ENTREVISTA

Martín Dovat: Zonamerica prepara su "estrategia agresiva de crecimiento"

El gerente general dialogó con El Empresario sobre cómo la zona franca logró continuar operativa pese a la pandemia; "el plan de inversiones sigue intacto" y analizan desembarcar en más países

Martín Dovat, gerente general de Zonamerica. Foto: Leonardo Mainé.
Martín Dovat es gerente general de Zonamerica desde mediados de 2018. Foto: Leonardo Mainé.

Tiene 38 años y hace dos lidera Zonamerica, que dejó de presentarse como una mera zona franca o un hub regional para posicionarse como «una red internacional de plataformas para el desarrollo competitivo de las empresas». Esa visión llevó a Martín Dovat a poner mayor foco en la digitalización y en la formación de los talentos en el sector tecnológico que necesitan sus clientes. Asegura que la pandemia no hizo caer las operaciones en Uruguay y dice que apenas Zonamerica Colombia «camine solo» sentirá confianza para plantar bandera en un nuevo país. Su hobby es correr regatas y en su tiempo libre disfruta de actividades al aire libre con su esposa, Laura, y sus cuatro hijos («todos varones y de Wanderers»).

Se ha hablado mucho de cómo el coronavirus afecta el comercio de bienes, ¿qué impacto han tenido las empresas alojadas en Zonamerica en sus tránsitos de mercadería y en sus exportaciones de servicios?

En la operación con bienes a través de los centros de distribución regionales (son tránsitos, porque tienen luego otro mercado de destino), lo que vemos no es ajeno al resto de la realidad económica mundial. El impacto es por industria. En los tránsitos de salud, de primera necesidad o de farmacéutica han continuado con sus procesos. Los operadores logísticos me comentaron que previo al coronavirus había fletes marítimos llegando a Uruguay y eso no frenó la operativa, pero sí se prevé que se vea afectada un poquito más hacia adelante, porque los siguientes pedidos no salieron. En pharma y dispositivos médicos, que puede ser desde un respirador hasta un kit de diagnóstico, se ha movido más, ha tenido incluso más demanda que oferta. Y después los bienes de consumo de alto valor, desde bebidas espirituosas a equipamiento electrónico, eso sí acompañó que el consumidor se replegó más y buscó no tener gastos excesivos. Ahí se ve un impacto en los tránsitos. En servicios globales, también varía por industria pero en términos generales no se ha visto afectado porque típicamente los servicios ya tienen un alto nivel de sofisticación y de utilización de herramientas tecnológicas.

EL DATO

10000

Son las personas que trabajan y circulan allí a diario, entre clientes, proveedores y otros prestadores de servicios (ese flujo cayó drásticamente por la pandemia). Hay más de 30 edificios operativos y 250.000 m2 construidos.

¿Y cómo repercutió el teletrabajo en las operaciones de Zonamerica?

Se implementó en forma inmediata. Hay cosas que dependen de cada empresa, pero Zonamerica apoyó como prestador de esta plataforma que incluye un servicio de «nube», de máquinas y servidores virtuales que tiene un alto nivel de adopción. Entonces, las empresas no tienen que invertir en un centro de cómputos propio ni cargando el paquete de Office a cada laptop. Básicamente, tienen que levantar máquinas virtuales y en cuestión de minutos tienen allí los sistemas operativos que requieren para trabajar. Son ambientes virtualizados. Es una tendencia que ya se venía, pero ahora se está adoptando con gran velocidad.

¿Y qué ocurrió con los servicios en el campus y la afluencia de público?

Como campus y ecosistema obviamente brindamos un montón de servicios a la comunidad de trabajo (gastronómicos, médicos, estética personal, financieros, entre otros). Desde que bajó mucho el tráfico y la circulación dentro de la zona franca, eso se vio severamente afectado y varios cerraron temporalmente. En lo gastronómico, la mayoría no cerraron. Pero en lo que refiere a las empresas que están instaladas aquí y tienen una vocación muy internacional, no vimos una caída de actividad sino una implementación distinta de la actividad. También hemos desarrollado protocolos para que las empresas que lo vean factible puedan ir retornando a utilizar su espacio de trabajo. El campus es una ventaja por sus espacios verdes y los edificios son de baja escala o de baja densidad, lo que permite implementar medidas de ventilación natural y de utilización de espacios comunes con la distancia física correspondiente. Sentimos que podemos ayudar también a que se sientan cómodos de volver a sus espacios de trabajo. Cuando se reestablezca el transporte interno, se harán desinfecciones rutinarias con nebulizaciones. Además, compramos 100 monopatines eléctricos y la gente podrá movilizarse dentro del campus en forma individual, si es que así lo prefiere.

Martín Dovat, gerente general de Zonamerica. Foto: Leonardo Mainé.
Dovat asegura que notó "empatía" entre las empresas instaladas en la zona franca, que apostaron a preservar la cadena de valor. Foto: Leonardo Mainé.

¿Cómo manejaron el cobro de alquileres a sus empresas clientes?, ¿debieron ofrecerles rebajas o financiamiento?

Desde el momento en que entendimos que iba a estar mermada la actividad en el parque tomamos medidas lo más fuertes que pudimos en la reducción de gastos comunes, con una premisa fundamental que fue cuidar a nuestra gente por encima de todo (no nos pareció necesario ni pertinente ampararnos en instrumentos laborales). En cuanto a los arrendamientos, notamos una gran empatía entre distintas empresas; entienden que todos somos parte de una cadena de valor. Entonces, en general no recibimos planteos de disminuciones y de igual manera nosotros no hemos hecho planteos excesivos a nuestros proveedores. Eso no quita que haya industrias severamente afectadas, que pasaron a tener ingreso cero, y entonces con esas sí se trabajó, porque verdaderamente estaban en una situación crítica. Turismo, transporte y entretenimiento recibieron el golpe de lleno. No había ningún aspecto especulativo en la explicación de su situación.

Me habló de clientes, empleados y proveedores, pero Zonamerica también tiene acreedores, ¿cuál ha sido la estrategia en ese frente?

Zonamerica tiene cerca de US$ 11 millones en obligaciones negociables y, así como sentimos un altísimo nivel de compromiso con nuestro personal, también digo con mucho orgullo que nunca hemos faltado a nuestros compromisos con acreedores. En ese sentido, se le envió una carta a los obligacionistas, que está disponible en la Bolsa de Valores. Está firmada por Orlando Dovat, nuestro presidente, y justamente habla de que Zonamerica está cumpliendo con todos los compromisos de pago de intereses previstos para estas fechas.

Pasando a otro tema, el último tiempo hubo fricción en el Mercosur porque Argentina anunció que se alejaría de las negociaciones externas del bloque. ¿Cómo evalúan el clima económico regional?

Somos fuertes defensores de la integración regional e internacional, por lo cual entendemos que no es bueno todo lo que la enlentezca o la entorpezca. Cuando las economías se cierran, sufren mucho sus sociedades. Entonces, lo vemos con preocupación. No es que haya tenido un impacto inmediato en el negocio, pero encontramos una Argentina cada vez más cerrada y a futuro eso afecta el posicionamiento competitivo de Uruguay.

CAMBIOS

«Miller va a hacer un gran trabajo en Uruguay XXI»

Jaime Miller, quien impulsó la internacionalización de Zonamerica y era CEO en Cali, fue designado como director ejecutivo del instituto de promoción de inversiones y exportaciones Uruguay XXI. ¿Ya hay sucesor?
No, estamos trabajando en su sucesión con nuestros socios, el grupo Carvajal.

¿Cómo creen que la experiencia de Miller pueda ayudar a abrir puertas a otras empresas uruguayas?
Desde hace mucho tiempo que hemos trabajado muy de cerca con Uruguay XXI en un montón de estrategias. El instituto ha sido y es un atractor de oportunidades que luego los privados tratamos de consolidar. Para nosotros es un factor de orgullo que a un profesional que hizo una gran carrera y terminó en los cargos más altos de la organización le hayan ofrecido esa tarea y creemos que va a hacer un gran trabajo. Por otra parte, la estrategia del gobierno ante la pandemia hasta ahora ha sido exitosa, de acuerdo a los niveles de contagio y de recuperados en Uruguay. Eso nos posiciona en la región y el mundo como un país que no frenó su economía. Creemos que eso es un caso de éxito que tenemos que poder comunicar internacionalmente.

¿Cómo ha sido el desempeño de la actividad en Zonamerica Colombia?

En Colombia hubo una cuarentena obligatoria, entonces el impacto económico es más profundo. Pero en este momento ya han retornado algunas industrias, por ejemplo la construcción. Entonces, se han retomado ciertas inversiones que estábamos haciendo de construcción y se están empezando a validar protocolos para la reapertura de las oficinas de los clientes de nuestra zona franca en Cali. Lo que se observa en el mundo es que esto es una crisis con forma de «V» y ya se puede apreciar en China, que está saliendo y retomando su actividad. Fue una caída muy pronunciada y todos estamos deseosos de entrar en la parte de la recuperación económica, que también se prevé que sea rápida.

¿Qué proyectos tenían en marcha en Colombia?

Esa zona franca es absolutamente complementaria a la de Uruguay como hub regional. Vemos allí una muy buena ventaja competitiva en ciertas industrias o negocios más asociados al norte de Sudamérica, Centroamérica o incluso Norteamérica de habla hispana; no son oportunidades donde Uruguay haya tenido gran capacidad de captación por distintos factores. Zonamerica Colombia viene muy bien. Ha captado clientes; casi todos los casos son del área tecnológica, que claramente es la industria de mayor crecimiento en los últimos años, y prevemos rápidamente la inversión en un segundo edificio para que se alojen más empresas. También se está terminando un data center Tier IV, de altísimo estándar, y se están prestando muchísimos servicios de virtualización y «nube».

"Estamos evaluando cómo reencaminar el proyecto de Zonamerica China"

Martín Dovat, gerente general de Zonamerica. Foto: Leonardo Mainé.
Martín DovatGerente general de Zonamerica

¿Fue muy golpeada Zonamerica China por la pandemia?

El coronavirus tuvo allí una particularidad: el impacto en las operaciones fue doble, porque en primer lugar se paró China cuando nadie más se había frenado, y luego paró el resto del mundo mientras China opera. Eso generó una complejidad adicional que estamos tratando de resolver en el proyecto. Estamos evaluando cómo reencaminarlo.

¿Analizaron cómo la pandemia puede cambiar los centros de poder económico y los flujos de comercio?

No me siento con suficiente profundidad para responderlo, porque el nivel de información y de desinformación es muy amplio; hay tantas opiniones que creo que es mejor esperar un poquito. Ahora estamos abocados a cuidar la empresa y nuestros clientes, tratando de que no nos abrume la información externa.

Martín Dovat, gerente general de Zonamerica. Foto: Leonardo Mainé.
El campus de Zonamerica Uruguay tiene 250.000 m2 construidos. Foto: Leonardo Mainé.

¿Han suspendido inversiones en Uruguay y Colombia?

No, en Colombia y Uruguay nuestros planes de inversión siguen intactos. Los potenciales clientes o potenciales negocios grandes que teníamos en cartera de crecimiento, los seguimos evaluando firmes. En este momento nadie te dice «se cayó», todo el mundo te dice «estoy en stand by». Eso nos hace pensar auspiciosamente. Creemos que vamos a poder hacer inversiones importantes como lo hemos hecho siempre. Así lo vemos, pero en este momento todo el mundo está cuidando su caja para estar seguros, porque nadie sabe muy bien cuánto tiempo dura esta curva aplanada en el mundo. Por ahora nuestro plan de inversiones está fuerte y no dudamos que otras oportunidades puedan surgir a partir de esto. De hecho, hay un par de inversiones grandes edilicias y de infraestructura que seguramente las tendremos que ejecutar mucho más rápido porque este tiempo (detenidos) nos aprieta el cronograma.

"En Colombia como en Uruguay entendimos que era clave aportar a la minimización de la brecha digital".

Martín Dovat, gerente general de Zonamerica. Foto: Leonardo Mainé.
Martín DovatGerente general de Zonamerica

¿Hay planes de instalar Zonamerica en algún otro país?

Sí, estamos analizando dos opciones más en este momento. Está en etapa de análisis porque entendemos clave terminar de estabilizar el proyecto de Colombia para sentirnos con toda la autoestima de que como «ya lo hice, lo puedo volver a hacer».

¿Dice «estabilizar» en el sentido de que esperarán a llegar a un punto de equilibrio?

Claro, que ya «empiece a caminar por sí solo el niño».

¿A qué ritmo estaba creciendo Zonamerica en Uruguay?

No había demasiado crecimiento en los últimos cinco años. Ese desempeño era producto, por un lado, de procesos de transformación digital y, por el otro, por procesos de realidad país, porque no estaban apareciendo muchas oportunidades más. Entonces, se trabajó en una reestructura de la empresa de manera de lograr buenas tasas de crecimiento. Antes de la pandemia habíamos hecho una estrategia agresiva de crecimiento para este año y ahora en esta situación se abrió un capítulo que se llama coronavirus, pero nuestra mayor intención es retomar esa estrategia lo antes posible.

Martín Dovat, gerente general de Zonamerica. Foto: Leonardo Mainé.
La gran apuesta de Zonamerica ahora es proveer talento tecnológico a las empresas para hacerlas más competitivas, asegura Martin Dovat. Foto: Leonardo Mainé.

Hace dos años que usted es CEO de la compañía, ¿en qué aspectos cree que logró poner su impronta personal?

La misión y visión de la empresa me trascienden en el buen sentido de la palabra. Me siento tremendamente comprometido y no me sentí en la necesidad de promover un ajuste, porque las siento totalmente vigentes, incluso hacia los negocios futuros que se vengan. Dicho esto, también me siento totalmente agradecido por el empoderamiento que me dio el directorio y, en especial, mi padre (que es el presidente y fundador) para dar un poco mi impronta. Queremos ser una red internacional de plataformas para el desarrollo competitivo de empresas y eso nos ha llevado a poner mayor foco en ayudar a nuestros clientes en sus procesos de transformación digital. El gran puntal para eso es proveer más talento de alta calidad del que hoy el sistema educativo existente provee, sobre todo en el rubro tecnológico. En Colombia como en Uruguay entendimos que era clave aportar a la minimización de la brecha digital.

¿En esa dirección apunta Holberton School, la escuela tecnológica que abrieron hace poco en Jacksonville?

Sí, es una escuela internacional de código que surgió en Silicon Valley y tenemos hace ocho meses en Colombia. Nuestro gran objetivo es ofrecer mayor acceso a desarrolladores (full-stack developers), con herramientas en lo que hoy es tendencia, como realidad aumentada, inteligencia artificial o machine learning. El curso de Holberton es de ocho meses, y creemos que contribuye a la reconversión de un montón de gente a la que, como consecuencia de la pandemia, se le aceleró su proceso de obsolescencia.

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