La acidez o reflujo gastroesofágico (RGE) es una de las afecciones digestivas más frecuentes.
Se produce cuando el contenido ácido del estómago provoca síntomas molestos, como ardor detrás del esternón o el retorno del contenido gástrico hacia la boca.
Según datos citados por la agencia EFE, esta condición afecta al 40% de la población latinoamericana al menos una vez al mes, mientras que entre el 12% y el 20% la padece una vez por semana. Además, un 2% de las personas presenta síntomas de forma crónica.
Mariana Patrón Farías, nutricionista y directora de Nutrim, explica que la acidez aparece cuando el estómago produce un exceso de ácido o cuando la mucosa no logra compensarlo. Horacio Rubio, médico gastroenterólogo y expresidente de la Sociedad Interamericana de Endoscopía Digestiva, señala que los hábitos relacionados con la alimentación, el descanso y la actividad física influyen en su aparición.
Entre los alimentos que más favorecen este malestar menciona los dulces, las comidas picantes, las grasas, las bebidas alcohólicas y el café. Según explica, estos alimentos permanecen más tiempo en el estómago y favorecen el paso del contenido ácido hacia el esófago.
El tabaquismo también aumenta el riesgo. Patrón Farías señala que fumar disminuye la presión del esfínter esofágico inferior y reduce la secreción de bicarbonato salival, encargado de neutralizar el ácido.
Los especialistas también relacionan el aumento de los casos con cambios en el estilo de vida. El estrés, la ansiedad, el sedentarismo y los hábitos alimentarios poco saludables pueden favorecer la aparición de los síntomas.
Rubio advierte que es importante diferenciar los episodios ocasionales de los persistentes. Cuando la acidez se repite con frecuencia, recomienda consultar a un especialista para descartar otras enfermedades.
Entre los principales factores de riesgo figuran los antecedentes familiares, la obesidad, el consumo de tabaco y alcohol, algunas elecciones alimentarias y la práctica de ejercicio físico intenso, que puede favorecer el reflujo en determinadas personas.
Para ayudar a prevenir la acidez, Patrón Farías y su equipo recomiendan priorizar una alimentación adecuada y consultar con un profesional para adaptar las recomendaciones a cada caso. Además, aconsejan realizar entre cuatro y seis comidas al día, evitar los ayunos prolongados, moderar el tamaño de las porciones, comer despacio y masticar bien los alimentos.
En cuanto a la alimentación, los especialistas destacan 10 alimentos que pueden contribuir a prevenir la acidez:
- Avena.
- Banana.
- Manzana.
- Verduras de hoja verde.
- Brócoli.
- Coliflor.
- Papa.
- Arroz integral.
- Carnes magras.
- Yogur descremado.
En base a La Nación/GDA