Durante su paso por La noche de Mirtha, Romina Gaetani habló sobre la denuncia que realizó contra su expareja, Luis Cavanagh, en diciembre del año pasado por violencia de género. La actriz argentina contó por qué durante los últimos meses eligió mantenerse alejada de la exposición pública y explicó cómo atraviesa el proceso desde que decidió recurrir a la Justicia. Además, reaccionó ante una inesperada pregunta de la Chiqui que la descolocó, profundizó sobre las distintas formas de violencia y reveló que está de novia.
Mirtha aprovechó los primeros minutos de la cena para preguntarle a la actriz por la causa sin mencionar de forma directa el tema. “Estás en todos lados por tu separación”, señaló. “Sí. No sé si estuve tanto en la pantalla”, reaccionó en relación a la repercusión del caso en los medios. “Intentaron que estuviese, pero la verdad que preferí guardarme, focalizarme en ponerme bien, en trabajar, en seguir creciendo, en dormir, en descansar”, explicó.
En ese proceso, Gaetani destacó especialmente el acompañamiento de su abogado, Ignacio Trimarco, quien quedó al frente de la causa. “Eso me dio muchísima tranquilidad. Confié en él y sigo confiando. La causa está avanzando, por suerte”, aseguró. También le aclaró a la Chiqui que no estaba casada con Cavanagh. “Gracias a Dios”, soltó entre risas.
Más tarde, la conductora retomó el tema y le preguntó a la actriz si en esa relación ella había estado enamorada. “Estaba enamorada. Sí, claro”, reconoció la actriz. En ese momento, Mirtha le preguntó por la diferencia de edad entre ellos: se llevaban 18 años. “Me gustan los hombres grandes. Siempre, desde chica”, respondió la artista con naturalidad.
“¿Él te maltrataba?”, continuó Chiqui con las preguntas. “Yo creo que para llegar a una violencia física...”, comenzó a explicar Gaetani, pero Mirtha la interrumpió con una frase que la tomó por sorpresa: “Pero vos sos brava también”, soltó. “¿Por qué decís eso?”, reaccionó con seriedad la actriz. “Leí que eras brava”, explicó la conductora. “Sí, hay mucha gente que puede decir de mí que soy brava, pero no me conoce. No, no, no. Para nada”, aseguró Gaetani.
A partir de allí, Gaetani profundizó sobre su experiencia y sobre la manera en que comenzó a comprender lo que había atravesado. “Una vez escuché a una víctima de violencia física y cuando uno lo vive en carne propia, decís: ‘Tal cual, me siento reconocida en esa frase y en todas las que uno escucha porque todas coinciden, por cómo uno queda en el estrés postraumático después de haber vivido un hecho así’”, explicó. Y agregó: “Vos cuando escuchás una víctima de violencia psíquica, emocional, económica, física, el relato de todas es el mismo. La manera de contarlo es la misma. Por eso por ahí te das cuenta de que esa mujer no miente”.
La actriz contó que, cuando sufrió una agresión física, pudo identificar rápidamente que había llegado a un límite. “Cuando me pasó la primera -y única- vez, tuve la rapidez de saber que ese era mi límite y eso es lo que quiero resaltar”, sostuvo. Sin embargo, reconoció que antes había aceptado otras situaciones que también constituían formas de maltrato. “Mi límite quizás no fueron otras humillaciones, otras faltas de respeto que yo admití en su momento, dejé pasar, justifiqué”, reflexionó.
En ese sentido, explicó que las disculpas y las promesas de cambio pueden hacer que una persona permanezca en una relación dañina. “Si la otra persona pide perdón, le creés. Si la otra persona dice estar enamorada y te pide perdón, siempre esas personas van redoblando la apuesta y una cree”, señaló.
Finalmente, Gaetani puso el foco en el proceso personal que inició después de la denuncia. “Lo que me queda a mí por trabajar y lo que estoy trabajando desde el día que hice la denuncia es ese patrón que una tiene”, explicó. Según dijo, esas dinámicas pueden repetirse en distintos vínculos: “Una se deja y una reincide, no porque una quiera. Inconscientemente o conscientemente tiene un patrón que hace que una recaiga en ciertas situaciones, no solo de pareja, sino también en amistad o en familiares”. Y dejó una conclusión contundente: “El maltrato no hay que permitirlo jamás”.
Antes del final del programa, la actriz reveló que no está sola. El pie para contarlo se lo dio la misma Mirtha, quien luego de desearle muchos éxitos con su regreso al teatro de la mano de La ratonera, el clásico de Agatha Christie, le sugirió que avanzara con su vida. “Olvidate de este”, remarcó. “Ah, pero yo ya estoy de novia”, aclaró la actriz y le dio la primicia a la Chiqui. “Ya está, la Justicia sigue. Y agradecida del doctor Trimarco y a todas las amigas. Es muy importante la red de amigas. Es muy importante que nos crean a las víctimas, sobre todo cuando se está instalando el discurso de las denuncias falsas en este país”, cerró la actriz.
La Nación/GDA