La segunda serie más vista en Netflix en Uruguay rescata la leyenda de una mujer asesina con una mirada actual

"Monstruo: La historia de Lizzie Borden" es la cuarta temporada de la creación de Ryan Murphy que por primera vez cuenta la historia de una mujer y del siglo XIX

Monstruo  La historia de Lizzie Borden
Elle Beatty en Monstruo: La historia de Lizzie Borden

Con información del El Mercurio/GDA
Cada temporada de Monstruo, su exitosa pero controversial serie, el productor Ryan Murphy y su socio Ian Brennan han explorado historias centradas en un caso criminal real ocurrido en Estados Unidos. La antología comenzó con uno de los asesinos seriales más conocidos de las últimas décadas y posteriormente abordó otros casos que tuvieron gran impacto en la cultura popular.

Allí han estado -y todas las temporadas están disponibles en Netflix- el asesino serial Jeffrey Dahmer, el “caníbal de Milwaukee; los hermanos Menéndez, quienes asesinaron a sus padres en su casa de Beverly Hills; y Ed Gein, el asesino y profanador de tumbas que inspiró famosas historias de la cultura popular como Psicosis y El silencio de los inocentes, fueron analizados bajo un lente moderno que ha buscado responder la pregunta de fondo de la producción: ¿los monstruos nacen o se hacen?

En su cuarta temporada -que se estrenó en Netflix y es lo segundo más visto en Uruguay según datos de la plataforma- Monstruo se sumerge en una historia más antigua, ambigua y complicada que las anteriores. No solo porque el “monstruo” de turno es la primera mujer explorada en la ficción, también porque fue absuelta de los cargos que se le imputaban, aunque a través de la historia el personaje se ha convertido en una especie de leyenda urbana que nunca ha puesto en duda su culpabilidad.

El caso tiene todos los elementos que suelen interesar a Murphy: una familia, dinero, sexo, violencia, secretos, una sociedad hipócrita y una historia real que nunca terminó de encontrar una explicación. Pero hay algo más. Lizzie Borden fue absuelta. No es un detalle menor para una serie que, desde su comienzo, se ha preguntado qué hace que alguien se convierta en un monstruo. A Borden se la conocía como “La loca del hacha”.

La historia ocurrió el 4 de agosto de 1892. Andrew Borden apareció muerto en el sofá de su casa y Abby, su segunda esposa y madrastra de Lizzie, fue encontrada en una habitación de huéspedes. Ambos habían recibido numerosos golpes con una hachuela. La brutalidad del crimen y la posición social de la familia hicieron que el caso rápidamente se transformara en un acontecimiento nacional.

Lizzie quedó bajo sospecha y fue finalmente acusada de los dos asesinatos. La investigación tenía indicios y contradicciones, pero no consiguió establecer una conexión física concluyente entre ella y el crimen. En el juicio, además, el jurado estaba compuesto exclusivamente por hombres. El 20 de junio de 1893 la declaró no culpable. El caso, sin embargo, nunca quedó cerrado en el imaginario público.

La versión que presenta Monstruo de Borden no pretende ajustarse a los hechos concretos del crimen y está presentada como un relato oscuro y satírico de qué pudo haber llevado a Lizzie a cometer los crímenes. Rebecca Hall, que interpreta a Abby Borden, describió la temporada como “si Ryan Murphy hiciera Cenicienta”, ya que la trama ahonda en las supuestas terribles condiciones en las que la protagonista vivía en casa de su padre (Charlie Hunnam), un hombre adinerado, pero extremadamente frugal y posiblemente abusivo.

La serie es también una exploración feminista y moderna del caso. Según Ian Brennan, uno de los aspectos que quisieron explorar es cómo el género de Lizzie llevó a su absolución, ya que el jurado, compuesto íntegramente por hombres, no podía imaginar que una mujer fuera capaz de un crimen tan violento. Además, Lizzie era vista en la sociedad de la época como una mujer extraña, porque tenía 32 años al momento del crimen y nunca se había casado.
Netflix describe a esta Lizzie como una joven heredera enfrentada a las expectativas de su familia. Brennan ha explicado que uno de los intereses de la temporada era imaginar el “encierro” que podía significar para una mujer vivir en ese momento y en ese lugar.
Ella Beatty, la hija de 26 años de los actores Warren Beatty y Annette Bening, protagoniza esta serie como Lizzie Borden, en su primer papel protagónico. En una entrevista, contó que desde el momento en que leyó el guion le fue fácil empatizar con su personaje.
La actriz alemana Vicky Krieps, quien al igual que Charlie Hunnam ya había aparecido en la tercera temporada de Monstruo, encarna a Bridget Sullivan, la criada de los Borden, quien según postula la serie, pudo haber tenido cierta influencia en los hechos. Monstruo también introduce a otro personaje histórico: la asesina serial Aileen Wuornos (que, coincidentemente estuvo al centro de la película Monstruo que le dio su Oscar a Charlize Theron). Aquí, Wuornos está a cargo de Sarah Paulson, actriz fetiche de Murphy. En la vida real, ambos personajes tienen poco que ver, ya que existieron en épocas distintas, pero la serie siempre busca conexiones y aquí se sugiere que Borden inspiró los crímenes de Wuornos.
“El programa explora el legado de la ira femenina y las reacciones a las circunstancias que enfrentan”, planteó Ella Beatty. Con información de El Mercurio/GDA

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