ECOLOGÍA

Empleados del Teatro Solís crearon movida sustentable y empezaron por los residuos

Solís Sustentable funciona desde 2020 con planes para ampliar sus proyectos de protección del medio ambiente. La primera medida fue trabajar en el reciclaje de los residuos.

Teatro Solís
Por iniciativa de los empleados se creó el Ecoequipo y la movida Solís Sustentable.

Desde el año pasado el Teatro Solís cuenta con un Ecoequipo, una iniciativa de sus empleados que tiene como objetivo instaurar buenas prácticas y conductas de sustentabilidad, comenzando por una eficiente gestión de los residuos.

Las impulsoras fueron Laura Masdeu -asistente de Escenario- y Matilde Cánepa -técnica en Seguridad y Mantenimiento- que, tras asistir a una charla de la consultora Reacción, que asesora a empresas para ser más sustentables, quedaron con ganas de implementar lo aprendido en el Solís.

“Buscamos los recursos económicos, pero en el área de Cultura lamentablemente no son muchos. Entonces conseguimos contactarnos con una persona del departamento de Desarrollo Ambiental de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), que tenía el programa Ciudad Vieja Sustentable, y cuadró que el Solís entrara ahí”, contó Masdeu a El País.

De esa manera lograron que les solventaran la capacitación con Reacción, la cual desarrollaron durante 2020.

“El programa Solís Sustentable es bastante extenso. La frutilla de la torta fue que logramos eliminar todas las papeleras individuales que teníamos en el teatro y poner en su lugar islas de reciclaje para residuos compostables, reciclables y mezclados”, agregó.

Lo más difícil de conseguir fue el destino final para cada uno de esos residuos y que no terminaran todos en la usina de Felipe Cardoso, haciendo totalmente inútil el esfuerzo. “Para lograrlo hicimos un acuerdo con la División Limpieza de la Intendencia a través de su programa Mi Barrio Clasifica, que funciona con basura domiciliaria. Hicieron una excepción y agregaron al Solís en el recorrido del camión”, detalló.

Para los residuos compostables se acordó con Compost Ciudadano; los mezclados siguen yendo a Felipe Cardoso y para los papeles desde 2004 se trabaja con la ONG Repapel.

“Hay un montón de cosas más por hacer dentro de lo que es sustentabilidad”, apuntó Masdeu. Para ello han iniciado reuniones con el nuevo director de Desarrollo Ambiental, Guillermo Moncecchi, continuando el camino iniciado con éxito con el anterior jerarca en el cargo, Sebastián Bajsa. Además cuentan con todo el apoyo de la nueva directora del Solís, Malena Muyala.

El próximo objetivo que se han fijado para este año es lograr la circularidad en las escenografías. “Queremos lograr hacer escenografías sustentables porque hoy generamos mucho material que se desecha o se guarda en algún depósito de lo que prácticamente no se recicla o no se reutiliza nada. Pretendemos que las escenografías sean pensadas desde el diseño para que sus materiales sean reutilizables”, dijo Masdeu.

Por lo pronto se definen como muy entusiasmados con el programa Solís Sustentable y con el Ecoequipo, que integran representantes de distintas áreas del teatro. “Funciona muy bien y queremos ver si se puede ampliar a otras unidades de la Intendencia u otros teatros”, anunció Masdeu.

solís
Las papeleras individuales fueron reemplazadas por islas de reciclaje para distintos residuos.

Lo que se hace con los residuos compostables.

Los residuos compostables del Solís son gestionados por Compost Ciudadano, un emprendimiento de triple impacto que recolecta residuos orgánicos de hogares para generar abono natural y reducir el impacto de los desechos en el medio ambiente. Funciona hace más de un año con apoyo de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE).

“Lo que hacemos es recolectar semanalmente los residuos orgánicos de hogares de Montevideo que se suscriben. Al tercer mes les damos compost porque buscamos que vean el resultado, en qué se transforman los residuos y también fomentar las huertas urbanas”, explicó Andrea Alba sobre lo que hacen con alrededor de 350 hogares de Montevideo.

El año pasado sumaron al Teatro Solís, por el que pasan dos veces por semana y retiran en total 70 kilos de residuos orgánicos. Lo llevan a compostar a la planta de Tresor, que trabaja con la IMM, donde controlan que la clasificación de residuos esté bien hecha. Allí comienzan el tratamiento, que es sobre la tierra y que emplea la biotecnología llamada microorganismos eficientes nativos.

“La idea es que con ese compost se puedan generar plantaciones en algún lugar que el Solís determine. Hace poquito hicimos una en la Escuela Federación Rusa, donde plantamos algunos árboles nativos”, detalló Alba.

En lo que refiere al acuerdo entre el Solís y Compost Ciudadano, el teatro está buscando reformularlo porque es un servicio que debe pagar y no cuenta con los recursos para mantenerlo a futuro.

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