Originario de Europa del Este y el Imperio Otomano, con raíces dialécticas turco-rumanas, y popularizado como un clásico neoyorquino a finales del siglo XIX gracias a la receta de los judios rumanos que llegaron como inmigrantes, el pastrami es una comida que ha adquirido una popularidad cada día más grande en sus diferentes presentaciones.
Este particular corte de carne tiene un proceso que lo distingue del resto. El pastrami es una carne de tipo roja, habitualmente de ternera. Especiada, y luego envuelta dentro de un proceso de ahumado y salmuera que la aporta un sabor característico.
Su corte también destaca, ya que a diferencia de los trozos gruesos habituales en las recetas rioplatenses, el pastrami se corta en finas fetas de no más de un centímetro de grosor. Usada en una gran cantidad de comidas de sus zonas originarias, su popularidad escala dentro del entorno de la comida rápida en territorio nortemaricano.
Que necesito para hacer un sandwich de pastrami
Ingredientes:
- 2 rebanadas gruesas de pan (de centeno, de campo o incluso de pan blanco crudo).
- Entre 150 y 250 gr de pastrami en fetas finas (levemente más grueso que un corte de panceta).
- Mostaza (cantidad a gusto)
- 2 a 4 rodajas de queso cheddar
Preparación:
- Cortar el trozo de pan elegido en dos partes iguales.
- Con cada mitad con su interior hacia arriba, coloque 1 o 2 cucharadas de mostaza en cada uno de estos.
- Tomar un par de rodajas de queso cheddar y colocarlas en cada una de las mitades.
- Calentar una sartén o plancha a fuego medio.
- Colocar el pastrami seleccionado para precalentar en el sartén.
- Luego colocar el pastrami dentro del sándwich y cerrarlo, para luego incluirlo en la sartén.
- Intentar dorar el pan un par de minutos por lado en la sartén con una cuchara, tenedor y/o elemento de preferencia.
- Con dicho elemento, se recomienda presionar el sándwich sobre la parte recientemente calentada sin romper el sándwich.
- Repetir este procedimiento un par de veces para lograr su punto más tierno.
- Disfrutar de un plato simple, rápido, pero no por ello menos gustoso.