¿Los espacios petfriendly son realmente adecuados para todas las mascotas?

Aunque cada vez más restaurantes, hoteles y comercios admiten animales de compañía, eso no significa que todos los perros y gatos disfruten de esos ambientes. Los especialistas recomiendan evaluar si el lugar es apropiado para cada mascota.

Perro, mascota
Perro con expresión triste bajo una manta.
Foto: Freepik.

Cada vez es más común que perros y gatos acompañen a sus tutores a restaurantes, hoteles, centros comerciales y otros espacios con políticas petfriendly.

Esta tendencia refleja el lugar que ocupan los animales de compañía en muchas familias y responde también a las necesidades de quienes prefieren no dejarlos solos o encuentran en ellos un apoyo emocional.

Sin embargo, que un establecimiento permita el ingreso de mascotas no significa que todas se sientan cómodas o disfruten de la experiencia.

Según Camila Echeverry, médica veterinaria y especialista en comportamiento animal, los perros y gatos se enfrentan a numerosos estímulos cuando visitan este tipo de lugares. Ruidos, olores, presencia de otras personas y animales, poco espacio para moverse y la falta de oportunidades para jugar o socializar pueden resultar abrumadores para algunos.

Por eso, la especialista señala que un espacio petfriendly no siempre es un lugar adecuado para todas las mascotas. Más allá de preguntar si un establecimiento admite animales, recomienda que los tutores se planteen si ese ambiente es realmente apropiado para su compañero.

Muchos de estos espacios ofrecen agua, snacks, áreas de descanso, casilleros o sectores para fotografías. Sin embargo, también pueden presentar factores que generen incomodidad, como música a alto volumen, temperaturas elevadas, pisos resbalosos, niños corriendo, otros animales cerca o incluso objetos que representen un riesgo.

Perro, mascota, dueño
Hombre tomándose una selfie con su mascota.
Foto: Freepik.

Otro aspecto importante es el comportamiento de cada animal. Echeverry explica que una mascota amigable no necesariamente tolera bien todos los entornos o situaciones. Además, aclara que socializar a un perro o un gato no significa exponerlo indiscriminadamente a todo tipo de estímulos.

Una publicación de la revista Animals de 2022 también señala que aún es necesario investigar cuáles son los métodos y niveles más adecuados de socialización. Cuando esta no se realiza de forma apropiada desde edades tempranas, aumenta el riesgo de problemas de comportamiento como ansiedad, estrés o agresividad en la vida adulta.

Como las mascotas no pueden expresar con palabras cómo se sienten, es importante que los tutores aprendan a reconocer las señales de incomodidad. Ladridos, gruñidos, bostezos repetidos, orejas hacia atrás, lamido constante de las patas, rascado excesivo, acicalamiento continuo o movimientos sin un propósito claro pueden indicar que el animal no está a gusto.

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Foto: Commons.

Los especialistas también recuerdan la importancia de respetar a las demás personas, ya que no todos se sienten cómodos cerca de los animales. Algunas personas tienen miedo, alergias o simplemente prefieren mantener distancia.

Entre las normas básicas de convivencia figuran el uso de collar, correa y bozal cuando sea necesario, recoger los excrementos, evitar que la mascota se acerque a otras mesas e informar si el animal presenta dificultades de socialización.

Según Echeverry, un espacio verdaderamente amigable con las mascotas también debe ser respetuoso con quienes no tienen animales o no desean interactuar con ellos.

En base a El Tiempo/GDA, por Gabriel García, médico veterinario

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