Café o agua al despertar: lo que dicen los especialistas sobre su efecto en glucosa e hidratación

Estudios y especialistas analizan si beber primero agua o café al levantarse influye en la glucosa y la hidratación. En personas sanas, la diferencia es mínima, pero el orden puede importar según cada caso.

Taza de café. Foto: Pixabay
Taza de café. Foto: Pixabay

La elección entre beber agua o café al levantarse genera dudas sobre su efecto en la hidratación y en el azúcar en sangre.

Estudios científicos y especialistas analizan si el orden de consumo tiene implicaciones en el metabolismo.

Durante las horas de sueño, el cuerpo pierde entre 400 y 700 mililitros de agua por evaporación, lo que hace que la hidratación matutina sea importante para restablecer el equilibrio hídrico y apoyar el funcionamiento fisiológico.

La Academia de Nutrición y Dietética recomienda una ingesta diaria aproximada de nueve tazas de agua para mujeres y trece para hombres, considerando tanto bebidas como alimentos. Beber uno o dos vasos al despertar contribuye a cubrir parte de ese requerimiento. Publicaciones citadas por Good Housekeeping señalan que iniciar la jornada con agua podría relacionarse con mejoras en el estado de ánimo y la memoria, aunque los efectos varían según cada persona.

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¿Sirve beber agua caliente para adelgazar?
Foto: Freepik.

El café, una de las bebidas más consumidas a nivel mundial, contiene antioxidantes como polifenoles y ácidos hidroxicinámicos, asociados con la protección celular y la reducción del riesgo de enfermedades neurodegenerativas. Frente a la creencia de que su efecto diurético podría deshidratar, investigaciones publicadas en PLOS ONE y la Mayo Clinic indican que la cafeína solo aumenta levemente la producción de orina. En consumidores habituales, este efecto no provoca deshidratación significativa, ya que el líquido de la bebida compensa la pérdida. En personas sanas, una o dos tazas al día no alteran de forma relevante el equilibrio hídrico.

Respecto al azúcar en sangre, la cafeína estimula el sistema nervioso central y puede aumentar temporalmente los niveles de glucosa.

Café. Foto: archivo
Café. Foto: archivo

Algunas investigaciones plantean que hidratarse antes de ingerir café podría favorecer una respuesta metabólica más estable y contribuir a la sensibilidad a la insulina. Estudios difundidos en Frontiers in Nutrition destacan la importancia del estado de hidratación en la regulación de la glucemia. Por ello, en personas con diabetes o que requieren seguimiento de su azúcar, se suele sugerir beber agua unos minutos antes del café. Sin embargo, la reacción depende de la sensibilidad individual y de la cantidad ingerida.

Algunos profesionales señalan que beber agua y luego café de inmediato podría diluir temporalmente los jugos gástricos en personas con sensibilidad digestiva, por lo que recomiendan esperar alrededor de 15 minutos entre ambas bebidas. Sobre la temperatura, no existen pruebas concluyentes que indiquen que el agua tibia tenga ventajas frente al agua a temperatura ambiente.

En conclusión, los expertos coinciden en que, en personas sanas, no se observan diferencias clínicas relevantes entre beber agua antes o después del café.

Mantener una hidratación suficiente y moderar la cafeína son los factores principales. Para quienes deben vigilar su glucosa, comenzar el día con agua puede ser una medida práctica para apoyar el equilibrio metabólico. Tanto el agua como el café pueden integrarse en la rutina diaria, siempre que se consuman con moderación y dentro de un estilo de vida equilibrado.

En base a El Tiempo/GDA

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