Lo que comenzó como un hábito cotidiano de higiene terminó convirtiéndose en un problema auditivo que se extendió durante años. Una joven contó en TikTok cómo perdió parcialmente la audición después de usar copitos de algodón para limpiarse los oídos, una práctica que especialistas desaconsejan por los riesgos que implica. Según explicó, el objeto le provocó una lesión interna que derivó en dificultades auditivas prolongadas.
Tras ese episodio, la joven aseguró que pasó entre seis y siete años con pérdida de audición en uno de sus oídos. Según describió, comenzó a percibir los sonidos de manera distorsionada y extraña, una sensación que le generaba desconexión con el entorno y vulnerabilidad.
Finalmente, la joven se sometió a una limpieza profesional y extracción de cerumen. Después del procedimiento, aseguró haber recuperado la audición de forma inmediata. “Puedo escuchar todo… incluso puedo oírme respirar”, expresó sorprendida al notar la diferencia. También explicó que recién entonces tomó conciencia del nivel de pérdida auditiva que había sufrido durante años.
Por qué los especialistas desaconsejan los hisopos
El otorrinolaringólogo Jorge Tartaglione advirtió en una entrevista con LN+ que usar hisopos dentro del oído “es una mala costumbre” y puede provocar lesiones, infecciones e incluso sordera.
Los especialistas recuerdan que el oído posee un mecanismo natural de autolimpieza y que introducir objetos puede empujar el cerumen hacia zonas más profundas o dañar estructuras internas delicadas.
Por ese motivo, recomiendan evitar la limpieza interna con copitos de algodón y consultar a profesionales de la salud ante molestias o sensación de obstrucción, para prevenir complicaciones que en algunos casos pueden dejar secuelas permanentes.
Con base en El Tiempo/GDA