La cantidad de horas de sueño que una persona descansa cada noche puede influir directamente en el desarrollo de diabetes tipo 2. Un estudio reciente sugiere que tanto dormir poco como dormir en exceso podría alterar el metabolismo y aumentar el riesgo de esta enfermedad. Los resultados apuntan a que lograr un equilibrio en el descanso nocturno es clave para cuidar la salud.
La investigación fue realizada por científicos de la Universidad de Nantong y la Universidad Shanghai Jiao Tong, en China. El trabajo analizó información recopilada entre 2009 y 2023 sobre más de 10.000 adultos de entre 20 y 80 años. El objetivo fue comprender cómo distintos patrones de sueño influyen en la resistencia a la insulina y en la capacidad del organismo para procesar la glucosa.
La cantidad de sueño que mejor protege frente a la diabetes
Los resultados mostraron que la cantidad de sueño ideal para favorecer la salud metabólica ronda las 7 horas y 19 minutos por noche. Dormir alrededor de ese tiempo se asocia con un mejor control de la glucosa en sangre y con menores niveles de resistencia a la insulina.
En cambio, quienes duermen menos de lo recomendado presentan una mayor probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2. La falta de descanso puede alterar hormonas relacionadas con el apetito y el metabolismo, lo que favorece el aumento de peso y otros problemas asociados al síndrome metabólico.
Pero el exceso de sueño tampoco parece ser beneficioso. El estudio observó que dormir más horas de las necesarias también se vincula con un mayor riesgo de problemas metabólicos. Este efecto se detectó con mayor frecuencia en mujeres y en personas de entre 40 y 59 años.
Según los investigadores, dormir demasiado podría desajustar los ritmos biológicos del organismo y afectar la manera en que el cuerpo procesa la glucosa, lo que termina impactando en la regulación del metabolismo.
¿Sirve dormir más los fines de semana?
El estudio también analizó una práctica muy común: intentar recuperar horas de sueño perdido durante el fin de semana. Este hábito, conocido como “sueño de recuperación”, puede ser útil en algunos casos, pero con ciertos límites.
Los resultados sugieren que esta estrategia solo resulta beneficiosa para quienes realmente acumularon un déficit de sueño durante la semana, y siempre que el descanso adicional no supere una o dos horas más de lo habitual. Dormir muchas horas extra no aporta ventajas y, por el contrario, podría alterar la regulación metabólica.
Por eso, los especialistas recomiendan mantener horarios de sueño regulares y priorizar la calidad del descanso. Crear un ambiente adecuado para dormir, reducir el uso de pantallas antes de acostarse y sostener rutinas relajantes al final del día son medidas que ayudan a lograr un sueño reparador.
En definitiva, alcanzar un equilibrio en las horas de sueño puede ser tan importante como llevar una alimentación saludable o hacer actividad física cuando se trata de prevenir la diabetes tipo 2. Pequeños cambios en la rutina diaria pueden contribuir a proteger la salud metabólica a largo plazo.
En base a El Tiempo/GDA
-
Diabetes tipo 2 podría predecirse hasta siete años antes del diagnóstico gracias a análisis de sangre
El hábito nocturno que parece inofensivo, pero podría esconder diabetes o apnea del sueño
Patrones de sueño irregulares aumentan el riesgo de diabetes tipo 2 en un 34% según un estudio
Acostarse y levantarse tarde se asocia a un mayor riesgo de padecer diabetes, según expertos de Harvard