MIRÁ EL VIDEO
La mediática se enteró por televisión que la van a desalojar del lujoso apartamento bonaerense del que debe 600 mil pesos argentinos
Este miércoles mientras miraba la televisión, Vicky Xipolitakis se enteró que la estaban por desalojar por falta de pago del alquiler del lujoso apartamento en el que vive junto a su hijo, Salvador Uriel, de dos años.
Si bien el caso, que forma parte de la intrincada situación judicial con su expareja, Javier Naselli, fue tratado en muchos de los programas de la televisión argentina, la voz de la protagonista se hizo escuchar en Cortá por Lozano, el ciclo en el que la mediática se desempeña como notera y panelista.
“Me desperté hoy con esta noticia. A mí no me llegó ninguna orden de desalojo, pero me enteré por la tele y por todos los colegas que no me paraban de escribir”, comenzó relatando ni bien Verónica Lozano dio por iniciado el programa.
“La verdad es que yo no estoy acostumbrada a vivir así. Lo sufrí mucho y todas estas cosas que vuelven a pasarme me ponen triste”, expresó, refiriéndose al complicado proceso de separación, divorcio y división de bienes con el padre de su hijo.
“Me casé muy enamorada. Me fui de la casa de mi papá y mi mamá a vivir con él, a este departamento que es en el que actualmente vivo. Quiero dejar en claro que este departamento es alquilado. Se lo alquiló el papá a Salvador Uriel. Yo me quisiera ir porque me siento presa de este departamento y no me quiero quedar por más tiempo, por más que sea hermoso”, afirmó. Y aseguró: “Yo prefiero vivir feliz, en paz y tranquila; pero por un montón de motivos no me puedo ir”.
En ese momento, Marcelo Polino tomó la palabra e informó: “La denuncia no es contra Vicky. Es contra su exmarido porque es quien firmó el contrato. El propietario vive en el exterior, en Italia, y le está haciendo un reclamo económico de cerca de 600 mil pesos. El juez dijo que Vicky tenía que pagar la mitad y Naselli la otra mitad. Además, hay una deuda grande de expensas”.
Sobre quién tomó la decisión del pago compartido, Polino indicó: “Cuando el juez hizo el acuerdo...”, pero fue interrumpido por Xipolitakis. “No hubo acuerdo. Cuando no contestaron mis demandas se vencieron los plazos y dicen que es como ley que la madre como el padre paguen lo mismo. Lo que pasa es que mi situación no es la misma que la del papá”.
“Yo no trabajaba, solo crie al nene, con mucho amor y felicidad. Me separé por violencia, con mucho dolor porque estaba muy enamorada”, rememoró. Y Mauro Zeta recordó: “Hubo una causa judicial que terminó de forma bochornosa, con una decisión de la Justicia de no elevar a juicio al acusado, al sindicado, al señalado, al ex de Vicky, con lo que se llama una suerte de probation. Dijeron: ‘Pagá unos mangos y la historia se termina acá’. Fue un fallo en contra del pedido de la fiscalía, algo que no suele pasar”.
“Ahora hay un nuevo fiscal que insiste en que se revise eso y vaya a juicio”, aseguró el periodista especializado en casos policiales. “Yo soy una mujer como todas las que están en casa. Soy víctima como tantas, no soy distinta, ni mejor, ni peor. Muchas veces estuve sometida a la violencia y con coraje y porque tengo una familia hermosa, pude salir adelante. Todo esto repercutió en mi salud porque mi cuerpo reventó”, insistió Xipolitakis.
Con respecto de las denuncias por violencia que en su momento realizó contra su exmarido, indicó: “Llamé pidiendo ayuda. Nunca di mi nombre porque no quería escándalos. Esta es mi vida real. Yo para la Justicia, siempre fui un títere. Fue muy machista, en mi caso: sufrí violencia, les pedí ayuda y siempre me dieron la espalda. Fui víctima de violencia física, verbal y mi hijo también”, aseguró.
Y agregó recordando el episodio en el que Naselli cambió todas las cerraduras del departamento, incluida la de la puerta de entrada: “Nos dejaron en la calle. Siempre les pedí ayuda y terminó con una simple probation”.
Entonces sí, centrándose en el tema que la tuvo como una de las protagonistas del día, admitió: “Ahora nos están por desalojar. ¡Más que nada a un nene! Por suerte él es muy feliz porque fue criado con amor y alegría. Dejé mi vida, mi cuerpo y estoy en tratamientos. Por eso quiero sacar todo esto de encima. ¡Hay que pensar en el nene!”
Luego de romper en llanto, continuó: “¡Quiero dar alegría, yo! Hace mucho que no hablo y salen y me pegan porque soy del medio y los re entiendo. (...) También agradezco a la gente por el amor... Pero soy una mujer igual que todas; si tengo que dar mi vida por mi hijo la doy, como lo hice siempre. Y al principio pedía canje porque me daba vergüenza que mi papá tuviera que hacerse cargo de pagar los abogados, que no nos falte nada para comer. Hoy agradezco que me estén dando trabajo porque todo lo que me entra es para el nene. Nunca, pero nunca, le cambié la calidad de vida”.