EDUCACIÓN EN PANDEMIA

La escuela pública pone foco en los alumnos de sexto año

En el último trimestre del año refuerzan el aprendizaje de Lengua y Matemática, y afianzan a los escolares que están a punto de egresar.

Públicos y privados pidieron al Codicen una flexibilización del protocolo. Foto: Leonardo Mainé
Públicos y privados pidieron al Codicen una flexibilización del protocolo. Foto: Leonardo Mainé

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En la recta final del año lectivo, las escuelas públicas se proponen apuntalar los aprendizajes en Lengua y Matemática. Tanto es así que un comunicado de la Inspección Técnica sugiere que los maestros dejen de lado otros contenidos para jerarquizar los números y las letras. Pero, por sobre todo, Primaria planteó una meta: que los escolares de sexto año asistan a clases presenciales todos los días, todo el horario.

El último trimestre del año suele ser tiempo de preinscripciones -de hecho el lunes empezarán las matriculaciones en educación inicial-, de evaluación y de maestros que andan a las corridas para acabar con el programa. Pero en este año de pandemia, Primaria cambió el chip y apuesta a una aceleración final con énfasis en los sextos años. Incluso a costa de “relegar” a los más pequeños para afianzar a quienes egresan.

Selva Pérez Stábile, inspectora Técnica y una de las personas que ha tenido que cranear la logística de funcionamiento de las escuelas en tiempos del COVID-19, explicó que esta “es la última oportunidad” que tiene la escuela de trabajar con esos alumnos que egresan y que “cada esfuerzo extra repercutirá en que sea mejor su trayectoria en la educación media”.

Según el relevamiento que realiza el sistema informático GURÍ, unos 6.000 escolares (casi un 2% del total de matriculados) se han desvinculado este año. Han perdido todo contacto con sus docentes y con los contenidos, incluso en la virtualidad. Y 150 de esos niños son de sexto año.

La estadística oficial dice, también, que los escolares de sexto son los que menos se inscriben al Verano Educativo, el programa que empieza tras la celebración de Reyes y funciona como “extra” del año lectivo. Primaria buscará, en ese sentido, que el próximo enero “haya una priorización de los sextos años” en dicho programa.

Pero el problema de la presencialidad -o la falta de ella- no es exclusiva del último grado escolar. La semana pasada, la ANEP comunicó en su cuenta de Twitter oficial que el lunes posterior a las elecciones departamentales no habría clases presenciales en aquellos centros educativos que funcionaron con circuitos. Una usuaria de esta red aprovechó la ocasión para postear una imagen de un mensaje que le había enviado su hija. Eran dos hojas, arrancadas de un cuaderno, que decían: “Hola, mamá. ¿Cómo estás? Estoy aburrida”. Y luego la usuaria agregaba que su hija estaba teniendo clases solo lunes, martes y un miércoles cada 15 días.

El presidente del Codicen, Robert Silva, intervino en la conversación y le preguntó de qué escuela se trataba. Y fue entonces que, siempre por la red social, le llovieron más de 100 tuits de padres quejándose de lo mismo: la poca presencialidad.

Robert Silva, presidente del Codicen de la ANEP. Foto: Leonardo Mainé.
Robert Silva, presidente del Codicen de la ANEP. Foto: Leonardo Mainé.

Las escuelas públicas comunes, por ejemplo, siguen teniendo clases en el aula solo dos días una semana y tres la siguiente. A eso se le suma que, como la asistencia no es obligatoria, en los sectores más desfavorecidos faltan más y la brecha educativa se agranda.

La semana pasada, por ejemplo, la quinta parte de los niños que debían ir a clases presenciales en escuelas comunes no asistió. Y en las escuelas Aprender de tiempo completo -que aborda la población de contextos más críticos- faltó casi la mitad.

Como estrategia para motivar la asistencia, desde hoy están habilitados los comedores de centros educativos públicos y privados. Incluso es viable elaborar el alimento en los locales propios.

La medida, sin embargo, no conforma a los padres agrupados de escuelas públicas, quienes enviaron una carta pública pidiendo una “revisión” de los protocolos sanitarios. En esa misma sintonía, el martes se reunieron con Silva los directivos de las asociaciones de colegios privados, quienes solicitaron rever el distanciamiento físico en la educación inicial y entre los escolares, al mismo tiempo que incrementar las horas habilitadas en los liceos.

“El distanciamiento físico es la gran limitante para volver a clases, no solo de los colegios privados, que quizás hemos tenido mayor capacidad por infraestructura y recursos, y nuestros estudiantes están yendo todos los días a clase. Pero en la educación pública provocó que se redujera la cantidad de días por semana. Creemos que por cómo está la situación se pueden rever los metros”, dijo a La Diaria Adrián Arias, director nacional de la Audec.

En la sesión ampliada que el Codicen tendrá hoy, se discutirá con los consejeros de educación media su interés -y posibilidad logística- de incrementar horas de presencialidad si se habilita una extensión horaria. Recién entonces la ANEP enviará una petición formal al Ministerio de Salud para una revisión del protocolo.

En este sentido, la dinámica que se instaló en esta pandemia -luego de que se priorizó que la educación fuera de las primeras actividades en retornar a la presencialidad- consiste en que la ANEP propone y el MSP lo evalúa.

Ayer, en otra queja pública, la asociación de centros de educación privada para la primera infancia, institución que reúne a 141 jardines, pidió al Ministerio de Educación que revea la normativa provisoria (durante la pandemia) que exige a estos establecimientos contar con más adultos por niño. A modo de ejemplo, tiene que haber un adulto cada dos bebés. “Se nos hace insostenible, estamos trabajando hace muchos meses sin lograr cubrir nuestros gastos, generando deuda y más deuda”, plantean desde la asociación.

ANEP paga US$ 1,5 millones en multas

La Administración Nacional de Educación Pública pagó, por concepto de multas impuestas por el BPS por comunicaciones tardías, $ 67.621.631 (cera de US$ 1.500.000 de entonces). Por eso en su petición presupuestal, la administración solicita a los legisladores que les permitan una excepción.

“Lo que pasa con el dinero después de que ANEP lo eroga, nosotros no lo sabemos. Por algo la multa está y debe estar bien. Lo que nosotros estamos pidiendo es más tolerancia y, por lo menos, el mismo trato que la Udelar porque, si no, ustedes nos votan un presupuesto que ya de pique se ve recortado porque va para otra parte del Estado”, les explicó el consejero del Codicen Juan Gabito a los diputados que analizan el proyecto de ley de presupuesto.

Los consejeros del Codicen estuvieron el lunes en el Parlamento. En buena medida, la Administración les solicitó a los legisladores que votaran afirmativamente el proyecto presentado por la ANEP, lo que supone un incremento quinquenal mayor al proyectado por el Poder Ejecutivo.

Según el consejero Óscar Pedrozo, “a priori hubo sintonía en darle más recursos a la educación”. Aunque, reconoció, “no se sabe qué votarán luego”.

Parte de la explicación que dio el Codicen es que requiere de recursos para concretar las metas, y que el compromiso que asume es el de mejorar el gasto. La diputada frenteamplista Ana Olivera, sin embargo, cuestionó que en las peticiones de ANEP no esté previsto cómo se financiará la puesta en marcha de los jardines que la administración está construyendo mediante los proyectos de participación público-privada. Según Olivera, “no estamos planteando que la educación a los tres años sea obligatoria, sino que el acceso sea universal, y para ello es necesario prever los recursos. Inclusive, se hace referencia a jardines que en principio estaban planteados para la incorporación de niños de tres años”.

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