Redacción El País
La decisión del gobierno de Estados Unidos —que se conoció ayer— de suspender el procesamiento de visados de inmigrantes para ciudadanos de 75 países, entre ellos Uruguay, mantiene en alerta a las autoridades locales. Al cierre de la edición, Cancillería de Uruguay “no había recibido una comunicación a ningún nivel” sobre la decisión del país norteamericano, según dijo una fuente a El País.
Todo esto sucedió unas 24 horas antes de que el presidente Yamandú Orsi se reúna con el embajador estadounidense Lou Rinaldi en la residencia presidencial de Suárez y Reyes. El encuentro que se dará esta mañana será con agenda abierta y ya estaba coordinada con anterioridad, indicaron fuentes oficiales.
El País contactó a la embajada de Estados Unidos en Uruguay pero no obtuvo respuesta.
Este anuncio también se da en un contexto donde el gobierno estadounidense mantiene una dura una política migratoria: se revocaron 100.00 visas desde que asumió Donald Trump y hay un despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE) en su territorio. Y todo esto en un contexto de particular tensión, con Washington en el centro de la polémica mundial luego de haber incursionado militarmente en Caracas hace casi dos semanas, con el objetivo de secuestrar a Nicolás Maduro junto a su esposa, Cilia Flores.
Los motivos detrás de la medida de Estados Unidos se brindaron para el conjunto de países y no de manera específica para cada uno. El Departamento de Estado explicó que se quiere frenar la llegada de migrantes que “se benefician de la asistencia social del pueblo estadounidense a niveles inaceptables”. Y que la suspensión “se mantendrá vigente” hasta que se “pueda garantizar que los nuevos inmigrantes no extraigan riqueza del pueblo estadounidense”.
Horas más tarde, el vocero del Departamento de Estado, Tommy Pigott, indicó en X: “Bajo la presidencia de Trump, no permitiremos que ciudadanos extranjeros abusen del sistema migratorio de Estados Unidos ni exploten la generosidad del pueblo estadounidense”.
El gobierno estadounidense no difundió de manera oficial la lista en una primera instancia sino que lo hizo la cadena Fox News, y luego la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, compartió la noticia en su cuenta de X.
El listado que difundió la cadena Fox News incluye otros países como Afganistán, Bahamas, Belice, Brasil, Cabo Verde, Colombia, Cuba, Egipto, Ghana, Guatemala, Marruecos, Nicaragua, Rusia, Ruanda, Senegal, Sudán, Siria, Tailandia y Uganda.
Antes de que termine febrero.
Lograr una postura de consenso en el ámbito político uruguayo sobre la situación regional e internacional es una tarea que, a simple vista, parece compleja —sobre todo una semana y pocos días después de que el Parlamento no pudiera votar de manera unánime una declaración por el ataque de Estados Unidos a Venezuela— pero que un grupo de referentes en política exterior se propuso llevar adelante. Este creará un documento antes de febrero, que será entregado al presidente Orsi, y este después a los distintos partidos políticos.
Desde temprano el miércoles, autoridades del gobierno —encabezadas por el presidente Orsi, con la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, y el representante de Uruguay ante la OEA, Edison Lanza— participaron de una reunión con dichos referentes —entre los que estaban el ex canciller y presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique Iglesias, y el ex secretario general de Asociación latinoamericana de Integración, Sergio Abreu— en una convocatoria del Centro de Formación para la Integración Regional, cuyo presidente es Alberto Volonté (del Partido Nacional) y el secretario ejecutivo es Álvaro Padrón (del Frente Amplio).
El primer desafío será lograr un documento de consenso entre los referentes que pertenecen a distintos partidos políticos y, como quedó en evidencia en la reunión del miércoles —según reconstruyó El País—, hubo distintas perspectivas aunque no contrapuestas. A priori, la idea es
analizar toda la situación regional y su complejidad sin elegir, dicho de manera sencilla, un bando. Por el contrario, se quiere lograr que la perspectiva a elaborar sea balanceada y justa para todos y que, en última instancia, se defienda la imagen de cordialidad política que siempre se intenta mantener.
Al terminar la reunión, el presidente se dirigió hacia el auto que lo esperaba a pocos metros de la entrada del Cefir y, mientras cerraba la puerta sin dar declaraciones, dijo: “Vine a escuchar”.
Volonté era la persona designada para hablar con la prensa y explicó la postura que asumió este grupo: “Uruguay tiene que jugar como siempre lo hizo: con pases largos y a las puntas para abrir la cancha, y que el mundo siga viéndolo como un ejemplo de pluralidad”, lo que se logra si “todos son consultados” y son capaces de unirse en “algo concreto ante la circunstancia internacional”.
Es un documento —continuó Volonté ante los micrófonos— para que “todos incorporen sus ideas pero, al final, tiene que haber una constante: el interés nacional”.
“Los uruguayos y los partidos políticos nos vamos a seguir enfrentando por temas internos porque así lo manda la democracia. Pero temas externos no van a dividir al Uruguay. Y menos el tema de un país hermano Venezuela, que integra el Mercosur aunque esté suspendido en sus derechos. En eso, (se) fue unánime”, indicó, y minutos después elogió a Orsi: “Demostró hoy que, además de presidente, quiere ser jefe de Estado, que es tener la obligación de representar a todos y buscar —y lo va a encontrar— el camino de unidad nacional”.
Por último, Volonté manejó la posibilidad de que, si se logra la unidad, después se va a poder presentar el documento ante la OEA, lo que ya sería un “tercer escalón”; los dos anteriores consisten en realizar ese documento y la consideración de Orsi con la posterior convocatoria a los partidos.
Una visa de inmigrante (IV), de la que trata la medida, se emite para quienes desean vivir permanentemente en los Estados Unidos, se indica en el sitio web del gobierno estadounidense.
Por otra parte, la visa de no inmigrante (NIV, por sus siglas en inglés) se emite a una persona con residencia permanente fuera de los Estados Unidos pero que desea estar al país de manera temporal, por ejemplo, por turismo, tratamiento médico, negocios, trabajo temporal o estudio.
La reunión con el embajador Rinaldi se realizará en la mañana de hoy en la residencia presidencial de Suárez y Reyes. El representante estadounidense —según el sitio web de la embajada— “creció en Uruguay, estudió en la Universidad del Trabajo del Uruguay entre 1970 y 1973 y comprende y aprecia profundamente el pueblo y la cultura de Uruguay”.
También lo describe como un “golfista competitivo” que “reside con su esposa desde hace 50 años, Lorie, en el condado de Westchester, Nueva York, donde criaron a sus cuatro hijos”.
Otros detalles que da es que es un “importante empresario y fundador y presidente de Louis Rinaldi Inc., una empresa dirigida y operada por su familia”. Y continúa: “Con su experiencia en construcción vial, pavimentación y desarrollo de obras municipales y comerciales, se ha ganado la reputación de hacer proyectos de infraestructura de alta calidad que cumplen con la normativa estatal y local”.
Por último, se indica que como presidente de esa empresa “supervisó todo lo relacionado con las operaciones”, lo que “incluye la planificación estratégica, las finanzas, las negociaciones de contratos y la gestión del personal”. Y añade que “es conocido por su dedicación a la comunidad, su participación activa en la iglesia, su liderazgo en asuntos empresariales y su conexión con Uruguay”.