VPH en hombres: por qué la vacuna no es solo "cosa de mujeres" y qué riesgos corren ellos

Síntomas del virus del papiloma humano en hombres, formas de contagio y cómo prevenir complicaciones graves; puede derivar en cáncer si no se detecta a tiempo.

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Hombre en consulta médica.
Foto: Freepik.

Redacción El País
Las infecciones de transmisión sexual afectan a millones de personas en todo el mundo y una de las más frecuentes es el virus del papiloma humano (VPH). Se trata de un virus muy común, con más de 100 variantes conocidas, que puede provocar verrugas en la piel y en las mucosas y que, en algunos casos, está asociado al desarrollo de distintos tipos de cáncer.

En los hombres, el VPH puede estar vinculado a cánceres de boca, garganta, pene y ano. En muchos casos, la infección no presenta síntomas y el propio sistema inmunológico logra eliminar el virus sin que la persona llegue a saber que estuvo expuesta. Sin embargo, existen cepas consideradas de alto riesgo que pueden permanecer en el organismo durante años y generar cambios celulares que, con el tiempo, deriven en una enfermedad oncológica.

Los especialistas advierten que una proporción significativa de la población masculina puede estar infectada con cepas de alto riesgo de VPH. En particular, una gran parte de los casos de cáncer anal está relacionada con este virus. Aunque el VPH suele asociarse con la salud femenina, su impacto en los hombres es relevante y muchas veces subestimado.

Consulta médica.
Paciente y doctor en consulta medica.
Foto: Shutterstock.

Cómo se transmite el VPH

El contagio del VPH ocurre principalmente a través del contacto sexual. Puede transmitirse durante relaciones sexuales vaginales, anales u orales, así como mediante el uso compartido de juguetes sexuales. También es posible el contagio por contacto directo de piel con piel en la zona genital, incluso sin penetración.

Las consecuencias del virus tienden a ser más severas en personas con un sistema inmunológico debilitado, ya que tienen mayor dificultad para eliminar la infección y, por lo tanto, un riesgo más alto de desarrollar complicaciones. Además, factores como la cantidad de parejas sexuales o ciertos antecedentes médicos pueden aumentar la probabilidad de infección persistente.

La principal recomendación de los especialistas es la vacunación contra el VPH. Si bien esta vacuna se implementó inicialmente para prevenir el cáncer de cuello uterino, también brinda protección frente a los tipos de VPH que pueden causar cáncer de pene, ano, boca y garganta en los hombres, además de prevenir la aparición de verrugas genitales.

Agente de la salud con una vacuna.
Agente de la salud con una vacuna.
Foto: Leonardo Mainé/Archivo El País.

En general, se aconseja aplicar la vacuna en edades tempranas, antes del inicio de la vida sexual, aunque también puede ser indicada en adolescentes y adultos que no hayan sido vacunados previamente, siempre bajo indicación médica.

Para quienes no cuentan con la vacuna, el uso de preservativos y protectores dentales durante las relaciones sexuales sigue siendo una de las medidas más efectivas para reducir el riesgo de transmisión, aunque no elimina por completo la posibilidad de contagio. Consultar con un profesional de la salud permite despejar dudas, evaluar factores de riesgo y definir las mejores estrategias de prevención.

El VPH es una infección frecuente y, en la mayoría de los casos, transitoria. Sin embargo, conocer cómo se transmite, cuáles son sus posibles consecuencias y qué medidas existen para prevenirla es clave para cuidar la salud sexual a lo largo de la vida.

En base a El Tiempo/GDA

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