Muchas costumbres populares pasan de generación en generación y siguen presentes en numerosos hogares.
Una de ellas consiste en colocar una escoba detrás de la puerta cuando llega una visita que no es bienvenida, una práctica a la que la tradición le atribuye propiedades para alejar personas no deseadas y proteger la casa de las malas energías.
Según el portal esotérico WeMystic, la escoba debe colocarse detrás de la puerta con las cerdas hacia arriba. De acuerdo con esta creencia, esto hace que la visita deje de sentirse cómoda y decida marcharse.
La tradición también considera a la escoba un símbolo de purificación y protección del hogar. En ese sentido, se le atribuyen otros usos, como actuar como una barrera frente a las malas energías, las envidias y las malas intenciones. Algunas versiones incluso sostienen que ayuda a impedir la entrada de brujas, proteger de desgracias y reforzar la armonía del hogar.
El ritual varía según la región, aunque generalmente consiste en colocar la escoba con el palo hacia abajo y las cerdas hacia arriba detrás de la puerta principal mientras dure la visita. Algunas personas agregan una cinta roja como refuerzo simbólico y en algunos lugares una de las variantes más conocidas incluye echarle un poco de sal a la escoba.
Según WeMystic, una vez que la visita se retira también se recomienda barrer los pasos que dejó dentro de la casa, con el objetivo de eliminar las malas energías que, según esta tradición popular, pudieron haber quedado en el hogar.
En base a El Tiempo/GDA