Luis Bueno*
Un concepto muy importante a manejar antes de realizarse un tratamiento de ortodoncia —como brackets con finalidad estética o elásticos intermaxilares para corregir la mordida, entre varios— es tener seguridad sobre el estado de salud de nuestras encías.
¿Qué significa tener las encías sanas? La respuesta a esta pregunta no es una sola, sino que hay varias. Para empezar, menciono el aspecto más obvio: estas no pueden sangrar cuando uno se cepilla los dientes. Eso es el síntoma más contundente de que podemos tener periodontitis o gingivitis, enfermedades que comprometen a nuestras encías.
Pero a veces ni siquiera es necesario que se llegue a tanto para que la salud de nuestras encías esté en riesgo.
Previo a la presencia de sangre en nuestra boca cuando nos cepillamos hay otros indicios que nos intiman a visitar a un profesional para asegurarnos un diagnóstico certero.
Porque más allá del sangrado, encías en pobre estado de salud pueden generar mal aliento, que las piezas dentales se muevan, o que las encías se retraigan y los dientes aparezcan cada vez más alargados. Todo eso puede llevar a la pérdida de los dientes si no se toman las medidas correctivas indicadas.
Entonces, encías saludables son una condición sine qua non para que los profesionales de la odontología puedan realizar los tratamientos de ortodoncia que se consideren necesarios o pertinentes en cada caso examinado.
Paso a desarrollar: como la salud de las encías tiene un vínculo tan estrecho con los tratamientos de ortodoncia, consideré adecuado redactar un trabajo académico que fue publicado en 2024 en la revista de la Fundación Juan José Carraro, una organización argentina. Este protocolo para ortodoncistas fue titulado “Ortodoncia y periodoncia dos especialidades que van de la mano”.
Entre varias de las razones por las que escribí este protocolo, una de las más importantes fue para que el paciente no tenga, durante o luego del tratamiento de ortodoncia problemas con sus encías, porque eso también puede llevar a la pérdida de los dientes.
No voy a entrar en cuestiones muy técnicas, pero en el resumen de este artículo indico que “frente a pacientes con afectación periodontal lo indicado es realizar un plan de tratamiento integral donde la ortodoncia juega un rol muy importante” y que “El tratamiento ortodóncico comenzará a actuar dentro del plan de tratamiento integral una vez que la enfermedad periodontal haya sido tratada por lo cual la terapia básica y si es necesario la correctiva quirúrgica precede a la misma.
Lo que quiero decir con esto, por si no queda claro de ese lenguaje académico, es lo mismo que puse al principio de esta columna: antes de iniciar un tratamiento de ortodoncia —que está destinado a corregir la posición de los dientes y la relación entre los maxilares para mejorar la mordida, la función y la estética—, nuestras encías deben estar en buen estado de salud.
Flaco favor le haríamos a los pacientes que acuden a nosotros para una sonrisa más estética o una mejor funcionalidad de sus dientes, si acometemos intervenciones de ortodoncia sobre una base que necesita de buena salud.
En el trabajo que ya cité escribo que “Llevar a cabo un tratamiento ortodóntico sin considerar el terreno periodontal puede dar lugar a acelerar la pérdida de inserción en pacientes con cuadro periodontal (o sea, con alguna enfermedad como la periodontitis).
Este protocolo remarca que el ortodoncista debería idealmente solicitar que el paciente visite previamente al periodoncista antes, cosa de empezar a trabajar sobre un “terreno” sano.
Siguiendo con lo que sería ideal, el periodoncista le informaría que usted tiene salud en sus encías o que fue tratado exitosamente de su enfermedad de encías y que estará bajo control permanente durante el tratamiento de ortodoncia.
Por lo general, el periodoncista luego de examinarlo a usted y solicitar los estudios que considere, le enviará tanto al paciente como al ortodoncista un informe detallado con respecto a la viabilidad del tratamiento de ortodoncia desde el punto de vista periodontal.
En ese informa también debería figurar el riesgo de retracciones de encía durante el tratamiento de ortodoncia.
En síntesis: el papel del periodoncista en los tratamientos de ortodoncia que requiera cada paciente —como por ejemplo brackets— no es superficial o intrascendente, al contrario. Cuanto mayor comunicación haya entre ambas disciplinas, mejores resultados tendrán los trabajos de ortodoncia que se vayan a realizar.
Cosas importantes a recordar
—La encía nunca puede sangrar.
—El diagnóstico de salud de encías no es visual, debe realizarse un examen llamado periodontograma.
—Antes de la ortodoncia debe haber un informe de un periodoncista.
—La ortodoncia es muy beneficiosa para la salud bucal siempre y cuando se realice de forma correcta y por el personal idóneo.
—Hoy día el tratamiento de ortodoncia es un tratamiento que se realiza con una planificación en equipo donde el periodoncista es fundamental.
—La ortodoncia logrará una mejor estética, mejor función masticatoria, mejor distribución de fuerzas y alineación de los dientes siempre y cuando se tenga una evaluación previa del periodoncista informando salud de encías y el riesgo de retracciones de encías causando dientes alargados.
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