Miles de paraguayos se vacunan contra la fiebre amarilla

Asunción - Miles de atemorizados paraguayos amanecieron hoy en los puestos de salud para vacunarse contra la fiebre amarilla, tras la llegada al país de una partida de dosis y la muerte de una posible infectada de esa enfermedad.

Paraguay está desde hace tres días en emergencia nacional por tres meses ante el riesgo de una epidemia de ese mal, desconocido en el país desde hace 34 años, por los brotes registrados en San Lorenzo, a 20 kilómetros de Asunción, y en dos pueblos del departamento de San Pedro (centro).

El Ministerio de Salud distribuyó la pasada noche 160.000 dosis a los principales centros sanitarios de Asunción y ciudades aledañas después de recibir una donación de 800.000 vacunas de Brasil y de 144.000 de Perú.

Otras 100.000 dosis llegarán mañana desde Venezuela, cuyo presidente, Hugo Chávez, ordenó además el envío de insecticidas para el bloqueo epidemiológico en las áreas de riesgo contra el vector, el mosquito aedes "aegypti", que propaga además el dengue.

"Se enviaron 160.000 dosis a diferentes centros y se ha explicado que no podemos enviar mayor cantidad. Estas dosis son insuficientes, no es para toda la población, por eso rogamos la comprensión de la ciudadanía", afirmó el viceministro de Salud, Antonio Barrios.

Sin embargo, muchas personas agolpadas desde la madrugada en largas filas ante los puestos sanitarios denunciaron desorden y falta de personal para responder adecuadamente al gran número de gente.

"Se ha generado una psicosis, la gente cree que se muere hoy y no es así. Queremos que vengan ordenadamente", exhortó un voluntario a la radio asuncena Ñandutí, mientras trataba de ordenar una larga fila de personas frente a uno de los locales más concurridos.

Por su parte, una encargada de uno de los puestos sanitarios indicó a la misma emisora que "la gente estuvo formando fila desde las cinco de la mañana y a esas horas (cerca del mediodía del domingo) ya se han vacunado más de 4.000 personas".

Las autoridades pidieron calma a la población e insistieron que las prioridades son el bloqueo epidemiológico y la inmunización de las áreas de riesgo, un distrito de San Lorenzo y los dos distritos de San Pedro donde se detectaron los primeros casos probables.

La llegada de las primeras partidas importantes de vacunas coincidió con la muerte, la madrugada del sábado, de una mujer de 39 años de San Lorenzo, vecina de un joven de 25 años que murió hace una semana probablemente de fiebre amarilla.

Esos casos se sumaron a otros tres registrados como probables casos de fiebre hemorrágica en la localidad de Luque, vecina a San Lorenzo, y dos enfermos localizados en J. Augusto Saldívar, a 20 kilómetros al sur de Asunción, que padecen síntomas compatibles con la enfermedad.

Anteriormente, el 1 de febrero pasado murió un campesino de 25 años en un hospital de Asunción luego de ser trasladado de un pueblo del departamento de San Pedro, la primera región donde surgió el mal y en la que se han confirmado al menos cinco casos.

Desde la aparición del mal no cesan las airadas protestas en las puertas de hospitales y dispensarios públicos porque las vacunas acababan en pocas horas, y en algunos distritos los residentes bloquearon carreteras en señal de reproche.

Incluso, cientos de personas cruzan diariamente la frontera con Argentina para vacunarse en la localidad de Clorinda, al norte de Asunción, en la provincia de Formosa.

EFE

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