La guía más sencilla para transformar tu casa en un refugio de paz con cambios sencillos, según el Feng Shui

Por qué deberías evitar los espejos frente a la cama y otros consejos del Feng Shui para equilibrar tu hogar; recomendaciones sobre colores y plantas para atraer energía.

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Mujer ordena su casa.
Foto: Freepik.

Cada vez más personas buscan que su casa no sea solo un lugar funcional, sino un espacio que influya positivamente en su estado de ánimo. En ese contexto, el Feng Shui —una práctica de origen chino centrada en la organización del entorno— dejó de ser un saber exclusivo para convertirse en una guía cotidiana para generar equilibrio y bienestar en el hogar.

La idea central es simple: lo que nos rodea impacta en cómo nos sentimos. Por eso, pequeños cambios en la decoración o en la disposición de los objetos pueden favorecer una sensación de calma o, por el contrario, generar incomodidad sin que sepamos bien por qué.

Ventana, árboles
Mujer mira árboles desde su ventana.
Foto: Freepik.

Uno de los primeros ajustes tiene que ver con lo que vemos a diario. Imágenes, cuadros o fotografías con carga negativa —tristeza, caos o melancolía— pueden influir en el clima emocional del espacio. La propuesta es reemplazarlos por elementos que transmitan serenidad o vitalidad.

En la misma línea, los colores juegan un rol clave. Los tonos suaves y claros suelen asociarse con ambientes más tranquilos, mientras que los colores intensos o estridentes pueden generar una sensación de sobreestimulación. Por eso, el uso de paletas pasteles o luminosas es una recomendación frecuente dentro de esta práctica.

Otro aspecto importante es la presencia de vida en el ambiente. Las plantas naturales y las flores frescas son valoradas por su capacidad de aportar dinamismo, a diferencia de las versiones artificiales o secas, que se vinculan con una energía más estática. También se priorizan las formas curvas y orgánicas, que transmiten mayor armonía visual.

Cocina café
Hombre toma una taza de café en la cocina.
Foto: Freepik.

El orden y el estado de los objetos también influyen. Elementos rotos, viejos o en desuso no solo ocupan espacio, sino que pueden generar una sensación de estancamiento. Por eso, se recomienda hacer limpiezas periódicas y desprenderse de aquello que ya no cumple una función.

Los espejos, por su parte, requieren atención especial. Su ubicación puede modificar la percepción del espacio y, según el Feng Shui, también el flujo energético. Se sugiere evitar colocarlos frente a la cama, puertas o ventanas, y utilizarlos en cambio para ampliar visualmente ambientes pequeños o iluminar zonas oscuras.

Además, hay objetos simbólicos que muchas personas incorporan con la intención de atraer bienestar. Guardar monedas en un recipiente de vidrio, por ejemplo, se asocia con la prosperidad, mientras que los atrapasueños se vinculan con la protección y el equilibrio emocional.

Más allá de las creencias, el Feng Shui propone una mirada consciente sobre el entorno. Orden, luz, equilibrio visual y conexión con elementos naturales son algunos de los principios que, aplicados de forma simple, pueden transformar la experiencia de habitar un espacio.

Con base en La Nación/GDA

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