El físico que Sylvester Stallone lució en Rocky III fue el resultado de un entrenamiento intenso y una dieta extremadamente estricta que, según el propio actor, terminó afectando su salud.
En una entrevista con The Wall Street Journal, Stallone recordó que, para interpretar nuevamente a Rocky Balboa en la película estrenada en 1982, buscó reducir al máximo su porcentaje de grasa corporal con el objetivo de representar a un campeón mundial de boxeo en su mejor condición física.
Una dieta muy restrictiva
Como parte de ese proceso, el actor modificó por completo sus hábitos alimenticios. Contó que comenzaba el día con un desayuno muy reducido y un elevado consumo de café.
"Bebía unas 25 tazas al día cuando estaba rodando Rocky III", afirmó. Según explicó, su desayuno consistía en dos pequeñas galletas de avena elaboradas con arroz integral y unas diez tazas de café, ya que pretendía mantener su porcentaje de grasa corporal en apenas un 2,8 %.
Durante el resto del día, la alimentación también era muy limitada. Stallone aseguró que prácticamente solo consumía atún, una decisión que terminó provocándole efectos inesperados.
"Se me olvidaba mi número de teléfono. Solo comía atún. Tenía la memoria hecha polvo, la había perdido por completo", relató.
Las consecuencias del esfuerzo extremo
El actor explicó que la combinación entre una dieta muy restrictiva y el exigente entrenamiento físico comenzó a pasarle factura rápidamente.
"Sufría todo tipo de efectos físicos debilitantes. Pero era por la causa", comentó al recordar el sacrificio que realizó para construir la imagen del personaje.
En aquella época, el cine de acción comenzaba a exigir protagonistas con físicos cada vez más musculosos y definidos. Mientras figuras como Arnold Schwarzenegger marcaban una nueva tendencia, Stallone buscaba mantener la imagen de un campeón de boxeo creíble tanto dentro como fuera del ring.
Cómo cambió su alimentación
Más de cuatro décadas después, el actor asegura que sus hábitos son muy diferentes. Contó que redujo considerablemente el consumo de café debido a problemas de reflujo.
"Todavía tengo reflujo, así que tengo que reducir su consumo", explicó.
También señaló que actualmente mantiene un desayuno mucho más completo, influenciado por su esposa, que suele incluir palta, cuatro huevos, requesón, sandía y uvas.
Entrenamiento adaptado a la edad
Stallone también modificó su forma de entrenar. Según explicó, hoy prioriza ejercicios destinados a conservar la movilidad y proteger las articulaciones, en lugar de levantar grandes cargas.
"He dejado de levantar pesas normales. Es como una especie de fisioterapia", afirmó.
El actor atribuye este cambio a las múltiples cirugías a las que fue sometido durante su carrera. "Me han operado cinco veces de la espalda, dos de los hombros, tres del cuello y ambas rodillas. Soy biónico", dijo con humor.
Las declaraciones reflejan el nivel de exigencia al que se sometió para conseguir el físico de Rocky III, una búsqueda que, según reconoce hoy, tuvo consecuencias que fueron mucho más allá del desgaste físico.
En base a El Tiempo/GDA