Dormir bien no depende únicamente de la cantidad de horas de sueño.
La hora de la cena y mantener un horario regular para despertarse también influyen en la calidad del descanso, explicó la especialista en microbiota Sara Martín durante su participación en el pódcast Tus amigas las hormonas.
En diálogo con Isabel Viña, Martín recomendó evitar las cenas tardías, ya que la insulina y la melatonina —la hormona que regula el sueño— actúan de forma opuesta. Según explicó, mientras el organismo está concentrado en la digestión, no se encuentra en las condiciones ideales para lograr un descanso reparador.
Por ese motivo, aconsejó cenar entre las 20:00 y las 21:00 como máximo.
La especialista también advirtió sobre otro hábito frecuente: modificar de forma importante la hora de despertarse durante los fines de semana. Señaló que, si una persona suele levantarse a las 8 de la mañana de lunes a viernes y el sábado o domingo duerme hasta el mediodía o más tarde, altera su ritmo circadiano.
Según Martín, el organismo puede tardar hasta tres días en recuperar su horario habitual después de ese cambio.
Además, desmintió la idea de que dormir varias horas más un solo día permita compensar la falta de sueño acumulada durante la semana. A su juicio, la clave para descansar mejor no está en recuperar horas de sueño de forma puntual, sino en mantener hábitos constantes y una rutina de descanso regular.
En base a El Tiempo/GDA