Las frutas son alimentos nutritivos que aportan vitaminas, minerales y otros compuestos beneficiosos.
Sin embargo, en casos de inflamación abdominal, algunas pueden contribuir a aliviar el malestar, mientras que otras pueden empeorarlo.
Por qué se inflama el estómago
La distensión abdominal es una molestia común que puede afectar tanto a hombres como a mujeres. Se produce por la acumulación de gases, la retención de líquidos o la inflamación de los órganos abdominales, e incluso por la combinación de estos factores.
Entre las causas más frecuentes se encuentran ciertos hábitos como comer en exceso o muy rápido, consumir bebidas gaseosas, hablar mientras se come, fumar o ingerir alimentos con alto contenido de sodio. También pueden influir el estrés, los cambios hormonales o la actividad física, ya que afectan la digestión.
Además, algunos carbohidratos presentes en frutas como la manzana, el melón o la pera pueden generar gases, ya que no se digieren completamente y son fermentados por bacterias en el intestino, por lo que se recomienda moderar su consumo.
Ante una inflamación persistente o acompañada de síntomas como dolor intenso, pérdida de peso inexplicada o sangrado, se aconseja consultar a un médico.
Frutas que pueden ayudar a reducir la inflamación
Algunas frutas contienen fibra, antioxidantes y otros compuestos que favorecen la digestión y ayudan a disminuir la inflamación:
Las frutillas, arándanos, frambuesas y moras aportan fibra y antioxidantes, entre ellos antocianinas, que contribuyen a reducir la distensión abdominal.
La palta contiene potasio, magnesio, fibra y grasas monoinsaturadas, además de vitamina E y carotenoides, compuestos asociados a la reducción de la inflamación.
Las bananas son ricas en fibra y ayudan a regular el tránsito intestinal. También contienen un flavonoide que contribuye a proteger la mucosa digestiva y a neutralizar la acidez.
El coco aporta compuestos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, que además fortalecen el sistema inmunológico.
La uva contiene resveratrol, un compuesto con acción antioxidante que ayuda a combatir los radicales libres y a disminuir la inflamación.
La papaya aporta fibra y enzimas digestivas, además de vitamina C, flavonoides y otros nutrientes que favorecen la digestión y actúan como antiinflamatorios.
La naranja contiene vitaminas, betacaroteno y ácido fólico, nutrientes con efecto antioxidante que también contribuyen a fortalecer el sistema inmunitario.
Incorporar estas frutas en la alimentación puede ayudar a reducir la inflamación abdominal y mejorar la digestión, siempre considerando las cantidades y la tolerancia individual.
En base a El Universal/GDA
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