La periodista Silvia Techera, reconocida comunicadora de Cerro Largo y corresponsal del informativo Subrayado (Canal 10) en Melo y zonas aledañas, realizó un contundente descargo público luego de que circulara en la capital arachana un audio con comentarios referidos a su vida íntima.
La comunicadora, que también desarrolla su actividad profesional en la emisora La Voz de Melo, recurrió a su cuenta de Facebook para responder a lo sucedido con una extensa reflexión titulada “Mi dignidad no está en discusión”.
El audio que motivó su reacción es atribuido a un profesional de la ciudad de Melo, cuya identidad Techera optó por no mencionar en su publicación. El hombre hace referencia a la vida íntima de la comunicadora en tono despectivo. La periodista denunció el carácter ofensivo de las expresiones y cuestionó especialmente los comentarios que consideró misóginos y humillantes.
“Sobre mi trabajo profesional podrán opinar siempre, con respeto y libertad. Acepto las críticas y las diferencias de opinión. Pero mi vida personal tiene límites que nadie tiene derecho a traspasar”, comenzó su mensaje.
Techera reivindicó su trayectoria y el esfuerzo que le demandó construir una carrera en los medios de comunicación. “Sangre, sudor y lágrimas me ha costado llegar hasta aquí”, expresó, antes de asegurar que nada le fue regalado.
“No vivo rodeada de plumas ni de privilegios. Vivo rodeada de trabajo, de hijos, de responsabilidades, de compromisos y de gente de todo tipo. Conozco la realidad, porque la he vivido y la sigo viviendo”, añadió.
En otro tramo del descargo, la periodista dirigió sus cuestionamientos hacia quienes, pese a contar con formación académica, incurren en conductas que considera irrespetuosas.
“Personas a las que la academia les otorgó un título, pero que todavía tienen mucho que aprender sobre dignidad, sensibilidad y calidad humana. Porque un título académico no convierte automáticamente a nadie en un mejor ser humano”, escribió.
También cuestionó a quienes utilizan espacios de comunicación para realizar comentarios ofensivos, amparándose, según expresó, en una interpretación equivocada de la libertad de expresión.
“La libertad de expresión no es una licencia para humillar. Y tener un micrófono no otorga superioridad moral ni impunidad”, manifestó.
Techera fue especialmente enfática al rechazar lo que considera un ataque a su condición de mujer: “No aceptaré que se pretenda humillarme o descalificarme mediante expresiones misóginas, discriminatorias y machistas, propias de mentalidades que parecen haberse quedado ancladas en los tiempos más primitivos”.
La periodista también hizo referencia a la responsabilidad de quienes realizan este tipo de manifestaciones. “Cuando existen pruebas, lo que corresponde es dar la cara, asumir las consecuencias y no intentar escapar de las responsabilidades”, señaló.
Hacia el final de su publicación, amplió el alcance de su reflexión y aseguró que su respuesta no se limita a una defensa personal, sino que busca representar a otras mujeres que atraviesan situaciones similares.
“Y no hablo solamente por mí. Hablo por las mujeres que no tienen voz, por aquellas que han sido humilladas, silenciadas o discriminadas y que todavía no han podido defenderse”, expresó.
“Porque si algo aprendí en todos estos años es que la dignidad no se negocia, el respeto se exige y el silencio jamás debe ser una obligación frente a la injusticia”, agregó.
El mensaje concluyó con una declaración de fortaleza personal: “Y si querés verme en lo más alto, intentá convertirme en cenizas. Porque yo sé muy bien lo que significa renacer y volver a empezar, una y otra vez”.
La publicación generó una importante repercusión en las redes sociales, donde Techera recibió cientos de mensajes de respaldo, solidaridad y reconocimiento a su trayectoria periodística.
La comunicadora agradeció implícitamente ese acompañamiento con un mensaje que trascendió su situación particular y colocó en el centro de la discusión el respeto a la intimidad, la dignidad y el derecho de las mujeres a defenderse públicamente frente a expresiones que consideran agraviantes.