La freidora de aire se convirtió en uno de los electrodomésticos estrella de los últimos años: práctica, rápida y asociada a una cocina más saludable. Sin embargo, su uso cotidiano también puede esconder riesgos si no se respetan ciertas pautas básicas de seguridad. Así lo advirtió el creador de contenido tecnológico Cristian Ridzer, que acumula más de tres millones de seguidores en Instagram y suele alertar sobre errores frecuentes en el uso de dispositivos hogareños.
En uno de sus reels, Ridzer fue directo: “Mucho cuidado si tenés una AirFryer porque si seguís haciendo esto podés ocasionar un incendio en tu cocina”. Según explicó, uno de los fallos más habituales es colocarla demasiado cerca de una pared, una cortina o muebles. Este electrodoméstico expulsa aire caliente de forma constante y necesita espacio alrededor para ventilar correctamente; si el calor queda atrapado, el riesgo aumenta.
Otro punto clave tiene que ver con el uso de papel aluminio. “Si le metés papel aluminio, es un error; si toca la resistencia puede generar un incendio”, advirtió. Aunque muchas personas lo usan para evitar que los alimentos se peguen o para facilitar la limpieza, el aluminio puede desplazarse con el flujo de aire y entrar en contacto con zonas muy calientes.
La limpieza es otro aspecto central. Cocinar sin retirar la grasa acumulada hace que esta se carbonice con el calor y pueda prenderse fuego. Por eso, Ridzer recomienda limpiar el aparato con regularidad y, especialmente, vaciar el depósito entre tandas cuando se cocinan comidas muy grasosas. Colocar papel absorbente en la base puede ayudar a reducir la acumulación de grasa, siempre sin interferir con la circulación del aire.
Qué hacer si la AirFryer se prende fuego
Ante un principio de incendio en una freidora de aire, la reacción inmediata es clave. Lo primero es desenchufar el aparato si es posible hacerlo de manera segura. Nunca se debe tirar agua: al tratarse de un electrodoméstico conectado a la corriente, el agua puede agravar el fuego y provocar descargas eléctricas.
Si las llamas son pequeñas, se puede intentar sofocarlas cubriendo el aparato con una tapa resistente al calor o con una manta ignífuga, para cortar el oxígeno. También es útil contar en la cocina con un extintor apto para fuegos eléctricos. En cambio, si el fuego crece o no se puede controlar rápidamente, lo más seguro es alejarse y llamar a emergencias.
Usar la AirFryer de forma segura implica algo más que seguir recetas. Ubicarla en una superficie estable y despejada, evitar materiales inadecuados en su interior, limpiar la grasa con frecuencia y respetar las indicaciones del fabricante son hábitos simples que reducen riesgos. Como recuerda Ridzer, muchas veces el problema no es el electrodoméstico en sí, sino cómo lo usamos.