Cómo ser hasta tres veces mejor atajando penales, según la ciencia uruguaya

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DEPORTE

Paleontólogo y experto en biomecánica definió la técnica para mejorar el desempeño de los goleros

O trabajaba o miraba el Mundial que, en ese entonces, era el de Sudáfrica. Para salir del aprieto, el paleontólogo Richard Fariña decidió estudiar la biomecánica de los penales, una investigación que continúa hasta hoy y que alterna con las excavaciones en elarroyo del Vizcaíno y la docencia en Facultad de Ciencias de la Universidad de la República.

Que a nadie le parezca raro esta combinación. “La misma biomecánica que sirve para saber cómo se movían los animales fósiles vale para el deporte”, aclaró.

Desde 2010 ha tenido un objetivo: analizar la relación causa-efecto entre el golero y el ejecutor y encontrar la manera en la que la biomecánica puede ayudar al arquero a interpretar la actuación del tirador y evitar el gol.

penal
Pateando un penal

Probabilidades de gol.

La probabilidad de atajar un penal es muy baja. Con suerte se puede hablar de uno cada 10. Pero la investigación llevada a cabo por Fariña en conjunto con Manuel Sequeira y Sebastián Vallejo, publicada recientemente en la Revista Brasilera de Ciencias del Deporte, por la que se probó una lectura de la postura del ejecutante en simulaciones informática y en la cancha duplicó y hasta triplicó la destreza del golero.

Y, como se sabe, un penal lo cambia todo: Uruguay pasa a la semifinal en Sudáfrica o Uruguay se despide de la Copa América.

“El fútbol es un deporte en el cual la técnica juega un papel menor en comparación con otras disciplinas. Sin embargo, hay una situación de laboratorio en el cual la técnica, la velocidad de reacción y la precisión del disparo son relevantes y es el penal. Son dos jugadores, la pelota está quieta y hay reglas. Es la situación ideal para estudiar una interacción entre los dos jugadores. Y es una carrera armamentista. Si el delantero descubre una técnica nueva, los goleros tienen que aprenderla para mejorar su desempeño y viceversa. Hay una teoría del juego de por medio. Eso es lo interesante del punto de vista de la ciencia y de la evolución en particular; es decir, cómo van evolucionando los sistemas de interacción entre el depredador y la presa”, reflexionó en diálogo con El País.

El pique (no el del Loco Abreu) es el siguiente: el golero debe ser capaz de advertir la inclinación del torso del rival dado que este se inclinará hacia el lado en el que saldrá disparada la pelota. Puede parecer obvio pero es una situación que se produce en menos de un segundo.

“Debe esperar hasta el último instante en el que el ejecutante pisa con el pie de apoyo y faltan unas décimas de segundo para que toque la pelota”, apuntó Fariña.

Por ejemplo, para un pateador zurdo que dirigirá el balón hacia la izquierda del golero, el pie izquierdo estará más cerca del pie de apoyo. En compensación, el tronco se equilibrará en la articulación de la cadera derecha, balanceándose hacia la derecha (visto a la izquierda por el portero).

Este es el momento de no retorno. Aquí es cuando debe leer si el cuerpo está inclinado hacia la derecha o hacia la izquierda y solo tiene 0,5 segundos para iniciar el desplazamiento para impedir el gol.

Para la investigación se trabajó con cuatro goleros profesionales sub 21 de Santarém (Brasil) que debieron atacar 800 penales antes y 800 penales después del programa de entrenamiento. En la segunda tanda aumentaron “drásticamente” las capacidades de elegir el lado correcto.

“Es una guerra de nervios. Si le alcanza (el tiempo) o no ya es harina de otro costal”, reconoció el paleontólogo que es experto en biomecánica.

Uno de los elementos que deben entrenarse es la lateralidad. Esta se define como la preferencia sistemática de utilización de uno u otro órgano del cuerpo en las actividades diarias y se trata de un fenómeno que ha existido tanto en animales como en humanos a lo largo de los milenios (por ejemplo, los zurdos existen hace, al menos, un millón de años). Este es un factor clave, no solo para la tarea del golero a la hora de colocar sus brazos y tirarse en una dirección, sino que biomecánicamente puede afectar el rendimiento general de un atleta y contribuir a la aparición de lesiones.

Si bien el desempeño de futbolistas mujeres no fue estudiado en esta oportunidad por Fariña, Sequeira y Vallejo es algo que hay que analizar dado que su contextura física es distinta y la técnica puede variar.

“La arquitectura de la pelvis y el movimiento son diferentes; entonces, quizás no sea tan claro este fenómeno. De ser así, las ejecutantes mujeres podrían tener alguna ventaja sobre las goleras”, señaló el paleontólogo.

Golero
Golero

Al ángulo.

¿Y qué pasa si el ejecutante patea al ángulo? “Bueno, no hay nada que hacerle”, apuntó Fariña. Es muy difícil que el golero alcance la pelota por una cuestión de altura y de distancia. Las dimensiones reglamentarias para el arco son de 7,32 metros de ancho por 2,44 de alto.

La estatura no es un elemento estadísticamente significativo a la hora de atajar penales, de acuerdo con el estudio: un golero de 2 metros podría llegar a la pelota pero su cuerpo, por su tamaño, puede tener reacciones más lentas; mientras que un golero “petiso” puede saltar más ágilmente pero no alcanza las regiones más distantes del arco. Se entiende que la “estatura óptima” para un golero es de 1,90 metros. No obstante, “el mejor golero” para Fariña fue Ladislao Mazurkiewicz y medía 1,80 metros.

Afortunadamente para el arquero, muy pocos jugadores se animan a patear al ángulo, según Fariña, porque es “muy indecoroso errarle al arco”. Por eso los futbolistas “tienden a patear mucho más al medio, lo que facilita la reacción del golero y que esta sea suficiente para atajar” la pelota. “Los disparos al medio van a una distancia de un metro del palo. Si el golero reacciona a tiempo y lee la postura del ejecutante puede llegar”, apuntó.

El paleontólogo agregó con poesía: “De los muchos penales que estudiamos (desde el Mundial de Sudáfrica hasta el presente) hay uno paradigmático que, además, me produce una gran admiración. Fue el del ghanés Asamoah Gyan contra Uruguay en la tanda de penales que lo pateó al ángulo. Después de que el tipo erró uno en el minuto 120 tuvo el ánimo de patear ese penal al ángulo y no le alcanzó. Es un drama griego. Los dioses habían querido otra cosa. No importa que el héroe haga todo lo que está a su alcance porque no va a pasar de ser un héroe trágico”.

Movimientos de seres vivos: la biomecánica.

La biomecánica, disciplina orientada a la aplicación de las leyes que forman parte de la órbita de la mecánica a la composición y el desplazamiento de los organismos vivos, “se aplica por igual para los animales vivos como para los animales extintos”, aclaró el paleontólogo Richard Fariña. Las leyes de la física son siempre las mismas.

El objeto de estudio de la biomecánica son las acciones físicas por lo que se aplica al deporte, entre otros ámbitos. Uniendo sus dos campos de investigación, Fariña comentó: “Si tenés huesos de extremidades muy robustos podés soportar tensiones mucho más fuertes. Probablemente, un animal que corre que va a tener más necesidad de tener huesos más robustos para resistir mucho más que un animal que simplemente camina”. También intervienen otros aspectos como las inserciones musculares.

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