Por Diego Ferreira
El 2022 dejó como resultado la consolidación de la reactivación de los negocios tras dejar atrás lo peor de la pandemia. Pero hacia el final del año se dio otro hito: la irrupción explosiva de las herramientas de inteligencia artificial generativa. Sobre estos dos fenómenos, cuyas consecuencias perduran, se pronunciaron tres destacados líderes de negocios, integrantes del top five del ranking Merco 2022 de los empresarios con mejor reputación del país.
Carlos Lecueder, director del Estudio Luis E. Lecueder, Orlando Dovat, presidente de Zonamerica y Verónica Raffo, socia de Ferrere, coincidieron en que la tecnología está transformando la forma en que las empresas hacen negocios y en la importancia de la formación y capacitación de lo talentos para adquirir las habilidades de valor agregado y creatividad indispensables para el futuro del trabajo.
Carlos Lecueder
«Soy naturalmente optimista», dijo el director del Estudio Luis E. Lecueder sobre el impacto de la IA en los negocios y el trabajo. «Los avances tecnológicos nos van a terminar trayendo en el largo plazo una mejor forma de vida», arguyó. No obstante, concedió que el camino hasta ese futuro «no es lineal» y que puede conllevar la sustitución de empleos en el corto plazo.
Frente a este cambio de paradigma, cree que la educación debe adaptarse a los nuevos tiempos para que las personas adquieran las habilidades que requieren las empresas y el mundo moderno. De hecho, Lecueder busca inculcar esa capacidad de adaptación al avance de la tecnología en sus negocios. «En el caso de los centros comerciales hoy contamos con un departamento de tecnología que antes no teníamos para seguir todo esto y así ir avanzando lo mas rápido posible», explicó. La aplicación de nuevas herramientas a marketing, pagos y tareas de administración le hacen prever que ese nuevo departamento seguirá creciendo «porque forma parte del futuro de nuestro trabajo».
Sin ir tan lejos en su análisis, Lecueder estimó que el 2023 está confirmando la tendencia de crecimiento de las ventas de los shoppings, aunque a un ritmo más lento que el año pasado. El 2022, explicó, fue el de la consolidación de la recuperación del negocio tras un 2020 «desastroso» por la pandemia. A pesar del contexto adverso, el Estudio Lecueder realizó nuevas inversiones como Plaza Italia (2021) y ya el año pasado inauguró el shopping y terminal de Minas.
En cambio, la pandemia no impactó tanto la actividad de las zonas francas de servicios ni al sector inmobiliario, rubros donde también opera el Estudio Luis E. Lecueder.
Orlando Dovat
La transformación digital atraviesa a todos los sectores y es un fenómeno con el que Dovat convive a diario: «Lo vivimos día a día en las 500 empresas instaladas en Zonamerica. De hecho, a la industria de tecnología ya está dejando de ser considerada una industria en sí misma en los países de punta, para entenderla como parte necesaria e integral de todas las industrias».
¿Qué lugar tienen entonces los humanos en este mundo laboral? Aplicada a la automatización, la IA puede liberar a los trabajadores para que realicen tareas de mayor valor agregado y creatividad, dijo Dovat. Por ejemplo, esto elevará la demanda de personal técnico, analítico, con visión global para supervisar bots y procesos de IA por parte de las empresas.
En este contexto, la formación y capacitación seguirán siendo pilares esenciales para insertarse en el campo laboral. En esa línea, Dovat destacó el aporte de profesionales de tecnología al mercado local realizado por Holberton School. «Uruguay debería posicionarse en la región con un concepto de boutique o centro de ensayo para las grandes multinacionales. Tenemos la capacidad y la infraestructura para enfrentar este desafío», afirmó. Mientras, otra tendencia se manifiesta: la elección de Uruguay como un hub regional corporativo, fenómeno que Zonamerica acompaña con el desarrollo de un nuevo edificio de 12.000 m2, agregó su presidente.
Como eco del 2022, Dovat observa una «‘ventana’ de oportunidad reputacional del Uruguay». «Si bien la recuperación económica ha sido lenta, su prestigio, debido al buen manejo de la economía y de la pandemia, así como su fortaleza institucional, generaron buenas condiciones para retomar las actividades», cerró.
Verónica Raffo
«La IA es una de las grandes disrupciones en la historia de la humanidad y la estamos viviendo en tiempo real», reflexionó la socia de Ferrere. La definió como una herramienta tan poderosa que puede «cambiar en forma acelerada el nivel de productividad y competitividad». Por ese potencial, la ventaja estará del lado de los «primeros en adoptarla y entender las oportunidades que genera», aseguró.
Al volverse más accesible y confiable, la IA está generando una «revolución transversal a casi todas las industrias». En los servicios profesionales «la IA puede sustituir procesos y análisis masivos» y «puede colaborar en la generación de una mayor productividad en ciertos servicios que se volverán cada vez más un ‘commodity’. Eso puede tener impacto directo en competitividad y precios», analizó Raffo. Como consecuencia, la tendencia irá hacia la «atención de necesidades más sofisticadas de los clientes para las que son necesarias además de conocimientos técnicos habilidades relevantes como análisis estratégico, negociación, creatividad, empatía». En ese sentido, «una gran diferencia entre el humano y la IA, es que (aún) la IA no entiende el contexto», subrayó.
Para Raffo, la única manera de abordar estos cambios que alcanzan al mundo del trabajo es «obsesionándose» con transformar la educación y reconvertir la formación de la fuerza laboral. Ello conducirá a la igualdad de oportunidades y a ser un país más competitivo.
Hoy visualiza a Uruguay como un «país atractivo para la inversión extranjera», gracias al clima económico, político y de negocios, la seguridad jurídica, el talento disponible y la infraestructura tecnológica. Reflejo de ello son las inversiones en real estate y la llegada de marcas globales de vestimenta y gastronomía.