INFORME

Nueve cursos gratuitos en tecnología para insertarse en un sector con desempleo cero

Para jóvenes de Montevideo o del Interior, para mujeres o para mayores de 50 años, la variedad de cursos crece y se suman a la educación formal

Mujer en computadora
Capacitarse. La mayoría de los cursos no requieren conocimientos previos del sector. (Foto: Shutterstock)

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"Queremos volver a la industria atractiva para los jóvenes", dijo en 2016 Álvaro Lamé, fundador de Netgate y expresidente (en dos ocasiones) de la Cámara de Tecnologías de la Información (CUTI). Fue al asumir su segundo mandato de la Cámara en 2016. Esa voluntad de Lamé lo trascendió y se tradujo en varias propuestas educativas en organismos públicos, privados, organizaciones e incluso en las propias empresas tecnológicas.

Esta industria pujante "sufre" el desempleo cero, mientras que hay 190.000 trabajadores de diversos rubros desocupados. Por ello, las propuestas de formación en programación y testing ahora se tornan atractivas y ayudan a unir la demanda con la oferta de mano de obra. Son oportunidades de reconversión.

En los últimos años, a la educación formal (UTU, UTEC, universidades) se sumaron otras opciones gratuitas, que no requieren formación previa en tecnología y no ponen límites de edad. Hay variantes para mujeres del Interior, barrios montevideanos de contexto crítico, jóvenes con diferentes discapacidades, para cincuentones y jóvenes en situaciones socio-económicas críticas, entre muchos otros.

Es que, si bien existe un interés creciente por ingresar a la educación formal, no es suficiente, explicó Leonardo Loureiro, presidente de la CUTI. Según el «Informe Formación Académica en TIC» de 2019, elaborado por la CUTI y el MEC, en 2018 hubo 3.066 ingresos en diferentes carreras frente a 2.611 de 2017 y ese número se amplía al mirar la matrícula. En 2018 eran 14.435 estudiantes frente a 6.069 de 2017. Pero, al hilar fino, los egresos bajaron de 938 a 893.

Las propuestas que recabó El Empresario tienen la ventaja de ser gratuitas, de corta duración y con alta inserción laboral.

B_IT
B_IT
¿Cómo nutrir a la industria del software de profesionales? Creando un programa de formación en el corazón de la organización que nuclea a las empresas del sector. Así fue que en 2018 la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI) con el apoyo del Inefop creó B_IT, programa de formación 100% online en TI. Está dirigido a personas mayores de 18 años con el único requisito previo de contar con 4° año de secundaria o equivalente aprobado en todo el país.
«No es necesario saber de tecnología porque el programa busca justamente atraer a personas de afuera del sector, tanto para su inserción o reconversión laboral como para la continuidad educativa», explicó Fabiana Hernández, coordinadora del programa. Los cursos que se brindan provienen de universidades e instituciones educativas de prestigio en Uruguay y el mundo y durante los mismos los alumnos cuentan con la orientación de mentores profesionales de TI. El primer año la capacitación es en programación y el segundo en analista en TI, y al finalizar cada uno deben construir un proyecto de software y validarlo con Evaluadores B_IT (profesionales en TI de firmas socias de CUTI).
«En sus dos ediciones (2018 y 2019) se anotaron 2.300 alumnos (becarios) y, según datos de 2019 a un 40% de la Generación 2018 le impactó positivamente tanto porque pudo mejorar su situación en su trabajo, consiguió entrevista laboral o directamente consiguió empleo», destacó Hernández. «Para promover la inserción laboral trabajamos junto a Smart Talent de Uruguay XXI, las empresas de la comisión de People Talent de CUTI y muchas más empresas socias», agregó.
Jóvenes a Programar
Jóvenes a Programar
Álvaro Lamé. Así se denomina la iniciativa Jóvenes a Programar (JAP) del Plan Ceibal que capacita a jóvenes de 18 a 29 años de todo el país y los inserta en el mercado laboral tecnológico. El JAP, que se lanzó en 2017, ofrece cursos de nueve meses y una carga horaria de 14 horas semanales, que además de formar en programación, testing e inglés técnico, también incluyen otras competencias transversales como habilidades socio-emocionales, comunicación, trabajo en equipo, búsqueda de empleo, entre otros. Según Carinna Bálsamo, responsable del proyecto, desde su lanzamiento ya egresaron más de 1.800 jóvenes de todo el país, de los cuales unos 500 ya se encuentran trabajando en el sector tecnológico.
El proyecto tiene el apoyo de la CUTI, el BID-Lab, Inefop y las principales empresas del sector.
Programa  +50
Programa +50
Una segunda oportunidad para las personas que están en el entorno de los 50 años y que, por diferentes razones, pasaron por la industria del software pero ahora ya no están. Esta es la génesis de creación del Programa +50, el proyecto creado en 2019 por la empresa uruguaya de software Pyxis y que cuenta con el apoyo del Inefop y Uruguay XXI. «Tengo 51 años y veo colegas conocidos que por distintas razones se estaban quedando sin trabajo. Son gente formada con experiencia, con soft skills muy valiosos. La idea es para volver a traer aquellos que estuvieron en la industria de las TICs, personas que están en el entorno de los 50 años y que el sistema los dejó atrás», fundamentó Diego Sastre, CEO de la compañía.

En su primera edición lanzada en junio del año pasado, en tres meses se formaron 10 personas en testing y habilidades blandas. De éstos, culminaron nueve y cuatro se encuentran reinsertos en el mercado laboral, comentó. «Tres en nuestra empresa, dos mujeres de más de 50 años y un hombre de 47», precisó. Para la edición de este año, Sastre tiene

preparada una vuelta de tuerca. Además de la modalidad para «colegas de la industria», también abrirá cupos para profesionales de otras áreas como marketing. Según dijo. el plan es reinsertar profesionales de otros rubros al sector tecnológico. «La idea es ir rotando en perfiles. Ahora vamos a buscar formar a personas de marketing para que trabajen en nuestro sector; le enseñaremos a operar herramientas de marketing, segmentar datos, generar campañas. Es que en este sector se necesitan otros perfiles», resaltó.
Anima
Ánima
Uno de los objetivos de las empresas del sector TIC es captar la atención de los más jóvenes. Alineada a ese plan está Ánima, institución de educación dual de gestión privada que ofrece acceso gratuito al Bachillerato Tecnológico en Administración y de Tecnología de la Información y Comunicación (TIC), ambos habilitados por UTU. El foco de ambos está puesto en jóvenes de entre 14 y 16 años y que provengan de un contexto vulnerable. «Nuestro objetivo es brindar la oportunidad de continuidad educativa y futura inserción laboral a los jóvenes que más lo necesitan», resumió Pablo Correa, coordinador académico de Ánima.
Como requisito, la institución solicita que los jóvenes que estén cursando tercer año de ciclo básico en Secundaria, UTU o Formación Profesional Básica de Administración o Informática, o que lo tengan aprobado y que no hayan repetido más de un año.
La propuesta comenzó en 2016 y hasta el momento se han sumado unos 300 alumnos (entre ambos bachilleratos) de los cuales 119 ya egresaron. Como la propuesta es dual, a partir del segundo año los alumnos comienzan con prácticas en diferentes empresas de tecnología. «Al presente tenemos 66 empresas formadoras que trabajan con nosotros. Lo ideal es que, cuando hayan terminado, hayan logrado 78 prácticas en compañías del sector TIC», destacó Correa. El coordinador hizo hincapié además en los resultados que se han logrado hasta el momento tanto en materia laboral como educativa. «El 60% de los alumnos ingresó a alguna empresa y el 70% continuó estudios universitarios», finalizó Correa.
Holberton School
Holberton School
Si el plan es aprender programación con una metodología que combina habilidades técnicas y blandas y que simula un espacio de trabajo en una empresa o un cowork, Holberton School es una opción. El centro educativo nacido en Silicon Valley y con réplicas en otras ciudades de EE.UU., Colombia, Puerto Rico, Túnez y Líbano, llegó a Uruguay de la mano de Fundación Zonamerica, en el centro de capacitación de Jacksonville. Dirigido a mayores de 18 años, no requiere conocimientos previos pero sí un nivel básico de inglés que se potencia en el curso. «Nuestro objetivo es la empleabilidad de los alumnos, por lo que el concepto es de espacios de cowork, de living, para que puedan trabajar como lo harán en el mundo laboral. El inglés es porque debe poder hacer el mismo proyecto que otro estudiante en las otras escuelas», explicó Inés Jakubovski, responsable del capítulo local. El primer grupo de 30 estudiantes comenzará el 7 de septiembre, el segundo en enero (50 alumnos) y se prevé un tercero en junio del próximo año. El curso se compone de dos partes: la primera de fundamentos de programación y, si se quiere profundizar, una segunda de especialización (machine learning, realidad aumentada, full-stack, etcétera). Cada parte dura nueve meses. Si bien tiene un fuerte componente presencial sobre todo el primer mes (de lunes a viernes). En caso que sea necesario, esta primera edición será online, dijo Jakubovski. Además, el campus queda abierto todos los días si un alumno lo necesita. El ingreso es sin costo y una vez inserto en el mercado laboral el estudiante abonará el 17% de su sueldo por tres años y medio.
Hack Academy
Hack Academy
"Una chica que es arquitecta entró al curso porque quiere una reconversión laboral". La afirmación es de Marcus Lundstedt, cofundador y director de Hack Academy y refiere a uno de los 11 alumnos de entre 18 y 40 años, que el 13 de abril comenzaron el Bootcamp. Se trata de un programa educativo de tres meses donde los participantes aprenderán sobre Front-End y Back-End y, según explicó Lundstedt, les permitirá una rápida inserción en el mercado laboral como desarrollador web Full Stack, dominando tecnologías  como HTML, CSS, JavaScript, Node.js, SQL, MongoDB y React.
Una de las principales características, es de "muy práctico y de dedicación full-time", remarcó, por ello hasta ahora clases, que eran presenciales y pasaron al modo online, son de lunes a viernes (de 09:00 a 18:00 hs).  Además, durante el Bootcamp, el alumno recibe conocimientos de soft skills (habilidades blandas), como presentación, trabajo en equipo y preparación de una entrevista labora, y hasta a trabajar con metodologías ágiles como Scrum.
Otro de los aspectos destacados es que para ingresar el alumno no debe abonar nada. "El diferido, puede elegir empezar a abonar recién luego de haber egresado y una vez que haya obtenido un empleo. Para ello se firma un Acuerdo de Participación de Ingresos en el cual el egresado se compromete a abonar cuotas mensuales equivalentes al 15% de su ingreso mensual líquido. Los pagos se realizan sólo mientras el egresado esté empleado (como dependiente o independiente)", detalló.
La próxima edición comenzará el 10 de agosto y los únicos requisitos son tener Conocimientos a nivel principiante de HTML, CSS y JavaScript. "No es un curso para“ver de qué se trata la programación”, sino que es para quien está convencido de que quiere convertirse en desarrollador", finalizó.
Reconvertite
ReconverTIte.
Darle una oportunidad a mujeres del Interior del país a ingresar a un sector con alta demanda laboral. Con ese plan como norte en 2018 nació ReconverTIte, un proyecto de la empresa de software Abstracta (especializada en testing) y que cuenta con el apoyo de la ANII. Finalmente, el Programa se puso en marcha en 2019 y brindó, en su primera edición, capacitación gratuita en testing de software a 10 mujeres residentes en el departamento de Salto (donde la empresa tiene una de sus sedes). «Buscamos capacitar a mujeres en tecnología en donde hay más oportunidades y la brecha de género es importante», indicó Florencia Ripa, responsable de comunicación de la empresa. Las participantes realizaron la capacitación técnica 100% online en Software de Tester en la plataforma Abstracta Academy y esta primera edición logró al momento que de las 10 mujeres, cuatro se inserten en el mercado laboral. A la espera de la apertura de la segunda convocatoria, las energías ahora están puestas en insertar a las demás participantes y promover el acercamiento de más mujeres, dijo Ripa.
Fundación Bensadount Laurent
Fundación Bensadoun Laurent
Formación gratuita en tester de software para jóvenes en situación de discapacidad. La propuesta proviene de la Fundación Bensadoun Laurent y es parte del Programa SÍ (Sumando Inclusión) que brinda la organización. La opción tecnológica tiene una duración de siete meses, explicó Nicolás Chaccal, responsable de comunicación y, al igual que los otros cursos, ofrece prácticas formativas en empresas que sirven de primera experiencia laboral.
«La edición pasada logró una inserción laboral del 80% luego de tres meses de terminados los cursos. Este año se inscribieron 15 alumnos y las prácticas serán realizadas en nueve empresas de TI de Montevideo», destacó Chaccal, quien confirmó el inicio del grupo de 2020 este año en modo presencial. Para el ingreso, además de estar en situación de discapacidad, el aspirante debe tener entre 18 y 29 años y cuarto año de liceo aprobado.
CADI
CADI
Unas 70 mujeres de contexto crítico provenientes de los barrios de Casavalle, Borro y Manga están trabajando como testers de software en diferentes empresas tecnológicas. La oportunidad la brinda el Centro de Apoyo al Desarrollo Integral (CADI) ubicado en el barrio Casavalle, que junto a la tecnológica GeneXus y el apoyo de Uruguay XXI e Inefop, crearon hace cuatro años el curso tester junior en el politécnico del Centro. Según explicó su directora, Lucy Carozo, está dirigido a mujeres de entre 17 a 30 años que tengan ciclo básico aprobado. Los grupos son de 25 alumnos, tiene una duración de cinco meses (cuatro horas por día) y se continúa con la búsqueda de trabajo posterior. «Además de materias que refieren a las TIC, se dictan otras que tienen que ver con comportamiento humano, con hábitos de trabajo, con idioma español. En total ya formamos unas 100 mujeres de las cuales unas 70 ya están trabajando en el sector. Y, si bien este año no comenzó aún el curso por el tema del coronavirus, la idea es retomarlo en el segundo semestre o el año que viene», dijo Carozo.
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