A casi 60 años de la muerte de Joseph Pilates, la práctica que lleva su apellido sigue siendo una tendencia a nivel mundial. Sin embargo, una experta explica en profundidad las claves de este método en la actualidad y la importancia de las cadenas miofasciales.
Melani Giommetti es instructora de pilates en el barrio Palermo, de la Ciudad de Buenos Aires, que en una entrevista para La Nación explica que desde el momento de su creación, a principios del siglo XX, el objetivo de esta práctica estuvo centrado en el fortalecimiento del cuerpo de forma consciente, ayudando a prevenir lesiones, derivando en una mejora en el bienestar físico y mental a largo plazo.
En el centro de entrenamiento Toulouse, donde Giommetti trabaja, se creó un sistema de investigación propio para proveer la práctica de pilates a través de las cadenas miofasciales. Las cadenas, según explica la experta, consiste en ver al cuerpo de forma integral, no tan solo como diversos grupos de músculos aislados.
En qué consiste la práctica de pilates
Hoy por hoy, existen dos formas de poner en práctica este método: el tradicional y el reformer. La principal diferencia entre ambos radica en el equipamiento utilizado.
A la hora de hablar de pilates tradicional, se refiere a un entrenamiento normalmente realizado en el suelo, donde tan solo se utiliza una colchoneta centrando la actividad con el peso del propio cuerpo. Mientras que el pilates reformer, es una tendencia sumamente visible en Uruguay actualmente, se realiza sobre una camilla, popularmente mencionada como cama, especial con poleas y resortes que dan apoyo, ayudan a la resistencia, y complejizan el ejercicio realizado.
En ese contexto, la experta señala que el pilates debe ser una herramienta que ayude, pero que particularmente potencie el trabajo realizado por la persona. Se busca que sea un entrenamiento desafiante, por lo que está lejos de ser una práctica pasiva, según indica la especialista. Señala que dentro del centro de entrenamiento en el que trabaja, independientemente del uso de materiales, el objetivo está en generar una instancia que exija al usuario, pero que también esté totalmente personalizada a su caso.
Los dos grandes mitos alrededor de la práctica de pilates en la actualidad
Además del apartado explicativo, Giommetti hace especial énfasis que existe dos grandes mitos alrededor del pilates centrándose en que tan solo es “una práctica para mujeres”. La experta explica que “cada vez más hombres vienen y practican pilates”, entendiendo que mediante este entrenamiento se potencian otra cantidad de disciplinas particulares que los hombres realizan a menudo.
En ese sentido, Joseph Pilates, entrenador alemán y creador del popular método de entrenamiento, planteaba que “la felicidad está subordinada al bienestar físico por encima del nivel social o económico”. Haciendo especial hincapié en que “somos arquitectos de nuestra vida”.
Por su parte, Giommetti también cree que el otro gran mito es que al realizar un trabajo sin un peso específico y en una cama “no se trabaja tanto”. “Se trabaja mucho el propio peso, pero también se agregan pesas” indica la instructora. Agrega que por es por esta razón que los entrenamientos se realizan de manera personalizada.
Se necesita una vestimenta cómoda, preferentemente ropa deportiva que incluya un pantalón corto. La única gran diferencia que lo distingue de una jornada de gimnasio es que se realiza sin calzado.