CODICEN

Por año electoral, Netto pide posponer informe educativo

Publicación del Ineed se transforma en la “piedra en el zapato”.

Wilson Netto, presidente del Codicen. Foto: Fernando Ponzetto
Wilson Netto, presidente del Codicen. Foto: Fernando Ponzetto

Este no es un año cualquiera para la sociedad uruguaya, es período electoral. Tampoco es un año más para el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed), es tiempo de presentar el informe de estado de la educación en Uruguay. Y su publicación se ha convertido en una puja política.

El Ineed está obligado, por ley, a realizar cada dos años un informe en el que se resume la evolución de los resultados educativos, de la distribución del gasto, el acceso, cobertura y permanencia en la enseñanza. Hasta ahí no hay novedad. Pero justo esta vez, en que la educación es uno de los temas de debate político, la publicación coincide con el período electoral: la difusión está prevista para julio.

En una reunión que los directivos del Ineed mantuvieron con las autoridades de la ANEP, hace menos de dos semanas, el presidente del Codicen, Wilson Netto, pidió que se postergara la publicación bajo el argumento de que el informe “podía ser utilizado en contra de la educación y tergiversar” la realidad.

La postura de Netto fue interpretada por diversos actores del Ineed y del Codicen como un intento de “presionar”, algo que ya había denunciado Mariano Palamidessi, exdirector ejecutivo del Ineed que había renunciado, entre otros motivos, por ese tipo de actitudes.

Entre tanto, el directivo colorado del Ineed, Oscar Ventura, presentó su renuncia “indeclinable” al organismo porque le es incompatible ese rol con sus múltiples viajes como académicos. El químico está en Alemania, dictando un curso de doctorado, y luego se irá a Colombia y Paraguay. De esta forma, la oposición se queda sin su representante justo cuando se publicará el informe de estado de la educación y la evaluación de Aristas en educación media, una prueba de desempeños que, para el caso de los liceos, no había desde 1999.

La directiva del Ineed está integrada por seis personas, pero solo una de ellas ocupa un cargo rentado. El resto recibe un incentivo de $ 11.500 al mes, al que le llaman “dieta”. Eso, sumado a que la participación de los directivos supera las cuatro horas semanales que en teoría le dedicarían a la institución, hace que el trabajo sea “cuasi-honorario”. Así lo dejó en claro Ventura en su carta de renuncia. “Es claro que estas dietas no constituyen un atractivo suficiente como para que el trabajo del Comisionado resulte prioritario respecto a las demás obligaciones de los mismos”.

Ventura sugiere que haya “menos miembros”, a tiempo completo y con suplentes. Eso atendería situaciones como la suya en que se ausentó a la mitad de las sesiones de directiva.

La renuncia del químico colorado no está asociada a la ola de bajas que había sufrido el organismo el año pasado, en parte asociado a las presiones políticas y el magro presupuesto. Pero, en la carta de despedida, Ventura aprovechó para hacer algunas sugerencias más. Una de ellas es que se evalúe también la educación terciaria.

Ahora la ministra de Educación, María Julia Muñoz, tiene la palabra de quién ocupará la silla vacía.

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