DANIEL HERRERA LUSSICH | EN WASHINGTON | CORRESPONSAL PERMANENTE
Los temas que más afectan a los latinoamericanos radicados en Estados Unidos fueron abordados, en una extensa entrevista exclusiva para la gente de habla hispana, por Barack Obama.
La reforma migratoria integral "es un deuda pendiente", remarcó el mandatario a la periodista de Impremedia, de amplia difusión en prensa (que incluye al matutino La Opinión, de circulación nacional y especialmente en Los Ángeles), en radios y televisión. Aludió a la crisis económica que también afecta a los latinos: "Para evitar un colapso tuve que invertir mucho de mi capital político", dijo con gesto vehemente y denotando un claro decaimiento.
Obama en otro capítulo de la conversación formula una dura crítica a los republicanos del Senado ("han trabado todas las iniciativas del gobierno con fines político-electorales) y adelantó que no cree "que avance el proyecto de inversión en obras de infraestructura para beneficiar al país y crear empleo". También puso énfasis en que desde las propias tiendas latinas "objetan su liderazgo cuando desde el primer momento he abogado por un proyecto de reforma migratoria". Varias veces se refirió a la situación económica que afecta a EE.UU.: "La recuperación se está logrando, pero infelizmente a marcha muy lenta", definió.
Obama en la última semana ha pronunciado múltiples discursos (hasta dos y tres por día) y dio una poblada conferencia de prensa y otorgó el reportaje a Antonieta Cadiz, del medio latino, valorando la influencia del voto hispano. En cambio no dio respuesta o dejó para otras épocas las múltiples solicitudes de los periodistas extranjeros acreditados en Washington u otros medios de difusión que van fuera de fronteras.
La proximidad de las elecciones de "término medio", en noviembre, los sondeos generalizados negativos sobre su gestión de gobierno y las perspectivas electorales, han obligado a Obama a "incrementar su oratoria", a salir por diferentes Estados con sus discursos y la firme posición de recolectar fondos para los candidatos a gobernador, senador o diputado.
Los republicanos mientras tanto no se quedan en sus casas o cuarteles partidarios, recorren el país en busca de fondos y embisten permanente contra la gestión de la Administración Obama. Están convencidos y respaldados por los resultados de los sondeos que alcanzarán las mayorías en el Congreso.
A continuación extractamos partes fundamentales de la entrevista concedida por el presidente, en forma especial, al fuerte "pool" de medios latinos, con sede en Los Ángeles y con alcance nacional.
INMIGRACIÓN. Obama hace pausas cuando se apronta a hablar de inmigración, señala la periodista al comienzo de su reportaje, y su rostro deja entrever un cierto aire de preocupación. Hace más de dos meses que no se refiere públicamente al tema, mientras grupos hispanos y medios de comunicación, han reforzado las críticas contra su liderazgo en esta área.
"Mi posición sobre la reforma migratoria, ha sido clara desde el principio; quiero verla hecha, quiero un proyecto integral. Nunca he flaqueado en eso. […] Si pudiéramos tener el mismo número de senadores republicanos que previamente votaron por ella, es todo lo que necesitamos […] Pero no tuvimos eso", dice.
"Entonces sé que dentro de la prensa hispana, al menos, ha existido este constante comentario… bueno… tenía 60 votos para la reforma de salud, ¿por qué no pudo obtener 60 votos para la reforma migratoria? Y sólo le quiero recordar a todos, después de que Scott Brown ganó en Massachusetts, sólo tenía 59 votos. La única razón por la que pudimos aprobar esto, fue que ya habíamos tenido un voto en el Senado, apenas para aprobarlo; apenas", recuerda enfático.
El mandatario insiste en que cuando llegó a la Casa Blanca, la situación del país era extremadamente atípica, debido a la crisis financiera e incluso comenta que se vio obligado a invertir mucho de su capital político "para asegurarse que la economía no colapsara".
"Creo que lo que ha sido interesante, es el grado en que las personas han expresado su frustración hacia mí. Eso no tiene sentido. Yo soy un aliado fuerte, como nadie lo ha sido en esta Oficina Oval, cuando se trata de resolver este problema", afirma.
El mandatario luego enumera los triunfos de su gobierno y cómo estos, desde su perspectiva, beneficiaron a los hispanos. La reforma de salud, financiera, becas estudiantiles, entre otras. "En todos estos temas hemos hecho muchas cosas buenas. Pero el problema es, francamente, que si yo soy un consumidor latino de noticias, y estoy escuchando sobre que no hemos hecho la reforma migratoria y la economía está mal… entonces comprensiblemente, la gente piensa, bueno, quizás este presidente no está enfocado hacia mis necesidades".
INVERSIÓN Y DESEMPLEO. Tras la controversia causada la semana que pasó por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, luego de declaraciones donde comparó a "México con Colombia de hace 20 años" y donde ligó a los cárteles con movimientos de insurgencia, el presidente no se demoró en rectificar la postura de su país.
"No pienso que ella haya estado tratando de hacer una equivalencia entre lo que estaba pasando con México y lo que ocurrió con Colombia 20 años atrás, o el tipo de insurgencia política clásica de la que estamos hablando", manifiesta Obama.
"Ella estaba destacando que las tácticas de estos cárteles se han vuelto altamente violentas. Están muy bien armados, bien financiados. Creo que el presidente Calderón ha mostrado un gran coraje y su gobierno ha trabajado muy duro para derrotarlos", agregó.
Obama asegura que se continuará con el apoyo a los esfuerzos en la lucha contra el narcotráfico que hace el gobierno mexicano. "El tipo de violencia que está ocurriendo, los asesinatos, las masacres y la brutalidad sistémica de estos cárteles, simplemente no la podemos aceptar", sostiene.
"México es una democracia grande, vibrante, con una economía creciente, y como consecuencia de esto no se puede comparar lo que está pasando ahí con lo que ocurrió en Colombia hace 20 años. Pero la brutalidad y la violencia de esos cárteles, pienso que es tan mala como cualquier otra cosa que hemos visto, y por ello lo hemos tomado de una forma muy seria", asegura.
El mandatario estadounidense también descartó ayer la posibilidad de lograr avances sobre la propuesta para proyectos de infraestructura ferroviaria y vial. "En realidad, no creo que tengamos mucha cooperación por parte de los republicanos antes de la elección. Pienso que después entraremos en algunas conversaciones serias", dice, consultado respecto a la viabilidad de concretar la propuesta de 50 mil millones de dólares antes de noviembre.
Obama reconoce, además, su preocupación por los altos índices de desempleo en la comunidad hispana. La tasa del país en general se situó en 9.6% en el mes de agosto, mientras en el caso de los latinos se mantuvo en el rango del 12%.
En este sentido, consultado frente a la posibilidad de presentar propuestas que favorezcan específicamente el empleo entre los hispanos, Obama se limita a destacar los beneficios que traen aparejados los proyectos ya difundidos.
Obama: "En realidad, no creo que tengamos mucha cooperación de los republicanos".
Defensa de centro musulmán
Varios hispanos se unirán a una vigilia para defender la libertad religiosa y la construcción de un controvertido centro cultural musulmán en Manhattan, cerca de donde fue el 11-S. "Es importante que como inmigrantes y como comunidad latina, apoyemos a los compañeros que tienen el derecho a tener un sitio donde ellos puedan expresar su cultura y su religión", dijo Sussie Lozada, directora del Proyecto de Participación Cívica de Nueva York. AP