Viajar en soledad dejó de ser una rareza para convertirse en una forma cada vez más elegida de recorrer el mundo.
Según artículos publicados por BBC Travel, cada vez más personas eligen viajar solas en busca de mayor autonomía, conexión personal y experiencias a su propio ritmo.
En ese contexto, algunas ciudades se destacan por ofrecer seguridad, buena escala urbana y planes que se disfrutan especialmente sin compañía.
Lisboa, Portugal
Lisboa combina amabilidad, caminabilidad y una vida cotidiana que invita a la pausa.
Sus barrios históricos, los miradores y los cafés pequeños se recorren sin apuro y sin necesidad de plan previo. Es una ciudad donde estar solo no se siente extraño, sino integrado al ritmo local.
Buenos Aires, Argentina
Buenos Aires es una ciudad especialmente cómoda para viajar solo. Librerías, cafés, museos, teatros y barrios caminables hacen que salir sin compañía sea parte de la normalidad urbana. Además, siempre hay algo para hacer, incluso sin agenda.
Barcelona, España
Barcelona ofrece una combinación equilibrada de mar, cultura y vida urbana.
Es fácil moverse, tiene una fuerte vida de barrio y muchos planes que se disfrutan en soledad: mercados, museos, playas urbanas y caminatas sin rumbo fijo.
Kioto, Japón
Kioto aparece en varias notas de BBC Travel como un destino especialmente amigable para el viaje en solitario. Templos, jardines y rituales cotidianos invitan a la contemplación y al silencio. Viajar solo allí no es una rareza, sino parte de la experiencia cultural.
Llos destinos preferidos por quienes viajan solos suelen compartir ciertas características: seguridad, facilidad para desplazarse y una oferta cultural que no exige compañía. Más que una tendencia pasajera, el viaje en solitario se consolida como una forma distinta de habitar las ciudades.