CIENCIA

Paleontólogos uruguayos probaron presencia humana hace 30.000 años en lo que hoy es Uruguay

Análisis por inteligencia artificial en las marcas de los fósiles comprobaron la presencia humana hace unos 30 mil años

Arroyo del Vizcaíno
Trabajos en el yacimiento. Foto: Eva Fariña

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Richard Fariña
sabe que, al hablar de ciencia, no se puede reclamar la razón por tiempo indefinido. Mañana llegarán otros hallazgos, otras teorías, otros conocimientos y la razón, siempre efímera, le corresponderá a otro. Pero, mientras que eso no ocurre, el paleontólogo puede exclamar con entusiasmo: “Nosotros teníamos razón”.

Él y los colegas que trabajan en el SAUCEP (Servicio Académico Universitario y Centro de Estudios Paleontológicos) publicaron recientemente en The Royal Society resultados que contradicen la fecha de la primera presencia de seres humanos en América: en vez del modelo aceptado que los sitúa entre unos 15 mil a 17 mil años “en el punto máximo de la era del hielo”, las marcas ahora comprobadas por origen humano en fósiles encontrados en el yacimiento del Arroyo del Vizcaíno hablan de unos 30 mil años, tal como era la hipótesis del equipo de investigación.

Algoritmos de aprendizaje profundo sirvieron para analizar objetivamente las marcas encontradas en algunos de los fósiles. Al contrastarlas con muescas creadas artificialmente, los modelos de inteligencia artificial determinaron que era alta la probabilidad de que hayan sido hechas por humanos al cortar la carne alrededor del hueso del animal con herramientas de piedra. Este resultado respalda la idea de una presencia humana más temprana en el continente americano.

Arroyo del Vizcaíno
Esas marcas son las que llamaron la atención de los investigadores en el Arroyo del Vizcaíno. Foto: M. Batallés

“Las marcas pueden tener varios orígenes: las que hacen las herramientas, las que hacen los dientes (humanos o de animales) o las del pisoteo. Hay muchas características microscópicas que permiten distinguirlas. En este caso, las marcas son de origen humano”, apuntó Fariña en diálogo con El País.

También se encontraron algunos elementos líticos (piezas talladas en piedra) que sugerían una asociación funcional directa. Esta evidencia incluye escamas hechas de piedra arenisca silicificada y una pequeña pieza de silcreta translúcida identificada como un raspador con micropulido consistente con el uso en piel seca.

Se han hecho afirmaciones de presencia humana más antigua en el continente (hasta 130.000 años); sin embargo, estos han sido controvertidos debido a la naturaleza altamente subjetiva de las interpretaciones. Se trata de sitios en Brasil (en Serra da Capivara), Chile (Monte Verde), México (Cueva de Chiquihuite) y Estados Unidos (San Diego).

La diferencia es que el Arroyo del Vizcaíno ahora tiene pruebas convincentes.

“La inteligencia artificial llega a conclusiones mucho más certeras porque tiene la ventaja de la sutileza, de la profundidad, de lo difuso pero a la vez preciso del entendimiento humano y no tiene la desventaja de la subjetividad. Los humanos, aunque hacemos el máximo esfuerzo profesional por ser objetivo, no podemos escaparnos al 100% de la impronta que tenemos de ver lo que queremos ver”, relató Fariña.

Las marcas proporcionan evidencia, además, de que los humanos han estado involucrados directamente en la carnicería de la megafauna de la zona y, por lo tanto, de su extinción.

Del Arroyo del Vizcaíno han sido rescatados más de 2.000 restos de ejemplares del perezoso gigante Lestodon, del ungulado sudamericano Toxodon y de tres gliptodontes (Gluptodon, Doedicurus y Panochthus), entre otros.

Arroyo del Vizcaíno
Fósiles encontrados en el Arroyo del Vizcaíno corresponden a megafauna. Foto: Martín Batallés

Más proyectos.

“Esto zanja esta cuestión por ahora. El progreso de la ciencia es efímero”, dijo Fariña. Pero, sabiendo esto, ya se adelantó: “Tenemos más evidencia que iremos publicando”. Pronto se divulgarán los resultados de un estudio de los residuos de material encontrados dentro de las marcas en los fósiles que se hace en colaboración con investigadores australianos y venezolanos.

También se esperan resultados del trabajo que lleva adelante el francés Eric Boëda, experto de la Universidad de la Sorbonne, para identificar los fragmentos líticos con marcas humanas a partir de su escaneado tridimensional. “Él sostiene que por todo lo que se sabe hasta el más escéptico tendría que admitir que se trata de herramientas pero todavía tiene que pasar por el escrutinio de los colegas”, señaló Fariña.

Un proyecto que entusiasma al paleontólogo no tiene que ver con el yacimiento sino con la divulgación de la ciencia. Se tiene el plan de llevar la disciplina a centros del Inau en el departamento de Maldonado. “Se trata de una población vulnerable que no siempre tiene la oportunidad de considerar que ser científicos es parte de su horizonte”, apuntó.

Por otra parte, se espera que, si siguen bajando los casos por la pandemia por COVID-19, se pueda abrir la colección de fósiles del Arroyo del Vizcaíno al público en el fin de semana del Día del Patrimonio previsto para el 2 y 3 de octubre.

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