La razón científica por la que baja el deseo sexual en la pareja, y un error común que lo empeora todo

el estrés y el cansancio al impacto de las hormonas: expertos revelan qué hay detrás de la pérdida de líbido y cómo recuperar el deseo.

La falta de deseo sexual en la pareja puede generar dudas, inseguridad y preocupación por el vínculo afectivo. Sin embargo, experimentar una disminución del interés por las relaciones sexuales no significa necesariamente que se haya perdido el amor o la atracción. La libido puede variar a lo largo de la vida y estar influida por factores físicos, emocionales y relacionales.

Un estudio titulado Disfunciones del deseo sexual, la excitación y el orgasmo femeninos: revisión sistemática y metaanálisis de las opciones de tratamiento, publicado en la revista Journal of Minimally Invasive Gynecology, analizó 36 investigaciones sobre posibles tratamientos para las dificultades sexuales.

Entre los resultados, los investigadores identificaron mejoras asociadas con determinadas intervenciones psicológicas y farmacológicas. No obstante, la eficacia de los tratamientos puede variar según la persona y las causas del problema. Por eso, ante una disminución persistente del deseo sexual que genere malestar, es importante consultar con un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento.

¿Cuáles son las causas de la falta de deseo sexual?

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Foto: Rawpixel.

La disminución del deseo sexual puede responder a diferentes circunstancias y no siempre tiene una única explicación. Entre los factores que pueden influir se encuentran:

  • Estrés y ansiedad: las preocupaciones cotidianas, la tensión emocional y las dificultades para desconectarse de las obligaciones pueden reducir el interés por la intimidad.
  • Cambios hormonales: etapas como el posparto y la menopausia pueden modificar el deseo sexual. También pueden influir otros cambios físicos y hormonales.
  • Problemas de pareja: los conflictos frecuentes, la falta de comunicación y las dificultades para resolver desacuerdos pueden afectar la conexión emocional y la vida sexual.
  • Cansancio y falta de sueño: el agotamiento físico y mental puede disminuir la energía y las ganas de mantener relaciones sexuales.
  • Problemas de salud y medicamentos: algunas enfermedades, determinados tratamientos farmacológicos y molestias durante las relaciones pueden influir en la libido.

Identificar el origen de la disminución del deseo es importante para encontrar alternativas adecuadas. Además, conviene recordar que no existe una frecuencia sexual universal que todas las parejas deban cumplir: lo relevante es que las necesidades y expectativas de las personas involucradas puedan abordarse con respeto y sin presiones.

¿Qué hacer cuando la pareja pierde el deseo sexual?

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Foto: Commons.

Cuando uno de los integrantes de la pareja experimenta una pérdida de deseo sexual, es posible abordar la situación de manera constructiva. La clave está en evitar las interpretaciones apresuradas y buscar formas de comprender lo que ocurre. Estas son algunas estrategias que pueden ayudar:

  • Hablar sin reproches: expresar las propias preocupaciones y escuchar a la otra persona con empatía permite conversar sobre la intimidad sin convertirla en fuente de conflicto.
  • Evitar las presiones sexuales: insistir, exigir relaciones o establecer comparaciones puede aumentar el malestar. Respetar los tiempos, los límites y las decisiones de cada persona es fundamental.
  • Fortalecer la conexión emocional: compartir actividades, conversar y dedicar tiempo a estar juntos puede contribuir al bienestar de la relación.
  • Explorar otras formas de intimidad: las caricias, los abrazos, los besos y las muestras de afecto permiten mantener la cercanía sin que cada encuentro tenga que terminar en una relación sexual.
  • Buscar ayuda profesional: si la disminución del deseo persiste, genera sufrimiento o afecta el vínculo, consultar con un profesional de la salud puede ayudar a identificar las causas y evaluar posibles tratamientos.

En definitiva, la falta de deseo sexual en una relación no implica necesariamente que se haya perdido el amor o la atracción. La libido puede verse afectada por múltiples factores, desde el estrés y los cambios hormonales hasta las dificultades emocionales o los problemas de salud.

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Foto: Commons.

Mantener una comunicación abierta en la pareja, respetar los límites individuales y buscar orientación profesional cuando sea necesario son pasos importantes para comprender la situación y encontrar soluciones adaptadas a las necesidades de cada persona.

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