La caminata del gorila, un ejercicio que imita la forma de desplazarse de estos primates, comenzó a ganar popularidad en clases de gimnasia, calistenia y animal flow. La propuesta consiste en moverse con las cuatro extremidades y poner en acción cadenas musculares que no suelen utilizarse de esa manera en la vida cotidiana.
Aunque puede resultar llamativo, este tipo de movimiento tiene un objetivo concreto: trabajar la fuerza, el equilibrio y la coordinación, además de favorecer la movilidad de distintas articulaciones. Por eso, para quienes lo practican, puede ser una alternativa dinámica para complementar la preparación física.
Un movimiento que desafía al cuerpo
La caminata del gorila propone una forma de desplazamiento poco habitual para los seres humanos. Al involucrar brazos y piernas de manera simultánea, exige coordinar los movimientos y distribuir el peso corporal entre las distintas extremidades.
Entre sus posibles beneficios se destaca el trabajo del equilibrio y la coordinación. Los brazos y las piernas deben sincronizarse durante el desplazamiento, mientras el cuerpo cambia la distribución del peso para mantener la estabilidad.
Otro de los aspectos que se pone a prueba es la movilidad de la cadera. En especial, porque el ejercicio implica movimientos hacia adelante, hacia atrás, de un lado a otro y también rotaciones, lo que activa los flexores y extensores de esta zona.
Los hombros y las muñecas también participan de manera importante. Al sostener y trasladar parte del peso corporal con los brazos, estas articulaciones intervienen en movimientos poco frecuentes para la mayoría de las personas y trabajan en distintos planos.
Cómo hacer la caminata del gorila
Para comenzar, se adopta una posición de sentadilla baja, con los talones apoyados y los pies un poco más separados que el ancho de los hombros. Las rodillas deben apuntar en la misma dirección que los dedos gordos de los pies y la columna mantenerse en una posición neutra, sin encorvarse.
Desde allí, se balancea suavemente el cuerpo de un lado al otro. Los brazos acompañan el movimiento, con los hombros hacia atrás, mientras las manos se mantienen por delante del cuerpo. El core tiene un papel central en la ejecución y aporta fuerza al desplazamiento.
Las piernas acompañan los movimientos del torso y los brazos. La secuencia puede hacerse primero en una dirección y luego repetir el recorrido de manera inversa.
Un ejercicio para complementar la preparación física
El médico deportólogo Santiago Kweitel, director de la Diplomatura en Medicina Deportiva Pediátrica de la Universidad Favaloro, plantea que la caminata del gorila puede ser útil como herramienta de preparación física, especialmente para trabajar aspectos como el equilibrio, la coordinación y la movilidad.
Sin embargo, señala que no debería tomarse como un entrenamiento sistemático, sino como parte de una entrada en calor o activación muscular antes de continuar con una actividad física más completa.
También es importante tener en cuenta que no se trata de un ejercicio adecuado para todas las personas. Quienes tengan lesiones en tobillos, rodillas o cadera deberían consultar previamente con un médico para evaluar sus condiciones particulares y determinar si pueden realizar este tipo de movimientos.
En base a La Nación/GDA