Verano 2019

Un jardín con mariposas en medio de la locura del Este

Un innovador proyecto pedagógico del Instituto Uruguayo Argentino.

El jardín de las mariposas comenzó a gestarse en julio pasado. Foto: R. Figueredo
El jardín de las mariposas comenzó a gestarse en julio pasado. Foto: R. Figueredo

Resulta difícil encontrar un nombre que defina el lugar. ¿Reserva? ¿Hábitat? ¿Jardín? Comúnmente se le dice mariposario, pero el término no figura aún en el diccionario de la Real Academia Española. Lo cierto es que en el campo deportivo del Instituto Uruguayo Argentino (IUA) de Punta del Este, por estos días, han nacido más de doscientas mariposas. Son las primeras de una experiencia que tiene un fin pedagógico que apunta no solo a enseñar biología a niños y adolescentes, sino también matemática, literatura y valores.

El IUA es un colegio bilingüe con cuatro décadas de trayectoria, que cuenta hoy con 750 alumnos desde preescolar a bachillerato. A sus aulas acuden estudiantes de doce nacionalidades diferentes; su alumnado es un claro reflejo de la población permanente de la Punta del Este de hoy.

El jardín de las mariposas, comenzó a gestarse en julio pasado, cuando el propietario del IUA, Alfredo Tassano, tomó conocimiento que la bióloga Estela Delgado había presentado una propuesta de crear un espacio natural para atraer mariposas autóctonas con fines pedagógicos.

Se encuentra dentro de un predio de una hectárea y media, entre San Rafael y el Jagüel. Foto: R. Figueredo
Se encuentra dentro de un predio de una hectárea y media, entre San Rafael y el Jagüel. Foto: R. Figueredo

Complejo modelo.

Quien visita el campo deportivo del IUA, ubicado en un predio de una hectárea y media entre San Rafael y El Jagüel, queda sorprendido desde que traspasa el portón de ingreso y camina por la avenida central bordeada de naranjos de diversas especies donde se alternan con cubos y polígonos de grandes dimensiones utilizados por los docentes y alumnos en las clases de geometría. El lugar nada tiene que envidiarle a los centros deportivos de los colegios o universidades más importantes de Estados Unidos que nos ha mostrado el cine. Allí, hay dos canchas de fútbol profesional cuyo césped natural hace recordar al terreno de juego del Santiago Bernabéu, una de tenis y otra de jockey con pasto sintético. Hay, además, juegos infantiles, un gimnasio cerrado, un taller de tejido con una centenaria rueca y un edificio en dos niveles destinado a actividades culturales para los padres de los estudiantes, que atesora, entre otras joyas, el piano Bestheim que fue de Radio Sarandí y en el que durante una década tocó el maestro Jaures Lamarque Pons en el emblemático programa En Vivo y en Directo, dirigido por Néber Araujo.

Tassano se puso el proyecto al hombro y dedicó largas horas de trabajo para concretarlo. Lo hizo dentro de otro de los espacios característicos del lugar: la reserva de fauna en la que se encuentran faisanes, pavos reales, gallinas y Blanquito, una alpaca que hace años es la mascota del colegio y que da la bienvenida topando con suavidad su nariz con la del visitante.

Delgado, que es también docente de Ecología Costera del Centro Universitario del Este (CURE), indicó a El País que los mariposarios "son comunes en los países con clima tropical, pero escasos en estas latitudes" y agregó que es sabido que "las abejas y las mariposas son los principales insectos polinizadores. Sin ellos muchas plantas no se reproducirían".

"Para desarrollar el jardín de las mariposas, hubo que crear el hábitat adecuado. Tassano transformó el proyecto inicial en algo más complejo", sostuvo Delgado quien trabajó en la iniciativa con Martín Larroca, un estudiante de la licenciatura de Gestión Ambiental. Se eligió el sitio más protegido de la reserva, a resguardo del viento. y se construyó el jardín mismo, un vivero, un laboratorio y la sala de vuelo con paredes de tejido y con temperatura y humedad controladas.

Se trajeron las primeras plantas nativas o de la región que atrajeran a las mariposas: Mburucuyá, Taco de reina, Santa Rita, Lavandas y Lantanas y una vez que dejaron las larvas se fueron cumpliendo las diferentes etapas. En pocos meses y dando los pasos precisos y respetando las reglas de la naturaleza las mariposas hicieron eclosión.

El campus no tiene nada que envidiarle a los centros deportivos de colegios de EE.UU Foto: IUA
El campus no tiene nada que envidiarle a los centros deportivos de colegios de EE.UU Foto: IUA
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