Larissa Riquelme, la modelo paraguaya que alcanzó notoriedad internacional durante el Mundial de Sudáfrica 2010, atraviesa una situación de incertidumbre económica y laboral a raíz de la crisis de Ueno bank. La mediática aseguró que tiene fondos inmovilizados en la entidad, además de una inversión en renta fija sobre la que todavía no recibió precisiones.
En diálogo con el programa Band Entretê, Riquelme explicó que había depositado gran parte de sus ingresos en el banco paraguayo, cuyas operaciones quedaron suspendidas por decisión del Banco Central del Paraguay. A esto se sumó la incertidumbre sobre su continuidad laboral en VMedia, empresa de comunicación vinculada al mismo grupo empresarial.
"Soy afectada profesional y financieramente, porque también dejé pasar otras oportunidades para dedicarme a la empresa", expresó. La modelo reconoció que la falta de información concreta sobre su futuro económico y profesional le genera preocupación.
Aunque cuenta con ingresos provenientes de otras actividades y mantiene una cuenta en otro banco, Riquelme indicó que la mayor parte de sus ahorros permanecía en Ueno bank. Además, había destinado parte de su dinero a una inversión de renta fija.
"Estamos hablando de dinero que representa años de trabajo y planificación. En mi caso, también tengo una inversión y estoy esperando información oficial sobre los próximos pasos", señaló.
Las consecuencias de la crisis también alcanzaron a los empleados de las empresas relacionadas con el grupo. Riquelme contó que su vínculo con VMedia la convirtió en otra de las personas afectadas por la reestructuración, en cuyo marco más de 300 trabajadores fueron desvinculados. Ante la falta de respuestas, algunos comenzaron a movilizarse para reclamar por su situación.
La modelo agregó que, hasta el momento de la entrevista, no había recibido una comunicación oficial sobre su situación contractual. Sin embargo, describió un escenario de incertidumbre entre los trabajadores, con cambios en la estructura de la compañía y posibles reclamos por vía judicial.
"Tomamos conocimiento de la situación por medio del Ministerio Público y algunos compañeros recibieron avisos, pero pocos fueron notificados formalmente. Inicialmente nos hablaron de un plazo de 90 días durante el cual debíamos esperar nuevas informaciones", relató.