El brócoli es una de las verduras que tienden a estropearse con facilidad. Una conservación inadecuada puede hacer que se marchite rápidamente y afectar su sabor, aroma, textura y composición nutricional.
Por eso, almacenarlo de manera correcta permite prolongar su vida útil y reducir el desperdicio de alimentos. José Luis Caro, experto en composición nutricional y frutero compartió algunas recomendaciones para conservar esta verdura.
Uno de los errores frecuentes consiste en guardar el brócoli en la heladera con el plástico con el que viene envuelto del supermercado o dejarlo abierto y sin envoltorio.
Cómo guardar el brócoli en la heladera
Según Caro, el brócoli debe guardarse en la heladera dentro de una bolsa con pequeños agujeros que permitan la circulación del aire.
El experto también recomienda el denominado "método florero", que consiste en colocar el brócoli dentro de un vaso con agua y cubrirlo con una bolsa de plástico con agujeros.
Esta técnica busca mantener la frescura de la verdura durante más tiempo y evitar que adquiera rápidamente un tono amarillento, algo que puede ocurrir cuando la conservación no es adecuada.
Caro también aconseja mantener el brócoli alejado de frutas como la manzana o la banana, ya que, según explica, esto puede hacer que se deteriore más rápidamente.
Cómo conservar el brócoli en el congelador
Otra alternativa es conservar el brócoli en el congelador. Para hacerlo, primero se deben separar las flores o pequeños ramilletes.
Luego, se cocina durante tres minutos con la tapa puesta. Una vez cumplido ese tiempo, se coloca en un recipiente con agua y hielo para frenar la cocción y ayudar a mantener el color y la textura.
De esta manera, el brócoli puede conservarse durante más días sin perder sus propiedades ni nutrientes.
En base a El Tiempo/GDA