Ya hay clima futbolero: falta cada vez menos para el Copa Mundial de Fútbol, y en Uruguay también se pone en juego otra copa, con reglas propias pero el mismo espíritu competitivo: la Copa Uruguaya de Vino.
Luego de una primera edición que el año pasado propuso una forma distinta de acercarse al vino, el ciclo inicia una nueva temporada este sábado 25 de abril, consolidándose como una experiencia que combina gastronomía, bodegas y una lógica inspirada en el fútbol.
La iniciativa, creada por el sommelier y máster en gestión de negocios vínicos Agustín Álvarez junto al winemaker Nicolás Capello, mantiene su formato original: un torneo entre bodegas que se desarrolla a lo largo de distintas cenas, donde el público tiene un rol activo.
Al igual que en el fútbol, hay cruces, eliminación y una final en el horizonte. Ocho bodegas compiten a lo largo de varias cenas, enfrentándose en distintas instancias hasta llegar al cierre del ciclo. Cada encuentro funciona como una experiencia completa: un menú por pasos, maridajes y votación del público.
En cuanto a las bodegas participantes, "para este año hay proyectos familiares tradicionales, otros más modernos y propuestas nuevas: la idea era mostrar esa diversidad que hoy tiene el vino uruguayo", contó Agustín.
En cada cena se presentan platos acompañados por vinos que se sirven a ciegas. Los asistentes deben elegir cuál consideran que funciona mejor en cada caso, definiendo así qué bodega avanza en la competencia.
Luego de cada paso, se revelan las etiquetas y son los propios representantes de las bodegas quienes comparten la historia detrás de cada vino, generando un intercambio directo con el público.
Más allá de la lógica competitiva, el espíritu de la copa apunta a generar comunidad y acercar el mundo del vino a un público más amplio.
Agustín recordó que antes de cada cena, la propuesta suma un momento pensado especialmente para quienes no tienen experiencia en el mundo del vino: media hora antes del inicio se realiza un breve taller de cata básica, abierto a todo público, con una premisa clara: perderle el miedo al vino.
En ese espacio, se abordan nociones simples y accesibles para que cualquier persona, incluso sin conocimientos previos, pueda animarse a participar y disfrutar mejor de la experiencia durante la cena.
Los encuentros vuelven a realizarse en Viti Bar de Vinos, en Ciudad Vieja, un espacio que se mantiene como sede del ciclo y que acompaña la propuesta desde su primera edición. La primera cena es el 25 de abril y entran a la cancha Pueblo Tannat y Cerro del Toro.
La segunda está prevista para el 23 de Mayo con Mataojo y Finca las Violetas. El tercer juego será el 13 de junio entre Cofradia de la Sierra y Ariano. Luego seguirá el 18 de Julio con Los Cerros de San Juan vs Marichal.