Las Academias Nacionales de Ingeniería, Ciencias, Medicina y Economía presentarán este martes dos informes con un diagnóstico sobre la situación de la enseñanza de matemática en Uruguay y una serie de propuestas para mejorar los aprendizajes en primaria y secundaria. Las instituciones consideran que se trata de un problema de alcance nacional que requiere una estrategia de largo plazo y convocaron a autoridades educativas, docentes y público general a participar de un debate sobre el tema.
La actividad se realizará este martes 11 de agosto a las 18:30 horas en el Auditorio Centro de la Universidad ORT Uruguay, ubicado en Cuareim 1451 esquina Mercedes. El encuentro tendrá como insumo los documentos “Enseñanza de la Matemática en Uruguay: algunas reflexiones”, elaborado en 2024 por el Grupo Interacadémico para la Educación Matemática (GIEM), y “La educación en matemática: análisis y propuestas”, publicado este año por la Academia Nacional de Ingeniería.
Uno de los principales diagnósticos señala que "la matemática se convirtió en una experiencia recurrente de frustración para muchos estudiantes" y que el fracaso en la asignatura constituye "una de las principales causas de rezago y deserción en la enseñanza secundaria". Según las Academias, esta situación también condiciona las vocaciones tempranas y limita el desarrollo de recursos humanos en áreas vinculadas a la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la medicina.
Los informes también advierten sobre una "fuerte relación entre el desempeño en matemática y el contexto socioeconómico y cultural de los estudiantes". Los resultados de las evaluaciones estandarizadas Aristas, del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd), y PISA muestran brechas de aprendizaje asociadas a las condiciones de origen de los alumnos.
Otro de los problemas identificados es la escasez de docentes titulados para la enseñanza media. El documento señala que el 6% de quienes ingresan al profesorado de matemática logran graduarse, mientras que en algunos centros regionales las tasas de abandono llegan al 70%. Entre las razones mencionadas aparecen las dificultades académicas y el ingreso temprano de los estudiantes al mercado laboral sin haber obtenido el título.
No alcanza con la tecnología
Las Academias también plantean que la disponibilidad de tecnología no garantiza por sí misma mejores resultados educativos. Si bien Uruguay cuenta con una posición favorable en materia de conectividad e infraestructura a partir del Plan Ceibal, los informes sostienen que el acceso a dispositivos y software no necesariamente se traduce en mejores aprendizajes si no está acompañado por capacitación, tiempo e innovación para que los docentes incorporen esas herramientas con sentido didáctico.
A su vez, las instituciones buscan cuestionar la idea de que la capacidad matemática sea un “don innato”. De acuerdo con el diagnóstico presentado, la neurociencia contradice esa concepción y plantea que el aprendizaje de la disciplina, por su carácter abstracto y jerárquico, requiere metodologías productivas que prioricen el razonamiento por encima de las repeticiones mecánicas.
Entre las propuestas se encuentra una transformación de la formación y la práctica docente, con un pasaje desde una enseñanza repetitiva hacia otra centrada en el razonamiento, la resolución de problemas reales, la argumentación y el modelado. También se plantea incorporar apoyos remediales e incentivos destinados a reducir la deserción en la carrera de profesorado de matemática.
Las Academias recomiendan además fortalecer la formación profesional continua de los docentes, mediante actualización permanente, comunidades de práctica entre pares y un uso más analítico de los datos provenientes de las evaluaciones formativas. Otro de los ejes consiste en priorizar la enseñanza de matemática desde la primera infancia, entre los tres y seis años, y durante la educación primaria, etapas consideradas fundamentales para construir los conocimientos y las actitudes hacia la asignatura.
Finalmente, el planteo incluye una mayor coordinación de las políticas públicas y la creación de incentivos —como becas, estabilidad laboral y mejoras salariales— para atraer estudiantes y profesionales a la docencia matemática. Para las Academias, esto requiere una articulación entre el Ministerio de Educación y Cultura, la Administración Nacional de Educación Pública, las universidades, el INEEd y Ceibal.
El panel será moderado por el presidente de la Academia Nacional de Ingeniería, Julio Fernández, y contará con la participación de la integrante del CODICEN de la ANEP Elbia Pereira, el académico Roberto Markarián, el economista Daniel Gianola, la médica Silvia Chifflet y el ingeniero Luis M. Rodríguez Moreno. La actividad será de entrada libre y abierta a la prensa, educadores y público interesado.