Igor Yebra, bailarín y coreógrafo vasco que dirigió el Ballet Nacional del Sodre entre 2018 y 2020, reveló que tiene esclerosis múltiple. Lo hace en su libro ¿Por qué somos tan estúpidos y no estamos ya bailando?, en el que repasa su trayectoria y cuenta cómo el diagnóstico lo llevó a revisar su relación con el cuerpo, el trabajo y la danza.
"Siempre he sido muy reservado, mucho, y creo que uno de los motivos por los que me he abierto con este libro ha sido porque no quería ni podía sostener más esta enfermedad en secreto", explicó en una entrevista de Mercedes L. Caballero para El País de Madrid publicada este domingo. Yebra habló desde Montevideo, adonde viajó para organizar un concurso que fomenta la danza clásica entre niños y niñas.
Según relató, las primeras molestias aparecieron en 2013, en la pierna izquierda. Entonces las atribuyó a una preparación insuficiente, aunque entrenaba 12 horas por día. Su rápido ingreso al mundo profesional le había dejado una inseguridad: sentía que no había recorrido el camino habitual y que debía exigirse más.
"Me detectaron la esclerosis múltiple en 2015, pero entonces no quise saber lo que tenía y me enteré en 2017 porque se le escapó a una doctora. En 2021, los síntomas se hicieron más fuertes y me pusieron una medicación con efectos secundarios visibles. Así que tuve que empezar a contarlo", recordó. Hasta entonces, aseguró, apenas unas 12 personas conocían su situación.
Yebra explicó que, después de una punción lumbar, aceptó las indicaciones y la medicación sin pedir más detalles. Era una actitud que había sostenido durante su carrera: frente a un dolor, su preocupación era saber si podía seguir bailando. "Nunca he querido detalles sobre aquello que pudiera apartarme de los escenarios, de bailar", dijo al diario español.
Su vínculo con Uruguay tiene un capítulo central en el Sodre, donde sucedió a Julio Bocca. Durante su gestión impulsó La tregua, adaptación de la novela de Mario Benedetti estrenada en 2020, y fue distinguido como Ciudadano Ilustre de Montevideo. En 2018 había combinado la dirección de la compañía con el programa español Fama! A bailar, una agenda de viajes y trabajo que también reconsidera.
"Ese año fue una locura, me pasaba la vida trabajando y cogiendo aviones entre España y Uruguay. Tampoco creo que aquello ayudara a la enfermedad", expresó. En ese repaso también aparecen sus búsquedas artísticas y el deseo de ir más allá del repertorio clásico.
La autobiografía, que se publicará próximamente por la editorial española Bao Bilbao —aún no se informó si el libro llegará a Uruguay—, recorre una carrera iniciada en el Ballet de Víctor Ullate, con etapas en compañías de Burdeos, Roma y Australia. En 2004, Yebra se convirtió en el primer bailarín no ruso en interpretar a Iván el Terrible en el Teatro del Kremlin. También cuenta los abusos que sufrió de adolescente por parte de un profesor de danza.
Según la sinopsis de la editorial, el libro aborda la disciplina, la vulnerabilidad y la identidad desde una pregunta que excede su historia: cómo seguir adelante cuando una enfermedad o una pérdida altera los planes. En alguien que construyó su profesión sobre el dominio del movimiento, ese cambio alcanza tanto la vida como la relación con el oficio.
Bao Bilbao presenta el ensayo autobiográfico como una forma de convertir esa experiencia en acompañamiento para otros. La danza funciona como hilo conductor para reflexionar sobre la capacidad de adaptarse, pero también sobre la alegría y la libertad que puede ofrecer.
Hoy su pierna izquierda es la más afectada. Consultado por El País de Madrid por su próximo sueño, respondió: "Desafortunadamente, mi pensamiento está centrado en no deteriorarme". Aun así, quiere que el libro propicie encuentros para difundir la danza y escucharse: "Caminando despacio, para no tropezarme".