Atún como cena, una buena opción: suma nutrientes, aporta saciedad y asegura efectos positivos en el descanso

Rico en proteínas, Omega-3 y minerales, el atún puede ser una alternativa práctica para la cena. Su efecto saciante y su aporte de triptófano lo vinculan con la recuperación muscular y el descanso.

Ensalada de atún, huevo, tomate y verduras varias.
Ensalada de atún, huevo, tomate y verduras varias.
Foto: Freepik

El atún es un pez de agua salada que suele consumirse tanto fresco como enlatado, una opción frecuente por su practicidad y mayor duración.

Además de ser un producto accesible, se integra fácilmente en distintas preparaciones, lo que lo convierte en una alternativa habitual para resolver comidas rápidas, especialmente a la hora de la cena.

Desde el punto de vista nutricional, el atún aporta minerales como calcio, magnesio y selenio. Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, estos nutrientes cumplen funciones importantes en el organismo: contribuyen a proteger las células, aportan energía, fortalecen el sistema inmunológico, favorecen la función tiroidea y apoyan el metabolismo gracias a su contenido de vitaminas del complejo B. A esto se suma su aporte de proteínas, que intervienen en la reparación muscular.

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Sándwich de ensalada de atún.
Foto: Commons.

Otro de sus componentes destacados es el Omega-3, un ácido graso asociado a la salud cardiovascular. Entre sus efectos, se encuentra la reducción de triglicéridos y colesterol, la disminución de la presión arterial y la prevención de infartos y accidentes cerebrovasculares.

En el contexto de la cena, el atún presenta características que lo vuelven especialmente adecuado. Se trata de una proteína magra que puede contribuir a la reparación de tejidos y al mantenimiento de la masa muscular durante la noche, momento en que el cuerpo entra en procesos de recuperación.

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Foto: Commons.

Además, es un alimento bajo en calorías —sobre todo cuando se consume al natural— y con alto poder saciante. Esto puede ayudar a controlar el apetito nocturno, especialmente en quienes cenan tarde o buscan evitar colaciones después de la última comida del día.

Por otra parte, la Clínica Universidad de Navarra señala que el atún contiene triptófano, un aminoácido vinculado a la producción de serotonina y melatonina, lo que podría favorecer el descanso nocturno.

De todos modos, en el caso del atún en lata, se recomienda moderar su consumo debido a la presencia de sodio y conservantes, utilizados para prolongar su vida útil.

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