El caso "ejemplar" de Perú
Este país, junto a Portugal, Etiopía, Nepal, Maldivas y Níger representan casos "ejemplares" y deberían suministrar "información sobre sus exitosas políticas" de salud, sugiere el estudio, coordinado por el Instituto de Evaluación y Medición de Salud (IHME, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Washington.
Los autores destacan otras buenas noticias: los decesos de niños menores de cinco años sumaron por primera vez menos de cinco millones en 2016, frente a 16,4 millones en 1970.
Las muertes por enfermedades infecciosas también decrecieron, excepto el dengue, con 37.800 el año pasado, un aumento de 81,8% desde 2006.
Los fallecimientos por sida retrocedieron un 45,8% en ese periodo, matando a 1,03 millones de personas en 2016, mientras la tuberculosis se cobró la vida de 1,21 millones de personas (-20,9%).
El año pasado, hubo unos 55 millones de fallecimientos y 129 millones de nacimientos, con un saldo positivo de 74 millones de personas adicionales en el planeta.
7,1 millones de muertes por el tabaco
Pero el estudio enumera igualmente datos inquietantes: el 72% de las muertes se deben a enfermedades no transmisibles, principalmente de tipo cardiovascular, excepto en los países pobres donde la principal causa son las infecciones respiratorias.
La diabetes mató a 1,43 millones de personas el año pasado, un aumento de 31% en una década, y el cáncer, con casi nueve millones de muertes, también fue un 17% más mortífero, siendo el más común el de pulmón.
Al tabaco se le atribuyen 7,1 millones de muertes.
La mala alimentación, en particular, la que es pobre en alimentos sanos como los cereales, la fruta, la verdura, los frutos secos y el pescado; o la que contiene demasiada sal, está relacionada con unos 10 millones de decesos, un 18,8% del total.
"Entre todas las formas de malnutrición, las malas costumbres alimenticias representan el mayor factor de riesgo de mortalidad", según el estudio.
Trastornos mentales, drogas y alcohol
1.100 millones de personas, es decir más de un sexto de la población mundial, sufre además "desórdenes mentales" o las consecuencias de abusar del alcohol y las drogas.
Los grandes trastornos depresivos figuran entre las 10 principales enfermedades de la inmensa mayoría de los 195 países estudiados.
La población global aquejada de Alzhéimer o Parkinson totalizó 2,6 millones el año pasado, un salto de más de 40% en 10 años.
El alcohol y las drogas se cobraron 320.000 vidas.
Las muertes por conflicto y terrorismo - especialmente en Oriente Medio y en el norte de África -, superaron las 150.000 en 2016, un incremento de 140% respecto a 10 años antes.
"Nos enfrentamos a una tríada de problemas que afectan a muchos países y comunidades: la obesidad, el conflicto y la enfermedad mental, incluidos los trastornos por abuso de sustancias", resumió Christopher Murrray, director del IHME.
Muertes evitables por hepatitis
El estudio hace hincapié además en las muertes por hepatitis viral, que mató a 1,34 millones de personas el año pasado, 22% más que en el año 2000, según la Organización Mundial de la Salud.
"Las muertes por hepatitis pueden ser evitadas", dijo Raquel Peck, de la Alianza Mundial de Hepatitis, señalando como uno de los principales problemas que solo el 5% de la gente que sufre esta enfermedad es consciente de ello.