimizado una de sus claves más maravillosas, que es la capacidad de los acuerdos entre bloques”, algo necesario en este contexto sin mayorías parlamentarias.

El “error” del MPP

Yamandú Orsi ahora “navega con el agua al cuello, con problemas increíbles, difíciles de imaginar ante la opinión pública”, manifestó Garcé. Su desaprobación es “sorprendente y prácticamente inédita”, y aunque el “tema de la camioneta” fue relevante, a su vez se trató de “un episodio más” entre otros.

Consideró que ya fue “misterioso” el fenómeno de las encuestas el año pasado, cuando durante meses la ciudadanía no tenía una opinión formada. “Ahora tiene una opinión: mala”, sentenció.

Además, sostuvo que el gobierno “está demasiado lejos del Frente Amplio”, de las señales “de izquierda” y de las expectativas que el mismo partido se encargó de instalar. "Eso fue una decisión del Movimiento de Participación Popular (MPP)", expresó Garcé, que ubicó al gobierno bien "en el centro” del espectro ideológico.

Ceremonia por cambio de periodo de Legislatura / Yamandú Orsi hablando por telefono.
Yamandú Orsi, Presidente de la República.
Foto: Archivo El PaÍs

A las bases militantes, sobre todo, le “sorprenden, frustran y enojan” las decisiones relativas a la política internacional, así como la política económica del “no hay plata”, aseguró.

Para él, el Frente Amplio ganó las elecciones por oponerse “duro y parejo” al gobierno de la Coalición y no por “moderarse”, porque Gabriel Oddone sea el ministro de Economía o por el eslogan de “la revolución de las cosas simples”. Creer eso “es un error de interpretación enorme”, enfatizó.

“Los gobiernos tienen que gobernar en primer lugar para los votantes. Si los gobiernos frustran a los votantes, rompen a los partidos, y rompemos la democracia. Primero los tuyos”, recomendó.

A su entender hay dos formas de conquistar al electorado indeciso en Uruguay; una es “transformar al candidato a la presidencia en un indeciso más” y “desdibujar las propuestas” que considera, fue el caso con Orsi. El Partido Nacional cometió el mismo “error”, cuando Álvaro Delgado como candidato “dio señales raras”.

Así, Garcé prevé para las próximas elecciones que el Frente Amplio "se desplazará más a la izquierda" y que la oposición saldrá a convencer “desde el liberalismo social”. Sería una forma de evitar “confundir” y plantear “diferencias para que la gente pueda elegir”.

Adolfo Garcé en entrevista con En Clave País
Adolfo Garcé en entrevista con En Clave País
Foto: Darwin Borrelli

Elecciones 2030

En términos de candidatos de la Coalición para el próximo período, “no sé si alguien va a salir a competir con Lacalle Pou, parecería que no”, dijo el politólogo. Sí consideró “interesante” el perfil “más confrontativo” de la lista 40, con figuras como Sebastián da Silva y Javier García; y el sector “D Centro”, con políticos como Nicolás Olivera, con “un juego más dialoguista” y énfasis en la sensibilidad social que evoca a una herencia wilsonista.

En el Partido Colorado planteó únicamente a Pedro Bordaberry y Andrés Ojeda, este último, con una actitud “new generation” que le pone “los pelos de punta”, bromeó. Por otro lado Bordaberry “ha ido cambiando, no sé si para mejor”, señaló, en relación a que, cuando volvió a la política con el cambio de gobierno, decía ser "de perfil dialoguista y conciliador", pero ahora se puso “más peleador” y no es seguro que le sea una actitud funcional.

Pensando en sucesores para el Frente Amplio, Garcé se refirió a lo dicho por el analista político Francisco Vernazza con En Clave País semanas atrás, sobre que "Oddone puede mover la curva de la evolución del Frente Amplio".

Gabriel Oddone, ministro de Economia, en el Parlamento.
Gabriel Oddone, ministro de Economia, en el Parlamento.
Foto: Darwin Borrelli

Halagó sus conocimientos en la materia, pero discrepó firmemente: “Gabriel Oddone no puede ser candidato a la presidencia del Frente Amplio. El Frente es otra cosa. Es más; es raro que sea ministro, es forzado, prácticamente artificial”, sostuvo. Dijo que es algo que tampoco logró el ex vicepresidente Danilo Astori, luego de también haber sido ministro de Economía.

“Oddone es el más moderado de todos los frenteamplistas de toda la historia”, reafirmó en referencia a la poca conveniencia de su candidatura en un clima donde los frenteamplistas sienten que el gobierno “tiene poco gusto a izquierda”. Es algo parecido a lo que sucedió en el primer gobierno de Tabaré Vázquez, comparó Garcé, aunque luego el tiempo haya demostrado otra cosa.

Tras barajar varios nombres que pueden dar ese “giro a la izquierda”, Garcé puso el foco en el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira. Aunque no suele mencionarse para el cargo de jefe de Estado y no tiene "demasiada popularidad", defendió que es una opción a no descartar hasta que vuelva a ser electo para el cargo que ocupa porque “hace una defensa de la tradición frenteamplista muy sistemática”, afirmó.

Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio, tras el discurso del presidente Yamandú Orsi.
Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio, tras el discurso del presidente Yamandú Orsi.
Foto: Estefanía Leal.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar