La comunicación entre humanos y gatos no siempre resulta sencilla. A diferencia de otras mascotas, los felinos tienen un código de afecto más sutil y específico, lo que muchas veces lleva a interpretaciones erróneas de su comportamiento.
Según especialistas de Prana Pets, los animales de compañía desarrollan formas particulares de expresar afecto, que incluyen desde el contacto visual hasta la proximidad física selectiva. Comprender estas señales no solo mejora la convivencia, sino que permite responder en el mismo “lenguaje” y fortalecer el vínculo.
Una de las manifestaciones más claras es el parpadeo lento. De acuerdo con International Cat Care, este gesto funciona como una especie de “beso” en el mundo felino, ya que implica un estado de confianza y vulnerabilidad. Para replicarlo, se recomienda mirar al gato de forma suave y cerrar los ojos lentamente durante unos segundos, generando así un intercambio que favorece una comunicación segura.
El contacto físico también cumple un rol importante, aunque debe respetar las preferencias del animal. Investigaciones del Cornell Lab of Animal Behavior señalan que los gatos liberan feromonas cuando frotan su cabeza o mejillas contra las personas, en un comportamiento conocido como marcaje facial. Este gesto indica que consideran al humano parte de su entorno seguro.
Para corresponder, se aconseja acariciar suavemente zonas como la base de las orejas o debajo de la barbilla, donde se concentran las glándulas odoríferas, y evitar áreas más sensibles que pueden generar rechazo.
El vínculo no depende únicamente del contacto directo. La “presencia pasiva” también es una forma de afecto relevante. Según la American Association of Feline Practitioners, que un gato elija descansar en la misma habitación que su dueño es una señal de confianza y lealtad.
A esto se suma la importancia del juego y del entorno. Actividades que estimulan el instinto cazador, como el uso de juguetes, contribuyen a reforzar la confianza del animal. Asimismo, un entorno enriquecido y una buena salud física —según especialistas de Pet Health— favorecen conductas afectivas y reducen el estrés.
Comprender y respetar estas formas de comunicación permite construir una relación basada en el entendimiento y el respeto mutuo, donde el vínculo se fortalece más allá de las palabras.
En base a El Universal/GDA