SALUD

Una dieta hasta 400% más cara: la alimentación del celíaco

Nuevo impulso por lograr exoneraciones impositivas y beneficios para reducir precios de alimentos libres de gluten

Alimentos para celíacos. Foto: Leonardo Mainé
Alimentos para celíacos. Foto: Leonardo Mainé

Se estima que en Uruguay hay unos 34.000 celíacos y, si bien cada vez hay más productos sin gluten en las góndolas de los supermercados, estas opciones suelen tener un precio más elevado que el resto: hasta cuatro veces más caros. Estas personas tienen algún tipo de intolerancia al gluten, esa sustancia formada por proteínas que se encuentra en la semilla del trigo y de otras gramíneas como centeno, cebada y avena.

Un ejemplo: un paquete de galletas con gluten, en promedio, cuesta $ 50; la opción para los celíacos ronda los $ 145. Otro: un paquete de fideos de arroz libre de gluten cuesta $ 102; la opción de trigo baja hasta los $ 50, según la marca.

“Una persona que es celíaca con los precios actuales de los productos libres de gluten necesita como mínimo para la compra de productos básicos unos $ 6.000”, dijo Susana Tchekmeyan, presidenta de la Asociación Celíaca del Uruguay (Acelu).

A este grupo de la población no le queda otra que hacer un esfuerzo y comprar estos alimentos, ya sea para consumirlos directamente o para cocinar e ir con sus cuidadas preparaciones al trabajo, a los cumpleaños o a las reuniones familiares debido a que, además, deben evitar la contaminación cruzada.

Atendiendo esta situación, el diputado del Espacio 40 del Partido Nacional, Gabriel Gianoli, presentó esta semana una minuta de comunicación al Poder Ejecutivo y al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), solicitando un beneficio impositivo para la exoneración de impuestos a los alimentos para celíacos, una vieja aspiración de la comunidad que ya fue rechazada en 2018.

En concreto, se solicita que se considere un paquete “beneficioso” que incluya exoneración de impuestos, créditos fiscales o subsidios que reduzcan el costo de producción para los emprendedores y fabricantes de alimentos libres de gluten, así como para aquellos que los fraccionan, los envasan y los distribuyen en el mercado.

El legislador señaló a El País: “El único tratamiento que requiere esta enfermedad es una alimentación libre de gluten y estos alimentos son de precios muy elevados. Si en una familia tipo hay un celíaco o dos ya resulta casi imposible llevar adelante el tratamiento, lo que significa que tienen que ser atendidos por el sistema de salud, generando más gastos que si bajamos los impuestos” de los productos.

Los productos sin gluten ˗identificados con una espiga de trigo con una cruz˗ son, en su mayoría, productos importados, lo que contribuye a que su precio sea más alto.

Además, Gianoli explicó que: “Es un derecho tener un nivel de vida adecuado, lo cual genera un alto grado de discriminación hacia esta población” porque “no se respeta ni se cumple” y que se hace más difícil en el interior del país por falta de suministros.

De acuerdo a lo expuesto por el legislador, su propuesta tuvo una receptividad por parte del Poder Ejecutivo y se comprometieron a dar tratamiento al tema.

En 2018, el entonces ministro de Economía, Danilo Astori, rechazó una solicitud similar. “Son múltiples los grupos de personas que padecen enfermedades vinculadas a la intolerancia a determinados alimentos. Razones de equidad obligarían a concederles similares beneficios a todos ellos, lo que implicaría dificultades de control y severos daños a la recaudación”, justificó el MEF.

Para Tchekmeyan, “esto ha generado una clara discriminación e inequidad para los celíacos”. Y añadió en diálogo con El País: “El MEF del gobierno anterior manifestó que tratar de cambiar alguna de las cargas impositivas a los alimentos o materias primas libres de gluten podría llegar a perjudicar la economía del país, por lo tanto desestimó el pedido aunque apuntaba a los alimentos de la canasta básica para así llegar a un valor más accesible”.

En este sentido, el diputado adelantó que se hará un estudio en conjunto con las organizaciones de pacientes para determinar “un cálculo de cuánto le cuesta un celíaco al Estado a diferencia de otras enfermedades”. A priori se supone que la brecha es grande puesto que el tratamiento no incluye medicación: solo dieta. Tchekmeyan agregó: “Los alimentos libres de gluten son los medicamentos; no es admisible tener precios elevados y transformar su medicina en algo inaccesible”.

Canastas accesibles y seguras para todos.

El diputado nacionalista Gabriel Gianoli coordinó con el ministro de Desarrollo Social, Pablo Bartol, que se revisen en el corto plazo las canastas que el Programa INDA entrega a celíacos para reforzar, no solo el contenido, sino también el correcto rotulado de los alimentos.
Hasta ahora, este elemento de ayuda fue definido por Susana Tchekmeyan, presidenta de la Asociación de Celíacos del Uruguay, como “importante pero ineficiente en cantidad y calidad”.
Así lo explicó en diálogo con El País: “El monto asignado es $ 500 y los alimentos seleccionados no siempre son los básicos para cumplir con una dieta adecuada y en varias oportunidades se incluyen marcas que no están certificadas como libres de gluten”.
Algunos productos se identifican con una espiga de trigo con una cruz en el envase; pero otros deben ser revisados por el consumidor para leer en la información nutricional.

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