En qué lugares no conviene poner la cama del perro dentro de la casa y por qué

Puertas, corredores, escaleras y fuentes de calor son algunos de los lugares que pueden dificultar el descanso y la seguridad del animal.

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Foto: Unsplash.

La ubicación de la cama del perro dentro de la casa puede influir en la tranquilidad con la que descansa y en la facilidad con la que accede a su espacio. Por eso, no existe un único lugar ideal para todos los animales: es importante observar las características de la vivienda y los hábitos de cada perro.

En general, una zona protegida, accesible y con pocas interrupciones puede convertirse en un mejor refugio para el descanso.

Los lugares por los que las personas circulan constantemente pueden dificultar que el perro descanse. Una puerta de entrada, por ejemplo, concentra movimientos y ruidos cada vez que alguien entra o sale de la vivienda.

Algo similar ocurre con los corredores y con las zonas ubicadas en la base o el descanso de una escalera. Además de las interrupciones, colocar allí la cama puede convertirla en un obstáculo para quienes transitan por el lugar y aumentar el riesgo de tropiezos.

También conviene evitar muebles altos desde los cuales el animal tenga que saltar para llegar a su lugar de descanso. Esto cobra especial importancia en perros mayores o con dificultades de movilidad, ya que el acceso a la cama no debería exigirles un esfuerzo físico innecesario.

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Es mejor no dejarlo dormir en la cama.
Foto: Pickpik.

La veterinaria Karen Halligan, consultada por el medio estadounidense Good Housekeeping, señaló que los espacios ruidosos y de tránsito constante pueden mantener al animal pendiente de los estímulos que ocurren a su alrededor en lugar de permitirle descansar con tranquilidad.

El calor y las corrientes de aire

Las condiciones térmicas también deben tenerse en cuenta al elegir dónde colocar la cama. La Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (RSPCA, por sus siglas en inglés) recomienda mantenerla en un sitio cálido y protegido de las corrientes de aire.

Por eso, conviene evitar lugares expuestos a filtraciones de ventanas o a salidas de aire.

Las fuentes de calor directo también pueden alterar las condiciones del espacio. Radiadores, chimeneas y zonas que reciben sol directo durante buena parte del día son algunos de los puntos que conviene descartar para ubicar la cama.

La Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA) establece, en sus directrices de bienestar animal, que la temperatura, la ventilación, la humedad y la iluminación deben ser adecuadas para el confort de los animales.

Estas condiciones requieren especial atención en cachorros, perros de edad avanzada y animales de pelo corto o con problemas articulares.

Un espacio propio, pero cerca de la familia

Cuando conviven varios animales en una misma vivienda, cada uno debería contar con un lugar propio donde pueda descansar sin ser desplazado por otro.

Esto no implica mantenerlos separados durante todo el día. La idea es que cada animal tenga la posibilidad de retirarse a un sitio donde pueda dormir sin disputas por la cama. Si otro perro o un gato ocupa constantemente ese espacio, contar con zonas diferenciadas puede ayudar a disminuir esa competencia.

La veterinaria Carly Fox explicó a Good Housekeeping que una esquina de espacios donde transcurre la vida cotidiana, como la sala o el dormitorio, puede permitir que el perro se sienta protegido sin quedar apartado de las personas con las que convive.

Persona acariciando a un perro
Persona acariciando a un perro.
Foto: ChatGPT

La RSPCA también recomienda disponer de opciones de descanso tanto en un área tranquila como cerca de la familia.

El propio perro puede indicar dónde prefiere dormir

Observar la conducta del animal también puede ayudar a decidir dónde colocar su cama. Si suele acostarse repetidamente junto a ella, pero no dentro, trasladarla al sitio que eligió puede ser una alternativa.

En cualquier caso, el lugar debe permitirle acostarse, levantarse y estirarse con libertad, además de mantenerse limpio y seco.

Una jaula o transportadora también puede convertirse en un refugio cuando el perro ya la relaciona con un espacio tranquilo y su puerta permanece abierta.

Revisar periódicamente dónde prefiere dormir permite ajustar la ubicación de la cama según sus hábitos, sin dejar de lado las condiciones de seguridad del hogar.

En base a El Tiempo/GDA

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