Noviembre se presenta como el momento ideal para renovar el look capilar. Desde adoptar un flequillo hasta optar por un cambio radical, la sabiduría popular y las costumbres antiguas sugieren que los ciclos de la luna esconden fechas claves para potenciar la belleza del cabello.
En diversas culturas originarias, la luna despertaba una fascinación profunda por su vinculación directa con los ritmos de la naturaleza. De la misma manera en que se observaban sus fases para orientar los ciclos agrícolas y las cosechas, esa misma premisa terminó trasladándose a los hábitos y rituales del cuidado personal.
¿Cuándo pasar por la peluquería según el objetivo?
Planificar la cita con el coiffeur no tiene por qué ser un asunto librado al azar. Existen jornadas específicas asociadas a lograr una melena más tupida y fuerte, mientras que otras resultan aconsejables para quienes buscan mantener la forma del corte intacta durante el mayor tiempo posible.
- Para conservar la forma por más tiempo: El domingo 1 marca la fase de cuarto menguante. Esta etapa se vincula tradicionalmente con un desarrollo más lento del cabello, por lo que resulta adecuada para despuntar o retocar el peinado y estirar su duración.
- Para acelerar el crecimiento: Quienes buscan una melena larga deben apuntar la fecha del 17 de noviembre, coincidente con el cuarto creciente. Se cree que la energía de este período estimula un desarrollo más veloz, siendo el momento indicado para recortar únicamente las puntas.
- Para ganar brillo y densidad: El 24 de noviembre tendrá lugar la luna llena. De acuerdo a estas creencias, este evento favorece el volumen y la luminosidad capilar, volviéndolo la oportunidad perfecta para sanear las puntas dañadas o aplicar baños de crema y tratamientos nutritivos para una mejor absorción.
Fechas a evitar y sugerencias de corte
De la misma forma en que el almanaque marca jornadas favorables, también señala momentos de cautela. El 9 de noviembre, correspondiente a la luna nueva, se desaconseja el uso de la tijera, ya que la sabiduría popular sostiene que en esa fase la fibra capilar y la raíz tienden a debilitarse. En lugar de cortar, se sugiere usar ese día de pausa para realizar rutinas de cuidado e hidratación.
Para quienes se decidan a concretar el cambio durante los días óptimos del mes, las tendencias sugieren estilos con movimiento y volumen, tales como los cortes en capas largas, el estilo mariposa o los peinados con secador de gran cuerpo. Cabe destacar que, si bien estas pautas no cuentan con respaldo científico formal, constituyen una guía tradicional muy utilizada por quienes disfrutan coordinar su cuidado personal con los ciclos astronómicos.
En base a El Tiempo/GDA